Entre políticos y movimientos sociales

Cuando los políticos fomentan, a conveniencia, a plena conciencia, la dependencia a las dádivas que dejan gotear del mal usado erario, el Estado, es ese trampolín del que cuelgan las posibilidades de mejorar las condiciones de vida, con empleos ganados en las caravanas o en otros métodos de campaña

Pero ocurre que no todos pueden alcanzar el pastel y los que quedan fuera del convite rabian contra el grupo que ayudó a llegar al poder y que ahora le da la espalda

Sucede cuando el sistema de cosas está fundamentado en el clientelismo, en la oferta del tesoro público como si fuese un botín propio de los gobiernos de turnos, bueno a lo mejor  sí lo es

Mas, tanto los que pueden  disfrutar  solo de forma precaria de los beneficios de estar arriba como los que  quedaron en Babia, tiene en común que sienten de cerca las precariedades, los golpes de las carencias económicas cuyos nombres son hambre, viviendas indignas, falta de vestido y muchos otros

Y la gente empieza a sumirse en un desencanto y a descreer de todos, hasta de los que prometen cambios mediante justicia social, quizás porque asumen que en muchos casos ese es igual otro discurso falto de autenticidad

Tal vez porque ese pueblo pobre, raído, sabe bien que es fácil exigir equidad desde la comodidad de la buena vida

Y cuando oye sobre partidos y sobre grupos sociales, alguna gente echa chuipi, porque está cansada de promesas, de  teorías, de discursos y ese cansancio aparece agudizado por las experiencias vividas

Por eso, a mayor edad, más desencanto y por eso,  los partidos políticos están cada vez más desgastados y ese camino llevan los movimientos sociales. Faltan sacudidas

JPM

Comparte:
ALMOMENTO.NET ha decidido publicar los artículos de opinión sin hacerles correcciones de redacción. Se reservará el derecho de rechazar los que estén mal redactados, con errores de sintaxis o faltas ortográficas.