Rechazo categórico al informe OEA-CIDH
Justo en la triste conmemoración del 52º aniversario de la nefasta y segunda ocupación militar norteamericana de la R. Dominicana (RD), el pasado 28 de abril, circuló por el mundo la desafortunada información de que la desacreditada Organización de Estados Americanos (OEA), a través de su Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), había inscrito a nuestro país en la “lista negra de los países que violaron los derechos humanos durante el 2016”.
La injustificada invasión yanquis con 42 mil marines, fuertemente apertrechados de modernas armas de guerra, el 28 de abril de 1965, que pisotearon la soberanía y dignidad de la RD fueron apadrinados y legitimados por una infausta resolución de la OEA.
Por esas dos acciones de la OEA, recordamos y nos identificamos con esta estrofa de una canción del artista cubano Carlos Puebla: “Como no me voy a reír de la OEA, si es una cosa tan fea”.
Así es. Para la RD la OEA, además de fea, también es una institución prejuiciada, dañina y sin memoria porque, en su 46ª Asamblea General, del 13 de junio de 2016, con la Resolución No.AG-CG-7-16, los 34 cancilleres presentes, en forma unánime, aprobaron una Declaración de Desagravio de la OEA sobre la RD con estos tres importantes aspectos:
“1.-Lamenta la pérdida de vidas humanas y expresa las condolencias de la organización al pueblo dominicano; 2.- Desagravia al pueblo dominicano por las acciones de Abril de 1965 que interrumpieron el proceso de restablecimiento del orden constitucional en la RD, y 3.- Reafirma los principios del derecho internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y de la Carta de la OEA.”
Ahora, la OEA-CIDH volvió con su negativo accionar: Incluyó a la RD en la “lista negra” de los países que violan los derechos humanos porque, según sus parcializadas y prejuiciadas “investigación”, en nuestro país existe “la persistencia de la discriminación racial estructural contra personas de ascendencia haitiana, o percibidas como tales, lo cual ha impactado particularmente en el reconocimiento de la nacionalidad, deportaciones, operativos migratorios y expulsiones colectivas”.
La desmemoriada OEA-CIDH olvidó, aposta, el Plan de Regularización de Extranjeros que implementó el gobierno dominicano, al que se acogieron unas 249 mil 950 personas que residían en la RD de manera irregular, de los cuales el 98% eran haitianos a quienes se les respetó su condición humana y cuyo registró se hizo totalmente gratis para ellos. Ya 229,934 recibieron sus carnets que les asegura un estatus migratorio regularizado.
La comisión que designó el Presidente Medina para expresar, oficialmente, ante la OEA-CIDH el categórico rechazo del gobierno y pueblo dominicanos a tan provocador informe contra la RD, para lo cual les presentaron documentos y pruebas fehacientes que demuestran lo desacertado y sectario que está dicho informe.
En la RD tanto los nacionales como los extranjeros que residen o visitan al país disfrutan de los avances en materia migratoria y de respeto a los derechos de las personas.
Aquí, en la RD no se ha producido ningún acontecimiento que represente retroceso alguno en las libertades políticas, de expresión, de asociación, de creencias religiosas, de tránsito y demás libertades públicas, por todo lo cual, procede rechazar en forma firme, tajante, absoluta y definitiva el alevoso, infundado y malintencionado informe de la OEA-CIDH contra la RD.
JPM

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