Trump: ¿Estados Unidos sin maquillaje?
Por FELIX REYES
En el año 2016, en medio de la competencia electoral entre Hillary Clinton y Donald Trump, el entonces presidente de Ecuador Rafael Correa dio una declaración en la que afirmaba que a Latinoamérica le convenía el triunfo del actual presidente de Estados Unidos.
Recordé esa desafortunada declaración del político ecuatoriano porque en los últimos tiempos no es extraño que encontremos esa misma visión en escritos de comunicadores y políticos identificados con corrientes populistas, tanto de derecha como de izquierda, en nuestro país y el resto del mundo.
Un ejemplo de ello, referido no solo a Latinoamérica, puede ser encontrado en un artículo de un importante escritor de la India, Pankaj Mishra, quien recientemente escribió que lo que define a Estados Unidos “no es la democracia, ni la libertad, sino el supremacismo blanco violento”.
Con ese enunciado, el autor en cuestión reduce la experiencia norteamericana al retroceso social y político que actualmente se desarrolla en ese país y a intervenciones groseras, que en el plano internacional están presentes bajo la administración Trump, que, como ha indicado el Primer Ministro de Cánada Mark Carney han precipitado la ruptura del orden mundial, tal como lo conocíamos.
Y es que para quienes sustentan esa visión desde algunos sectores de la izquierda, la administración Trump representa la verdadera cara de Estados Unidos, sin maquillaje, sin “filtro”, sin “photoshop”, razón por la que entienden que ese gobernante conviene a “los pueblos que luchan por su liberación”, ya que permite identificar más claramente a su “enemigo”.

Para esos políticos y comunicadores, el “maquillaje” que adornaba a Estados Unidos era la promoción de la democracia, el respeto de los derechos humanos, el respeto de las minorías y la alternancia política, que definen a las democracias liberales
Para ellos, eran solo “photoshop” las declaraciones y presiones que en el 1978 y 1994 ejercieron los gobiernos de Jimmy Carter y Bill Clinton para que se respetaran los resultados electorales en nuestro país, igual como lo hizo el gobierno de Joe Biden para que en años recientes se hiciera lo mismo en Brasil, Guatemala y Venezuela.
Para ellos, en su maniquea visión, no existe diferencia entre el Partido Republicano y el Partido Demócrata, porque ambos son instrumentos del “imperio”. Es más, algunos en ese sector consideran al Partido Demócrata peor. Por ello, no me extrañó que políticos y comunicadores dominicanos que se identifican de izquierda hayan apoyado públicamente al candidato Trump en las elecciones pasadas, casi en la misma medida en que lo hizo la derecha dominicana.
Alexander Dugin, al decir de muchos, el principal ideólogo del presidente ruso Vladimir Putin, en su principal obra “La Cuarta Teoría Política”, transparenta la unidad de sectores de izquierda y derecha en el propósito de sustituir la hegemonía de las democracias liberales por sociedades conformadas en base a sus propias tradiciones. Lo que, en el fondo, propone este autor es la necesidad de sociedades donde no es necesario observar la alternancia política, el respeto de los derechos humanos, el respeto de los derechos de las mujeres, las minorías religiosas y las minorías sexuales. En otras palabras, en base a elementos culturales, se justifican gobiernos autoritarios de países como China, Rusia, Hungría, Irán, Turquía y ahora los Estados Unidos bajo el gobierno de Trump.
En conclusión, puede afirmarse que, a pesar de diferencias coyunturales y de aspiraciones de repartirse el mundo en regiones de influencia, en el fondo existe coincidencia entre los gobernantes de esos países con relación al propósito de no reconocer derechos a las personas que los habitan; creando condiciones para que en otros países, incluido el nuestro, algunos sectores hoy minoritarios se sientan motivados a imitarlos.
Desde mi punto de vista es este el signo de la época y que nos convoca a ser vigilantes.
Referencias:
1) Prensa Libre: Correa Dice que triunfo de Trump sería positivo para Latinoamérica, Quito, 1 de marzo 2016.
2) Pankaj Mishra: Hay que desamericanizar el mundo
3) Alexander Dugin: La Cuarta Teoría política, www. edicionesnuevarepública.com

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Muy buen analisis. Debajo de ese maquillaje de promover democracia fuera de Estados Unidos se esconde el verdadero lobo desde la doctrina Monroe hasta nuestros dias.
Muy bueno y acertado
Es lo mejor que he leído últimamente, deja claro que hay una agenda, que Trump es solo el instrumento
Muy buen artículo señor Reyes
Un analisis de la realidad supremacista y enfoque que tiene Trump,primera vez que veo varios muertos en mamos de ICE,una desastre total.
Muy buen análisis
Este señor padece de TDS (Trump derangement syndrome). Tiene una obsesión con Trump. Solo escribe en contra.
El síndrome lo posees tú y se llama síndrome del culto Trumpista, les molesta todo lo que se hable en contra del supremo líder, y l payaso Trump.
MUY BUEN ANÁLISIS.