Ricardo Bodden López: mitomanía y vacuencias

imagen
EL AUTOR es teniente coronel retirado de la Fuerza Aérea Dominicana. Reside en Miami.

 

 

Hace unos días escribí una primera parte comentando la lamentable reacción del capitán retirado Ricardo Bodden López al desmentido pertinente que hice en mi recién publicado libro ”Piloto Escuadrón de Caza”, en el cual quedan al descubierto los escritos apócrifos que hiciera este en la obra “Verdades Ocultas” del doctor  Víctor Gómez Bergés.

 

Ricardo bodeen
Ricardo Bodden López

Mi libro relata la historia del prestigioso Escuadrón de Caza, reseñando a la vez la vida de uno de los pilotos que integraron aquel memorable cuerpo militar. Un libro serio de premisas congruentes. Vivencias y sucesos sin protagonismos ni trivialidades. La verdad acrisolada, nutriente del alma y la razón.

 

El aporte militar es fruto colectivo de los generales pilotos Fernando E. Cruz Méndez, Octavio Jorge Pichardo (Q.E.D) y Rafael G. López Fermín y del coronel piloto Rodolfo Jaques Barreras. También la acertada contribución del general Miguel Atila Luna Pérez, de los pioneros que fundaron el recordado escuadrón.

 

Escribir un libro relator es labor ardua y compleja. Metafóricamente es afanar en la composición de un rompecabezas; buscar esa pieza única, donde quiera que esté, para insertarla en el lugar anticipado y así, sucesivamente, hasta lograr un retrato hablado, cabal, de los sucesos descritos.

 

Logrado ese propósito de incuestionable probidad, obligaba la frase de Juan Gualberto Gómez: “En este libro no está escrita toda la verdad, pero todo lo que está escrito en el, es verdad”

 Precepto que antagoniza con los relatos del capitán Bodden, que desempolva viejos pasajes de la FAD para injertarse en ellos y dar riendas sueltas a su imaginación sin advertir que sucesos disimiles no pueden ocurrir al mismo tiempo y lugar. De los días de la insurrección de abril cito algunas de las travesuras aludidas.

 

TRAVESURAS

 

1.- En la pág.  81 de “Revolución de abril 1965”, libro de Jesús de la Rosa, se escribe: “Después de probar unos aviones de caza recién adquiridos por la FAD, los pilotos Jorge Humberto Percival, Ricardo Bodden y Víctor Cuevas Mayol salieron alrededor de las 11 de la mañana del sábado 24 de abril 1965 de la Base… Los tres pertenecían a la última generación de pilotos de combate. Eran hombres rudos de pocas palabras”

Es una burla. Ninguno de ellos era piloto de combate. Tampoco es cierto la adquisición de aviones. Víctor Cuevas Mayol nunca fue piloto, cancelado “por negligencia” el 13/5/1959 O. G. # 141 de la AMD.

 

Es triste que un egresado de una prestigiosa Academia Militar se empeñe en sustituir notables acontecimientos de nuestra historia por episodios de su ingenio. La presunción de haber sido un engranaje importante, sabedor y partícipe de la dinámica operacional de la entidad armada, es preocupante.

 

 

Página por página, leo y releo los referidos escritos, y no pasan de ser un relato desordenado de hechos que nunca ocurrieron.  El doctor  Gómez Bergés dedicó la mitad de su libro para que Bodden insertara un panorama veraz del Alto Mando Militar en aquellas tempranas horas del conflicto. Pero, como no es posible hablar de lo que se vio, oyó e interactuó donde nunca se estuvo, ingenió un testimonio espurio, estimando que 50 años después nadie develaría la imprudencia.

 

2.-En la pág. 280 de “Verdades Ocultas” se escribe: “el 24 de abril, a las 3:30 en la base no se sabía dónde estaba el General, solo que había salido con el Coronel Domínguez” … “en la cancha de golf no había teléfono ni radio para comunicarse con el General… en tanto las llamadas de su oficina eran una tras otra, la mayoría del Palacio Nacional, de la oficina de Wessin y de la Embajada Americana indagando donde estaba el Jefe de Estado Mayor”.  “…a Nogueras. Mi intención era solicitarle enviara militares de su confianza al campo de golf para hacer preso al General De los Santos y al Coronel Domínguez, pero fue imposible hacer contacto…” “Alrededor de las 7:00 PM llegó finalmente el Jefe de Estado Mayor De los Santos acompañado de Dominguez…” Cuenta Bodden que alegamos: “vinimos por la barquita porque el puente estaba cerrado” … “Se inicia la reunión en presencia del Estado Mayor. A ambos lados de Pimpo están los Coroneles pilotos Dominguez y Peynado, asesores del Jefe de Estado Mayor, pro norteamericanos con buenas relaciones en la Embajada, especialmente con el MAAG”.

 

FALSEDAD

 

Es incongruente y falso:

1-. Tan pronto surgió la asonada, llamaron al General y regresamos a San Isidro. Las calles estaban normales y a las 2 pm estábamos ya en la Jefatura. El puente fue bloqueado el domingo (Pág. 249 de “Historia de un Guardia de abril 1965”, del teniente Michel Peguero.

 

2.- ¿Cómo sabía Bodden que el teléfono de la oficina del General sonaba y que las llamadas provenían del Palacio, del General Wessin y la Embajada Americana? Puesto que, al no estar el General, su despacho estaría cerrado

 

3-. La Tienda del Pro-shop del campo de golf tenía varias líneas de teléfono.

 

4-. Bodden no podía saber el paradero del General puesto que era información confidencial, conocida únicamente por el oficial de servicio de la Jefatura.

 

Sería una idiotez de mi parte continuar desmintiendo fábulas eslabonadas en muchísimas páginas.

 

En la pág. 311 del libro de marras cuenta que el General envió un sargento para buscar a Bodden a Percival y a Cuevas Mayol y que este le dijo: “Ya que ustedes quieren conciliar, se ha designado una comisión para que traten de convencer a Hernando Ramírez y a los demás para que se rindan. La comisión está presidida por el Coronel. Pérez y Pérez, Tejada Gonzales, Domínguez Taveras y Capitá Percival Peña, Bodden López y segundo teniente Tte. Cuevas Mayol. Cuente conmigo General, fue mi respuesta” Y después, en la pag. 314 escribe:” …Pimpo se dirigió al Tte. Cuevas Mayol y a mi diciéndonos que nos quedáramos en la base… que él nos necesitaba a su lado” Y sigue, y sigue… fantasía tras fantasía…

 

Eso de que a la Jefatura entraba cualquiera, sin ton ni son, es irracional. Es axiomático, si las empresas tienen un protocolo para llegar al despacho del gerente; que no será una organización militar cuya Jefatura ha sido, es y será siempre restringida y más aún en momentos de máximo sigilo.

 

SUBALTERNO

 

En la FAD, en todo momento, imperó el orden jerárquico y la disciplina militar, los resultados hablan de por sí. El capitán Bodden era un oficial subalterno del Escuadrón de Transporte y en las 49 o 50 horas que pasó en la base, antes de volarse a Puerto Rico, permanecí en la Jefatura, y no recuerdo haberle visto. Sencillamente, no era su lugar.

Era yo entonces Tte. Coronel Piloto, A-1: Jefe de la Oficina de Personal y Asesor principal del Jefe de Estado Mayor de la FAD General Juan De los Santos Céspedes y doy fe de todo lo que escribo aquí.

 

Tiempo después, en sustitución del General Juan N. Folch Pérez, fui nombrado A-2: Jefe de Inteligencia de la FAD y tampoco recuerdo que el nombre de Bodden figurara en los archivos de ese departamento.

 

Por consiguiente, el prisma de la lógica exhibe los escritos aludidos como un conglomerado de premisas falsas orientadas a proyectar un personaje vivaz, fuera de serie. Mitomanía le llama la lingüística, vocablo bueno para referir vacuencias sin novedades. Desafortunadamente, con los eventos de abril, la desinformación se tornó insensible y viciosa, embistiendo la prestigiosa Institución que le formó, digna de respeto y gratitud; baluarte de la soberanía y valores democráticos de la nación.

 

Igualmente, la calumnia en su más perversa concepción, para difamar al Gral. De los Santos, que excedió el tiempo prudente en pro de una solución negociada a la crisis de abril al punto de sindicársele simpatizante de la causa insurrecta. Con la misma espada maligna desluce al Mayor Salvador Lluberes Montás, página  342 de “Verdades Ocultas” atribuyéndole arrebatar el mando de la institución y erguirse como un irreductible Macho Alfa. Fabula que se desmiente sola si recordamos que aquel 26 de abril, el Mayor Lluberes Montás y sus tropas bordeaban el puente Duarte y los pilotos, surcaban los cielos capitalinos deshaciendo núcleos armados.

 

Por todo lo dicho, era sensato pensar que la publicación de “Piloto Escuadrón de Caza” motivaría al Capitán Bodden a un “Mea Culpa” público, o al menos, a los autores directamente afectados, agradeciéndoles haber caído en manos indulgentes que le condonan el reato de culpa del infamante perjurio.

 

Esperé peras del olmo. En su lugar, esgrimió su descocada espada para espetar contra mí su más reciente mentira tildándome de padecer Alzheimer, mal que me hubiese impedido escribir estas observaciones que desearía no haber tenido que redactar.

 

Es ciencia cierta: el pecado es anatema, no así el pecador, por ello, al escribir, no me animan odios ni rencores, antivalores que no anidan en corazón cristiano.

 

¡Que se levante y ande! Es mi deseo. El hombre no se mide por las veces que cae sino por las veces que se levanta, dijo Martí. ¡Levántate y anda!

lumardo23@yahoo.com

jpm

Compártelo en tus redes:
ALMOMENTO.NET publica los artículos de opinión sin hacerles correcciones de redacción. Se reserva el derecho de rechazar los que estén mal redactados, con errores de sintaxis o faltas ortográficas.
0 0 votos
Article Rating
guest
0 Comments
Nuevos
Viejos Mas votados
Comentarios en linea
Ver todos los comentarios