Juan está anquilosado y esqueletizado a causa de una ausencia de talentos que ocupen los verdaderos espacios de poder. Se han mudado a espacios incognoscibles el alma del hombre sanjuanero de ayer; ha sido sustituido por el chisme, vagancia, cotilleo, y la murmuración. Por otro lado, abunda la pereza, holgazanería, ociosidad, desidia, flojera, y apatía, dando como resultado hombre y mujeres de vitrina sin nada de esencia.
Podemos decir que todo ello, a cambio también por el poder del dinero que ha incidido en los lugares que usted menos imaginas, me ha llegado la información que hasta me resistí a creer de dicha práctica abominable e ilegal a todas luces, hasta en gentes que forman gentes e imparten conocimientos en los centros de enseñanzas de la educación superior ligados al lavado y, no sólo son hombres, también hay mujeres… ¡Qué pena! ¡Y, a ésta altura de juego!…
Podemos decir en contraste con ellos que a pesar de todo lo que se observa, hay quienes viven solo para ser visto, no para ser entendido; y en el común denominador solo están viviendo para para exhibirse en la buena vida, mostrar, exponer, manifestar y evidenciar cuan bien se la pasan. Por su parte, y en otro contraste con ellos, no hay un interés en aportar, facilitar, ofrecer y dar.
Importa más la foto que la idea, más el ruido que la profundidad. En ésta carnestolendas, juerga y bacanal hay mucha careta, disfraz o antifaz. Ellos en sus celebraciones se caracterizan por el uso de estos elementos para ocultar la identidad y celebrar con alegría. El liderazgo local no comprende que la verdadera grandeza y desarrollo de un pueblo pasa desapercibida porque no grita, no se subasta, no se vende.
Cuando comprendamos que menos, es más, empezaremos a crecer de verdad. Menos ego, más conciencia. Menos alarde, más contenido. Menos brillo prestado, más luz interior. No se trata de acumular seguidores, objetos o aplausos, sino de ganar silencio por dentro, claridad en la mente y coherencia en los actos. Hay que abrir la ventana del alma para que entre la luz.
Será correcto, continuar cerrando las cortinas por miedo, o ignorancia, o continuar tropezando en la oscuridad, a pleno día. Abrir el alma es atrevernos a enfrentar nuestras sombras, renunciar a la falsedad que nos asfixia y abrazar la humildad que nos libera. Solo entonces dejaremos de vivir para la apariencia y empezaremos a vivir para la verdad.
El primer paso es sencillo, pero poderoso: Hacer una mirada que revela nuestra verdad interior, dejar que entre la luz y recordar que el verdadero valor del conglomerado social de un pueblo no está en cuánto se muestra, sino en cuánto ilumina. Mientras sigamos con las cortinas cerradas por miedo, vanidad o ignorancia, seguiremos caminando a tientas en pleno mediodía.
Necesitamos una conexión entre la esencia y el exterior para que nos atrevamos a ver nuestras sombras. En verdad cuando ello ocurra, entonces, es, dónde dejaremos de vivir de cara a la vitrina y empezar a realizar el enfoque de la gran verdad que envuelve a nuestro San Juan, en que haya el verdadero valor humano y que no esté en cuánto se exhibe, sino en cuánto ilumina.

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Comienzan de manera formal negociaciones de paz Islamabad
Felicita tripulación Artemis II; ve a Marte como próximo paso
Este domingo la RD iniciará el proceso renovación de cédula
Leonel visita Centro Rainieri en zona turística de Punta Cana
Lamenta muerte del dirigente del PLD en NY, Carlos McCoy
PERU: 27 millones de personas llamadas a votar este domingo
Haití otra vez sin fecha fija para elecciones, según autoridades
Comerciantes Detallistas de la RD piden viabilizar soluciones
Dólar bajó 70 cts. y euro subió; eran vendidos a $61.18 y $72.70
Gobierno aumenta 9 y 7 pesos a las gasolinas premium y regular


Creo que el autor esta ensordecido por la bulla y cambio. San Juan es parte de esa sociedad liquida que lo embuye todo. Es parte del desarrollo y lo que encarna esta generacion. Hay que adaptarse al cambio.
si, danilo medina, de arroyo cano.
No dijiste nada, esa forma de escribir no la entiende nadie, te sugiero otra manera