Javier García opina PRM saldrá del gobierno por su incapacidad

SANTO DOMINGO.– Francisco Javier García, aspirante presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), afirmó que el gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM) llegará a su fin, al considerar que sus autoridades han demostrado incapacidad para gobernar y que, lejos de aprender, están “desaprendiendo”.

García sostuvo que, aunque el año 2025 ha sido negativo para el país, el problema de fondo no radica en factores externos, sino en la falta de capacidad del PRM para dirigir el Estado. “Si el 2025 fue un año malo, quisiera decir que el 2026 será un año bueno. El gran problema del PRM es que, en su primer año de gobierno, del 2020 al 2021, los errores eran aceptables porque tenían 16 años fuera del poder. Pero cinco años después, lo que vemos es que están desaprendiendo”, enfatizó.

“La enfermedad no está en la sábana, está en el paciente”, expresó el dirigente político.

Durante su primera entrevista como aspirante presidencial del PLD, explicó que los constantes cambios y el caos que se perciben en la administración pública evidencian una clara falta de rumbo y de capacidad de gestión por parte del partido oficialista.

El también exministro reiteró que el PRM saldrá del poder, al no haber logrado resultados concretos tras cinco años de gobierno. Por el contrario, aseguró que múltiples áreas que antes funcionaban adecuadamente han colapsado.

“Ante esta situación, el PLD tiene una gran oportunidad. Pero la suerte no toca la puerta de nadie; hay que trabajar, y nosotros estamos listos”, afirmó.

Asimismo, recordó unas declaraciones del presidente del PLD, Danilo Medina, quien señaló que “el caballo está listo y solo falta el jinete”. En ese sentido, García aseguró que el jinete está preparado.

“Hemos recorrido el país en tres ocasiones, visitando a los dirigentes del PLD y escuchando a los distintos sectores productivos. La situación es la misma en todas partes: la gente está desesperada ante este desgobierno del PRM”, concluyó.

of-am

¿Qué ha pasado con nuestro Guido Gómez Mazara? (OPINION)

1 – En días recientes estuve escuchando varias entrevistas que Guido Gómez Mazara concediera a ciertos comunicadores cuyos programas se difunden por diferentes medios de comunicación. Su reaccionaria posición frente a la Venezuela chavista no me ha sorprendido; lo que sí me ha desconcertado son los sofismas con los que pretende retorcer la realidad de lo que viene aconteciendo desde hace décadas en la tierra del libertador Simón Bolívar y del nacionalista Hugo Chávez.

2 – La narrativa de Gómez Mazara se ha enfocado en reiterar que Maduro es un dictador, que se robó las elecciones del 28 de julio y en calificar de presos políticos a los más de ochocientos delincuentes que, por presiones de Trump y de la “Unión Europea”, han salido de la cárcel. También se ha centrado en culpabilizar a las políticas del chavismo de la salida dizque de ocho millones de venezolanos de su país. También Guido ha sido de los que criticaron la inhabilitación política de María Corina Machado, por lo cual ella no pudo ser candidata presidencial en las elecciones del 28 de julio de 2024.   Esta es parte de la narrativa perversa que ha elaborado la CIA y el Pentágono para llevar a cabo una guerra mediática e hibrida contra el presidente Nicolás Maduro y el chavismo.   De inmediato paso a desmontar estos sofismas.

3 – Que Maduro se robó las elecciones es el recurso más perverso con que la CIA, el Pentágono y la oposición venezolana han argumentado en su guerra hibrida para deslegitimizar al gobernante venezolano. El Tribunal Superior Electoral de Venezuela no tenía ni tiene razones jurídicas para presentar las actas electorales a “Washington” ni a la “Unión Europea”, ni a ningún otro país. Si otro país del mundo no lo ha hecho, ¿por qué tiene que hacerlo Venezuela? ¿Las presentó Daniel Noboa, quien a las claras sí se robó las elecciones en Ecuador? ¿Por qué a ese ciudadano norteamericano no se le pidió las actas? Por otro lado, Maduro sí presentó las actas donde jurídicamente corresponde: en el Tribunal Superior Electoral de Venezuela, no en Washington ni en Bruselas. Quien no presentó dichas actas ante este tribunal competente fue la oposición comandada por la señora Machado.

4 – Guido, otra cosa: ¿dime, por qué pasas por alto mencionar cuales fueron las intenciones de aquellos que llevaron a cabo un ataque cibernético sin precedente a la red de transmisión de datos hacia el Consejo Nacional Electoral?  También, ¿si es cierto que la oposición ganó con un 70%, donde anda ese porcentaje tan elevado que no está en las calles celebrando el secuestro de Maduro? Al contrario, lo que se está viendo es a una muchedumbre de millones tirada a las calles reclamando el retorno de su presidente; cosa que hacen con una reacción igual a aquella de cuando en el 2002 le dieron el golpe de Estado a Chavez. En aquella ocasión, ese pueblo unido, con su fuerza revirtió las pretensiones canallescas del imperio de querer sacar a Chavez del poder para poner en su lugar a un lacayo criollo como Pedro Carmona, quien le permitiría a las transnacionales robarse el petróleo que es de los venezolanos.

5 – Guido, en tus análisis de las elecciones venezolanas donde Maduro salió victorioso, has omitido referirte a que todas estas reclamaciones e incidentaciones violentas y macabras de la oposición venezolana y el imperialismo estadounidense tendientes a erradicar al chavismo son parte de la guerra híbrida planteada por Gene Sharp en su manual para derrocar gobiernos, tal como fueron aplicadas por la CIA en las Primaveras Árabes y en las Revoluciones de Colores en la Europa del Este. ¿Por qué no deploras estos hechos en tus intervenciones en los medios?

6 – Guido, también veo que te muestras indolente ante los planes la CIA y de la oposición liderada por la fascista Machado. De llegar al poder, estos tenían planes de matar a 50 mil chavistas, tal como hicieron en nuestro país a partir de 1965 con los constitucionalistas y posteriormente con jóvenes revolucionarios en el gobierno de los 12 años de Balaguer, y tal como hicieron en Chile después de derrocar al presidente Salvador Allende, y como hicieron en Argentina, Paraguay, Uruguay, Bolivia, El Salvador y Ecuador con el Plan Condor.  ¿Por qué no consideras este punto en tus sesudos análisis del capítulo Venezuela?

7 – Otra cosa: por intereses políticos, las elecciones realizadas en diciembre de 2024 en Rumania fueron anuladas pretextando que el vencedor en la primera vuelta (un prorruso), ganó por la interferencia rusa en las elecciones. En aquel caso, Guido no dijo ni hizo nada a favor del ganador y la democracia. Tampoco ha hecho ni dicho nada contra la interferencia reciente de Trump en las elecciones de Perú, Argentina, Honduras y Ecuador. Esto, sin mencionar su entrometimiento con la justicia de Brasil y Colombia para que Jair Bolsonaro y Álvaro Uribe no sean sometidos a la justicia.

8 – Sin embargo, nuestro Guido (revolucionario y moderno), después de callar ante los hechos anteriores, se desparrama externando criterios sobre las elecciones en Venezuela, haciéndole el juego a las pretensiones colonialistas del imperialismo que ejercen las empresas estadounidenses contra nuestra América hispana y contra el mundo en general.   Guido, te hago estas referencias, porque tú eres profesor de derecho internacional y un conocedor de la geopolítica, por ende, tus análisis deben de estar enmarcados en la complejidad que representa interrelacionar el todo, para comprender la parte.

9 – Guido, te he oído una y otra vez culpabilizar a Maduro y al chavismo del hambre y el desempleo que ha provocado la salida de ocho millones de venezolanos.  ¡Mira!, al carnicero del barrio, al pulpero, al platanero, al barbero, a los motoristas que conchan, a muchas trabajadoras domésticas y a otros obreros de similar extracto social y educación, los he oído verter sus opiniones (casi cátedras) sobre los asuntos de Venezuela. A Maduro esta gente lo maldicen y odian con inquina y furia; incluso, externan que les gustaría tenerlo al alcance para matarlo con propias manos.  Esta conducta y pensar es debido al envilecimiento social que Joseph Pulitzer explicó en su época: «Con el tiempo, una prensa cínica, mercenaria, demagógica y corrupta formará un público tan vil como ella misma».  (En esta premisa, a Joseph Pulitzer le faltó incluir a los políticos).

10 – Es decir, remitiéndonos a Pulitzer, esta gente del pueblo piensa y actúa así, porque sus fuentes informativas son los cientos de comunicadores (cínicos, mercenarios, demagógicos y corruptos) que por un salario siembran en el pueblo llano el odio y la ignorancia que manifiestan por Maduro.  Ante esta situación, entiendo que las fuentes y educación de Guido le permiten dilucidar la verdad que hay detrás de esta emigración inducida a propósito por el imperialismo y sus cipayos. No obstante, este punto se le complica a Guido porque él no puede negar que ha oído a la propia María Corina Machado pedir sanciones y una invasión para su país. Tampoco él puedes ignorar las declaraciones de los altos funcionarios estadounidenses estableciendo que las sanciones y bloqueos son para destruir la economía venezolana y arrodillar por hambre y carestía a sus ciudadanos.

11 – Guido, a esa masa obrera le perdono sus creencias erradas y retorcidas, porque les son inducidas a través de los medios de comunicación al servicio de los poderes malsanos nacionales e internacionales que nos gobiernan, pero a ti no puedo perdonarte este y otros yerros en los que incurres en tus disertaciones sobre la problemática social, política y económica de Venezuela.    Simple y llanamente, esa emigración es el resultado de las penurias causadas por casi mil sanciones, por el bloqueo y políticas financieras y de mercado, que específicamente fueron elaboradas deliberadamente para llevar el mayor sufrimiento al pueblo venezolano, por causa de las carestías, de modo que el hambre, la falta de medicamentos y de servicios básicos lleven a las masas a revelarse contra el gobierno que el establishment estadounidense quiere derrocar a toda costa.

12 – Guido, imagino que tú no desconoces las declaraciones del expresidente Barak Obama, de Elliot Abrams y de otros altos funcionarios estadounidenses respecto a los planes del imperialismo para destruir la economía de Venezuela.  A sabiendas de que tu análisis es sesgado y que no responde a la verdad histórica, dime, ¿qué te mueve a tergiversar lo que ha estado aconteciendo en Venezuela?, para luego ponerte del lado de un imperio que solo quiere colonizar a las naciones más débiles que no tienen armas nucleares, pero con inmensos recursos naturales, como es el caso de Venezuela.   Demuéstrame que no es así.

13 – Guido, en tu narrativa hablas de presos políticos. Si hablaras con honestidad sobre este tema, hablarías de delincuentes presos, no de presos políticos. La oposición venezolana (apadrinada por la CIA) se valió de miles de jóvenes que, asalariados con unos cuantos dólares, los tiraban a las calles endrogados con instrucciones de destruir lo más posible. Siguiendo el libreto de las arengas, estos agentes endemoniados, con las llamadas “guarimbas”, sembraron por todo el territorio venezolano el más grande terror, destrucción y muerte.

14 – En esta vandalización estos monstruos incendiaron carros y autobuses, edificios públicos y privados y mataron a mucha gente; incluso llegaron al colmo de la barbarie de matar, quemando vivo a 36 jóvenes por el simple hecho de que les parecieran chavistas. ¡¿Puedes recordar estos hechos deleznables?! Les rociaban gasolina a sus cuerpos para después incendiarlos con cualquier llama. A estos vándalos detenidos in fraganti cometiendo estas ignominias, a ti Guido Gómez Mazara, ¿te parece justo tipificarlos como presos políticos y por ende ponerlos en libertad, para que de nuevo anden libres por las calles como si nada hubiesen hecho?  ¿En Estados Unidos y Europa, que haría la justicia y el Estado con gente así?

15 – Guido, varias veces te he oído protestando sobre el hecho de que María Corina Machado fuera inhabilitada políticamente por 15 años. Cierto, esta es la razón jurídica por la que ella no pudo inscribir su candidatura presidencial ante el Consejo Nacional Electoral de Venezuela, para participar en las elecciones del 28 de julio del 2024.   Los motivos del tribunal correspondiente para esa decisión fueron, que esa política al servicio del imperialismo estadounidense y del sionismo le había pedido al genocida Benjamín Netanyahu y a Donald Trump que invadieran a Venezuela para sacar a Maduro del poder y destruir el chavismo, con la finalidad de que la colocaran a ella de presidenta. También medió en esta decisión, que la Machado había pedido sanciones y bloqueos para su país, a la vez que participó en la destrucción de PDVSA, en el robo de las reservas de oro y dólares venezolanas en el exterior, en el robo de CITGO y de la industria de fertilizantes Monómeros Colombo-Venezolano.

16 – Ahora bien, Guido, yo te pregunto: ¿Si un dominicano pide que Haití nos invada, además de cometer otros actos de traición contra nuestra patria, ese dominicano puede participar en unas elecciones como candidato presidencial?  ¿Si un estadounidense pide a Rusia o China que invada a su país, ese estadounidense podrá aspirar a la presidencia de los Estados Unidos y por ende inscribir su candidatura?

17 – ¡Magistrado!, ¿por qué Guido Gómez Mazara no protestó contra la inhabilitación política de la argentina Cristina Kirchner, ni ante la inhabilitación política de la colombiana Piedad Córdoba, ni repudió la nulidad de las elecciones de Rumania efectuadas en diciembre de 2024, ni condenó la inhabilitación política del candidato ganador, señor Calin Georgescu? ¿Por qué razón Guido Gómez Mazara y sus socios únicamente hablan del secuestrado presidente venezolano tan solo para defenestrarlo? Dictador, presidente ilegal, que se robó las elecciones, delincuente, asesino, narcotraficante, jefe del Cartel de los Soles. Sin embargo, ante las barbaries cometidas por Donald Trump y Benjamín Netanyahu, y ante lo que ellos son como personas y gobernantes malvados, Guido y los comunicadores aludidos se muestran indiferentes, callan, no dicen nada, no elevan su voz en contra de sus iniquidades.  El genocidio en la Franja de Gaza a cargo de Benjamín Netanyahu y Donald Trump para ellos no existe.  Solo en Venezuela hay dictadura, muerte, destrucción y represión.   ¿Por qué este comportamiento parcializado e infame?

18 – Guido Gómez Mazara, en su campaña contra Maduro y el chavismo, ha cerrado filas con los verdugos de la “Revolución Bolivariana”.   Lo hace con sus discursos de manera directa o implícita, con los cuales se coloca del lado del imperialismo de Trump y Netanyahu. En esa cruzada grotesca se ha unido con todas las figuras desprestigiadas y malvadas de la ultraderecha mundial, como Marco Rubio, Jair Bolsonaro, Álvaro Uribe, Javier Milei, José Antonio Kast, Vicente Fox, José María Aznar, Andrés Pastrana, George W Bush, Salinas de Gortari, Enrique Peña Nieto y con todos los demás presidentes y expresidentes que actúan, unos como amos del mundo y otros como gobernadores de colonia. También, en esta arremetida contra Maduro y el chavismo, Gómez Mazara ha hecho causa común con comunicadores repugnantes como Jaime Bayly, María Elvira Salazar, Fernando del Rincón y con todos los comunicadores dominicanos sin escrúpulos que están haciendo zafra con atacar a Maduro y al chavismo. ¿Por qué Guido lo hace?  ¡Vaya usted a ver! Averigüe los motivos.

A modo de conclusión

A – A Guido y los que piensan como él solo me resta decirles: Trump, Netanyahu y Rubio y todos los demonios que los acompañan en la actual gobernanza, muy pronto van a ser echados del poder.  Esa necesidad la han comprendido los demócratas de los Estados Unidos y los de las demás naciones del mundo, amantes de la paz y la justicia y que ama a su prójimo.

B – Salvar al mundo de un fin apocalíptico es la tarea que tenemos por delante los hombres y mujeres ungidos del amor por nuestros semejantes y democracia.  Pronto, muy pronto, los genocidas, los pedófilos, los mentirosos, los perversos, los asesinos de sus semejantes, los perturbados por la codicia y la avaricia, los poseídos por mentes enfermas y malvadas, van a ser barridos de sobre la faz de la tierra.

C – ¡Magistrado!, para terminar, solo explíqueme qué ha pasado con nuestro Guido Gómez Mazara. Dígame, ¿por qué este vástago de Maximiliano Gómez, de las filas de los revolucionarios, ha pasado a formar parte de los poderes reaccionarios que apoyan la colonización y las guerras imperialistas en curso contra nuestros sufridos pueblos? ¿Qué le ha pasado a este hombre que le ha dado por renegar y proscribirse de los procesos revolucionarios y con perder y alejarse de los amigos revolucionarios que de verdad lo queremos?  ¿Por qué esta claudicación y retorcimiento? Magistrado, espero su respuesta.

Europa rechaza las «amenazas» y «chantaje» de Donald Trump

PARIS 17 Ene.- Varios líderes europeos han rechazado este sábado las «amenazas» y el «chantaje» del presidente estadounidense, Donald Trump, que ha anunciado este sábado nuevos aranceles para los países que participan en las maniobras junto a Dinamarca.

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha confirmado la participación de Francia en maniobras militares en Groenlandia y ha criticado las «amenazas inaceptables» de Trump. «Las amenazas arancelarias son inaceptables y no tienen cabida en este contexto. Los europeos responderán de forma unida y coordinada si se confirman. Garantizaremos el respeto de la soberanía europea», ha apuntado Macron en un mensaje publicado en redes sociales.

El jefe del Estado francés ha subrayado que «Francia está comprometida con la soberanía y la independencia de las naciones, tanto en Europa como en el resto del mundo». Por ello París apoya y «seguiremos apoyando» a Ucrania y por esta misma razón, «decidimos unirnos a las maniobras iniciadas por Dinamarca en Groenlandia».

«Mantenemos esta decisión. Esto se debe también a que la seguridad del Ártico y las fronteras de nuestra Europa están en juego», ha argumentado Macron.

El mandatario francés ha subrayado que «ninguna intimidación ni amenaza puede influirnos, ni en Ucrania, ni en Groenlandia, ni en ningún otro lugar del mundo, cuando nos enfrentamos a estas situaciones».

También el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, ha criticado el «chantaje» de Trump. «No vamos a permitir que nos chantajeen. Solo Dinamarca y Groenlandia deciden los asuntos relativos a Dinamarca y Groenlandia», ha subrayado.

Kristersson ha recalcado que siempre defenderá a su país y a sus vecinos y aliados. «Esta es una cuestión de la UE que afecta a más países que a los señalados. Suecia está manteniendo contactos intensos con otros países de la UE, con Noruega y con Reino Unido para dar una respuesta conjunta», ha explicado.

Trump ha anunciado este sábado que impondrá a partir del próximo 1 de febrero aranceles adicionales del 10% a Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia en represalia a su despliegue en Groenlandia frente a la amenaza del mandatario de hacerse con el control de la isla; un nuevo gravamen que permanecerá en vigor hasta que Estados Unidos complete el proceso de «adquisición» del territorio.

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La paz, uno de los mayores logros de la historia, está en peligro

Graham Allison, politólogo estadounidense y autor del libro Destined for War: Can America and China Escape Thucydides’s Trap?, y James A. Winnefeld, Jr., almirante retirado de la Armada estadounidense que presidió la Junta Asesora de Inteligencia del presidente entre 2022 y 2025, publicaron el 24 de noviembre pasado en Foreign Affairs un artículo titulado ¿El fin de la paz más larga? Uno de los mayores logros de la historia está en peligro.

En él advierten que el prolongado periodo sin guerras entre grandes potencias —al que llaman “la paz más larga” desde 1945— se encuentra hoy bajo seria amenaza debido a la intensificación de la competencia estratégica global, en particular entre Estados Unidos y China.

Allison y Winnefeld destacan que las últimas ocho décadas constituyen el periodo más prolongado sin confrontaciones militares directas entre grandes potencias desde tiempos del Imperio Romano. Subrayan además que este periodo de estabilidad emergió tras dos guerras mundiales catastróficas, tan destructivas que los historiadores tuvieron que crear una nueva categoría para describirlas.

La magnitud de esa devastación moldeó un orden internacional diseñado explícitamente para impedir que semejante tragedia se repitiera.

Los autores identifican cuatro pilares que hicieron posible esta anomalía histórica: 1) la disuasión nuclear, que elevó drásticamente los costos de una guerra entre grandes potencias; 2) el equilibrio de poder, que redujo incentivos para agresiones directas; 3) la interdependencia económica y la globalización, que convirtieron el comercio y las cadenas de suministro en mecanismos de estabilidad; y 4) la proliferación de instituciones multilaterales y normas internacionales, que penalizan la agresión interestatal y promueven la resolución pacífica de disputas.

El artículo señala que, antes de su muerte en 2023, Kissinger advirtió repetidamente que esta paz no debía darse por garantizada. Según él, era improbable que la humanidad alcanzara un siglo completo sin un conflicto entre grandes potencias.

Siguiendo esa advertencia, Allison y Winnefeld identifican cinco factores históricos que suelen preceder el colapso violento de un ciclo geopolítico que hoy amenazan la estabilidad mundial.

El primer factor es la amnesia histórica 

Las sucesivas generaciones de adultos estadounidenses —incluidos los oficiales militares en servicio— no tienen experiencia directa con los horrores de una guerra mayor. Muchos consideran “impensable” un conflicto entre grandes potencias, cuando en realidad su incredulidad responde menos a la realidad histórica y más a los límites de su imaginación.

El segundo factor es el ascenso de un competidor estratégico. El vertiginoso crecimiento de China desafía la primacía estadounidense y reproduce la dinámica que Tucídides describió entre una potencia emergente y otra establecida, dinámica que históricamente ha derivado con frecuencia en confrontación.

El tercer factor es el debilitamiento relativo del predominio económico estadounidense. Tras la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos representaba cerca del 50 % del PIB mundial; hoy equivale solo a una séptima parte. Este desplazamiento del poder económico ha dado paso a un mundo crecientemente multipolar, donde varios estados actúan con mayor autonomía dentro de sus esferas de influencia.

El cuarto factor es la extralimitación militar. Cuando una potencia se dispersa en conflictos periféricos, su capacidad para disuadir o responder a rivales mayores se deteriora. Los autores argumentan que las prolongadas intervenciones estadounidenses desviaron recursos y atención estratégica, debilitando su preparación frente a adversarios más sofisticados.

El quinto y más preocupante factor es la polarización interna. La división política extrema dentro de una potencia establecida paraliza la toma de decisiones estratégicas, erosiona la credibilidad internacional y reduce su capacidad de actuar con coherencia en crisis globales. Según los autores, este es precisamente el desafío que enfrenta hoy Estados Unidos.

Advertencias

Allison y Winnefeld cierran su análisis con tres advertencias estratégicas que, a la luz de los acontecimientos recientes, adquieren un significado aún más inquietante.

Primero, si la paz entre grandes potencias se rompe —o si una de ellas actúa abiertamente al margen de las normas que ella misma promovió— el costo será extraordinariamente alto en todos los órdenes.

Segundo, los gobiernos deben abandonar la ilusión de que la paz se preserva por simple continuidad histórica. La gestión activa del riesgo de conflicto no es una opción, sino una necesidad urgente.

Y tercero, la prevención activa sigue siendo el único camino racional para evitar una escalada sistémica. Pero esa prevención pierde sentido si quienes diseñaron el orden internacional dejan de creer en él.

JPM

NY: Carlos Gómez encabeza reconocimiento a Telemundo

NUEVA YORK.- El Senado de la República Dominicana, a través de su Comisión Permanente de Cultura, presidida por Carlos Gómez, entregó un reconocimiento al canal Telemundo por su destacada trayectoria y su valioso aporte a la comunidad latina, en especial a la diáspora dominicana.

La iniciativa del reconocimiento surgió a propuesta del Jesús Vásquez, cónsul general de la República Dominicana en Nueva York, quien motivó la aprobación de una resolución en el Senado dominicano para destacar la labor comunicacional y social desarrollada por Telemundo a lo largo de los años.

El acto contó con el acompañamiento del Cirilo Moronta, fortaleciendo el carácter institucional de esta iniciativa. De manera complementaria, el Consulado General de la República Dominicana en Nueva York hizo entrega de una placa de reconocimiento.

Durante la actividad, se agradeció el trato recibido por parte de todo el personal de Telemundo, con una mención especial a la comunicadora Rosalina Bretón, por su profesionalismo y cercanía.

Este reconocimiento destaca el impacto de los medios de comunicación que contribuyen a mantener viva la identidad cultural y el vínculo de la diáspora dominicana con su país de origen.

Guido Gómez: madurez política que el fanatismo no perdona (OPINION)

Hay trayectorias que incomodan porque desnudan una verdad que los dogmas no soportan: pensar es evolucionar. Y en sociedades marcadas por la herencia del mesianismo ideológico, quien evoluciona es acusado de traición. Eso es exactamente lo que ocurre hoy con Guido Gómez Mazara.

El reciente artículo de Miguel Espaillat Grullón no es un análisis: es un acto de excomunión ideológica. No se le reprocha a Guido un error factual, ni una falsedad jurídica, ni una incoherencia ética. Se le reprocha algo mucho más imperdonable para el fanatismo: haber salido de la izquierda dogmática y abrazado sin complejos la democracia liberal, el pluralismo político y la economía de mercado.

De la herencia revolucionaria a la responsabilidad democrática

Guido Gómez Mazara no reniega de su origen. Es hijo de Maximiliano Gómez (El Moreno), figura emblemática de la izquierda radical dominicana, forjada en una época de dictaduras, intervenciones y Guerra Fría. Pero confundir herencia con condena perpetua es una forma de autoritarismo moral.

Guido no traicionó a su padre: superó su tiempo histórico. Comprendió —como lo han hecho decenas de intelectuales serios en América Latina y Europa del Este— que el socialismo real no emancipó a los pueblos, sino que los empobreció, los reprimió y los expulsó al exilio. La izquierda que se niega a hacer ese balance no es revolucionaria: es fósil.

Decir que Maduro es un dictador no es propaganda: es evidencia

Guido Gómez Mazara.

Espaillat acusa a Guido de repetir “la narrativa de la CIA”. Ese argumento ya no es ideológico: es perezoso. Llamar dictador a Nicolás Maduro no requiere manuales de Gene Sharp ni conspiraciones del Pentágono. Basta observar: Elecciones sin actas públicas verificables, Inhabilitaciones políticas arbitrarias, Presos por razones políticas documentados por organismos internacionales, Un éxodo de millones de venezolanos sin precedentes en la región. Negar esto no es pensamiento crítico: es negacionismo político.

El problema no es Venezuela: es el dogma

El texto de Espaillat no defiende a Venezuela: defiende una fe. Una fe que necesita enemigos externos, imperios omnipotentes y conspiraciones eternas para no mirar el fracaso interno del chavismo.

Para ese dogma, la democracia solo es válida cuando ganan “los nuestros”. Cuando pierden, es fraude. Cuando hay protestas a favor del régimen, son “el pueblo”. Cuando las hay en contra, son “mercenarios”. Ese razonamiento no es de izquierda: es de secta.

Guido Gómez Mazara, como jurista y politólogo, hace lo que el fanatismo no tolera: aplica los mismos principios a todos los casos. Y por eso molesta.

Capitalismo y democracia: la herejía imperdonable

Lo que realmente se castiga en Guido no es su análisis sobre Venezuela, sino su convicción de que no hay democracia sin economía abierta, ni justicia social sostenible sin creación de riqueza, ni libertad sin límites al poder del Estado.

Eso lo convierte, a los ojos del comunismo militante, en un “reaccionario”. Pero en el mundo real lo convierte en algo mucho más valioso: un demócrata moderno.

El verdadero miedo del fanatismo

La pregunta final no es “¿qué le pasó a Guido Gómez Mazara?”.

La pregunta es: ¿qué le pasó a una izquierda que no pudo evolucionar?

Guido no se vendió. No claudicó.No se arrodilló ante ningún imperio. Simplemente pensó, comparó, aprendió y eligió la democracia.Y eso, para quienes viven de dogmas cerrados y revoluciones fallidas, es el pecado más grave.

Porque nada amenaza más a una ideología moribunda que alguien que la conoció desde dentro y decidió abandonarla con argumentos, no con resentimiento.

Guido Gómez Mazara no es un traidor a la historia.

Es la prueba viviente de que la historia avanza, aunque algunos se empeñen en vivir de sus ruinas.

 joseflandez8@gmail.com

 

Un dictador llamado Nicolás Maduro (OPINION

Sin ninguna calidad moral Estados Unidos se arroga el derecho de darle título de “dictador” a un presidente cuando no acepta sus mandatos imperiales. Pero cuando el mandatario es un pusilánime, genuflexo, entreguista y mequetrefe, lo apoya política, militar y económica de manera incondicional sin importarle las consecuencias de los países de la región que considera su “traspatio” o “jardín trasero”.

La historia lo confirma. Veamos:

La lucha política entre la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, (URSS) y Estados Unidos (EE. UU.), que dividieron el mundo en áreas de influencia y dominio, terminada la Segunda Guerra Mundial, comenzó la llamada Guerra Fría que se extendió más allá del enfrentamiento político e ideológico. La Unión Soviética y el Tratado de Versalles, desaparecieron, el muro de Berlín cayó la noche del 9 noviembre de 1989, marcando el fin de la Guerra Fría, pero el poderío de Estados Unidos se mantuvo y su influencia aumentó en Europa, con el Tratado del Atlántico Norte (OTA) la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Organización de Estados Americanos (OEA), Ministerio de Colonias del hemisferio, entre otros organismos internacionales.

Todas las dictaduras latinoamericanas, salvo muy raras excepciones, han sido estimuladas y respaldadas por Estados Unidos, causando daños dramáticos en cada uno de los países  afectados, violando derechos  humanos fundamentales, reprimiendo, encarcelando, torturando, exilados, asesinando y desapareciendo  miles de hombres y mujeres sin acusaciones, sin expedientes, sin cometer ningún delito y sin  juicio previo del sistema de justicia, sustituido por los militares entrenados por los marines norteamericanos  en sus escuelas de tortura y crímenes de los opositores, por razones políticas e ideológicas.

Estados Unidos prometió no “otra Cuba Socialista ni comunista en su jardín imperial” tras el triunfo de la revolución encabezada por Fidel Castro, su hermano Raúl, Ernesto -Che- Guevara y Camilo Cienfuegos, entre muchos otros. Previo apoyaron y respaldaron la dictadura de Fulgencio Batista, desde 1953 hasta 1959 cuando Fidel y sus barbudos arribaron a La Habana.

La historia de América Latina es la historia de las invasiones militares, del saqueo de sus recursos naturales, de la explotación, la barbarie, los asesinatos en masa de todos los imperios, principalmente de Estados Unidos.

Argentina, Chile, Ecuador, Bolivia, Perú, Brasil, México, Panamá, Colombia, Haití, República Dominicana, Bolivia, Uruguay, Paraguay, Granada, Cuba, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Venezuela, etc. Todos han padecido largas y dolorosas dictaduras organizadas y financiadas por Estados Unidos con el pretexto de la libertad, la democracia y la justicia. Sin embargo, ninguno de esos países creció o se desarrollaron bajo esos regímenes dictatoriales. Al contrario, el daño institucional, político, económico y social fue enorme. Se necesitarán muchos años para recuperar todo lo perdido durante esa época de terror.

El Plan Cóndor, (Operación Cóndor), respaldado por EE. UU. y el HDP (Hijo de Puta, Henry Kissinger, fue iniciado en 1975 hasta 1990 en América del Sur (Brasil, Uruguay, Argentina, Paraguay, Perú, Chile) provocando la desaparición y muerte de miles de ciudadanos de esos países. (El horror llegó de sangre, dolor y luto a toda la región)

Un informe de un organismo de Derechos Humanos de Paraguay en 1992 habla, conservadoramente, de 400 encarcelados, 30 mil desaparecidos y 50 mil asesinatos. Otros informes elevan en más de un cien por ciento, las cifras. El Plan Cóndor fue una barbarie. Crímenes de lesa humanidad que nunca han sido castigados en su justa dimensión. Operación Cóndor fue un exterminio en el marco de la Guerra Fría que jamás podrá ser justificado.

Gobiernos democráticos, elegidos por sus respectivos pueblos, fueron derrocados mediante golpes de Estado. Verbigracia, juan Bosch, 1993, provocando una revuelta armada y la segunda intervención militar estadounidense para imponer la dictadura de 12 años de Joaquín Balaguer; Salvador Allende, 1973 para imponer al general asesino, ladrón y corrupto de Augusto Pinochet, hasta 1990. Esa historia se repitió en Nicaragua con los Somoza, Haití con los Duvalier, entre otros criminales respaldados por EE. UU.

Yo pregunto, ¿con qué calidad moral, con qué autoridad política, Estados Unidos califica de Dictador al presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, secuestrado y encarcelado ilegalmente como si fuera un perro rabioso?

Muchos en nuestro país y en el resto del hemisferio, parecen haber olvidado su historia de intervenciones militares, golpes de Estado, dictaduras, torturas, desapariciones, violaciones de los derechos humanos, corrupción y exterminio de generaciones completas.

Como he dicho otras veces: Así como EE. UU. dijo: “No más Cuba en América”, tampoco permitirá que otro régimen socialista se convierta en un ejemplo, como Cuba, para toda la región. El problema no es Maduro, como ya he dicho, el problema es “el Chavismo”, es lo que representa ideológicamente; es que Chávez recupero la dignidad del pueblo venezolano recuperando sus recursos naturales, renovables y no renovables.

Venezuela es uno de los países más ricos del mundo. Tiene mucho de todo. La mayor reserva portalera del mundo. Mucho oro, plata, agua, tierras raras, diamantes, bosques, etc. Toda esa inmensa riqueza Donald Trump y su grupo de delincuentes se las quieren robar. A ellos no les interesa la democracia, la libertad o la justicia, a ellos les interesa el petróleo. ¡Dejémonos de tonterías!

Venezuela es el país, junto con Rusia, que más sanciones padece en el mundo. Igual que Cuba, con un bloqueo criminal con más de 60 años al que oponen casi todos los países de las Naciones Unidas.

Ahora resulta que el Cartel de los Soles no existe ni ha existido nunca, que fue una mentira más, porque Venezuela no produce Coca, ni laboratorios para producir cocaína, que Maduro no es un terrorista ni un narcotraficante. Lo dicen las propias autoridades estadounidenses, que el secuestro fue ilegal, que violó el Derecho Internacional y las leyes de ese país, pues la invasión no fue autoriza por el Congreso.

Si Maduro fuera un dictador, su pueblo no estaría en las calles de todo el territorio reclamando su retorno al país y al poder.

Un dictador raro ese Maduro, que anda en las calles compartiendo con la gente humilde, bailando, cantando y disfrutando la vida con su gente. Maduro no anda matando ciudadano, torturándolos, desapareciéndolos. Los que se han marchado del país, sobre todo oligarcas, ha sido por decisión propio, porque no pueden mantener los privilegios irritantes que el sistema anterior le permitía, de evasión de impuestos y corrupción.

Si los chavistas encabezados por Maduro hubieran accedido al imperio, nada de lo que hoy sucede en Venezuela, estaría pasando.

Maduro no es el dictador, Desde mi punto de vista el dictador es Donald Trump, que amenaza no solo a Venezuela, sino a Cuba, Panamá, China, Rusia, Dinamarca, Canadá, México, entre otros. El que impone aranceles de manera unilateral, el que amenaza con invadir, el que alimenta golpe de Estadio, el que amenaza al mundo. Trump es la reencarnación de Hitler en el siglo 21.

 

PD: No digo que el “chavismo” sea un régimen perfecto. De hecho, no existe en el mundo un sistema perfecto.  De igual manera creo que Maduro y los chavistas han cometido errores importantes en la conducción del Estado. Pero jamás me pondría de acuerdo con los enemigos confesos de la República Bolivariana de Venezuela, ni contra su gobierno. De igual modo jamás pediría una invasión militar, un golpe de Estado, o el secuestro del presidente Maduro, ni su encarcelamiento en cárceles estadounidense, por violar el Derecho Internacional. ¡Eso no! ¡jamás!

 

sp-am

 

Presidenta Delcy Rodríguez pide venezolanos mantenerse unidos

CARACAS.- La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, instó a los venezolanos a mantenerse unidos, señalando que «el extremismo trabaja» para dividir al pueblo.

«El llamado es a mantenernos cohesionados. El enemigo trabaja, el enemigo externo y el extremismo interno también; trabajan por la división de nuestro pueblo y la mejor respuesta es la calma, es la paciencia y la prudencia estratégica», dijo durante una visita a la Comuna Heroínas de la Patria en Fuerte Tiuna, uno de los barrios afectados por la agresión de EE.UU. del pasado 3 de enero, que concluyó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.

Rodríguez aseveró que el país sudamericano es el pueblo de los libertadores, por lo que instó a que «el pueblo de Simón Bolívar siga dando ejemplos históricos de lo que es superar las dificultades». «Que nada nos derrumbe, que nada nos derrote y que ese espíritu, el espíritu de Bolívar, que fue un espíritu victorioso e inquebrantable, sea el espíritu de la Venezuela de hoy», agregó.

Además, informó que se han realizado jornadas de asistencia social y destacó su importancia para brindar atención tanto psicológica como alimentaria a la población ante el impacto del ataque de Washington. Al mismo tiempo, anunció que se han creado dos fondos soberanos para «equilibrar socialmente desiguialdades». «Cuando empiecen a ingresar los dividendos de la venta del petróleo nosostros iremos informando cuanto hay en el fondo», aseguró.

La presidenta encargada reiteró su llamado, exigiendo la liberación de Maduro y Flores. «Es la voluntad del pueblo venezolano: que el presidente Maduro regrese, que la primera combatiente regrese», sostuvo.

Pacheco conecta con amplia franja del PRM (OPINION)

El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, expresó su desacuerdo con el presidente de la República, Luis Abinader, por designar advenedizos y trepadores como funcionarios, en un número superior a los gobiernos anteriores, con la agravante de que cuando llegan a un ministerio o cualquier otro órgano estatal lo primero que hacen es cancelar a sus compañeros del Partido Revolucionario Moderno.

Pacheco es el único que se ha atrevido a anunciar públicamente lo que muchos prefieren mantener en silencio dentro del partido gobernante.

Las palabras de Alfredo Pacheco le han generado mucho apoyo interno, pero no han faltado los que, tanto desde dentro como desde fuera de la entidad política, han desaprobado la actitud del presidente de la Cámara de Diputados. Naturalmente, los que atacan a Pacheco, en su mayoría, no tienen ninguna afinidad política con el oficialismo, pero en el fondo procuran hacerse los graciosos con el jefe de Estado al calificar al diputado de Cristo Rey de practicar clientelismo.

¿Clientelista? ¿Y cuál diputado, senador, regidor o alcalde no practica clientelismo? ¿Pacheco es el único? Son todos. En una sociedad donde los partidos políticos carecen de ideología y de principios éticos, todo el que decide aspirar a un cargo de elección popular es porque cuenta con millones de pesos dispuesto a gastarlos, comprando la conciencia de la gente, mediante repartición de prebendas, dinero en efectivo, recetas médicas…

Es para recordar la época en que Juan Bosch, Joaquín Balaguer y José Francisco Peña Gómez tenían seguidores comprometidos con sus causas. Con la desaparición física de esos gigantes se cambió al militante por el cliente.

Alfredo Pacheco.

Es un contrasentido, sin embargo, atacar a Pacheco para defender a Abinader, como si no conociéramos la historia reciente, tan reciente como las elecciones de 2024, donde se gastaron miles de millones de pesos en publicidad del Estado, en la compra de tránsfugas políticos, sobre todo provenientes del PLD, como presidentes de comités municipales, alcaldes, regidores, diputados y senadores. También exalcaldes, exdiputados, exsenadores y exregidores.

De forma adicional, días antes de las elecciones del 19 de mayo de 2024, se compraron cientos de miles de cédulas de opositores, reduciendo el padrón, en lo que toca a electores hábiles, provocando una abstención de un 46%. Nunca antes en la República Dominicana, en un certamen de carácter nacional, había sufragado un pírrico 54%, porcentaje inferior inclusive al del 2020, cuyo proceso se desarrolló en medio de una pandemia, pero de todas maneras votó un 55% de dominicanos.

En la contienda nacional de 2024 se reportó,desde todas las provincias y municipios, compra masiva de cédulas de opositores, un grave delito electoral. Agréguele la descomunal inversión económica que hizo el Gobierno para la fabricación de ese 57%, que requirió la reducción del caudal de votantes del PLD, en un ocho o nueve por ciento, una organización que de por sí venía con una maltrecha imagen pública desde que iniciaron los procesos judiciales, desde el Ministerio Público, contra antiguos funcionarios del entorno del Danilo Medina, inclusive contra varios de sus hermanos biológicos.

Es cierto que Alfredo Pacheco es clientelista, pero por lo menos ha mostrado el rostro de la solidaridad y la gratitud hacia quienes han contribuido a darle el nivel político que tiene. Ahora bien, ocultar que Abinader ha sido clientelista en un nivel muy superior, es como alegar que Paliza, quien además de primer ministro es presidente del PRM, nada tiene que ver con los funcionarios de elección popular del PRM vinculados al narco.

Cuando Pacheco dice no entender a Luis Abinader habló en un lenguaje que los perremeístas entendieron. Es indudable que conectó con sus correligionarios. ¿Quiénes no lo entendieron? Aquellos que medran en torno al poder y que son tan trepadores como los funcionarios a que se refiere el presidente de la Cámara de Diputados. Los que atacan a Pacheco son los mismos que, en ejercicio de la cultura trujillista, repiten: “Abinader es un hombre transparente y bien intencionado”, “Abinader es un hombre bueno, pero no tiene ayuda”. Palabras manidas y que delatan el concepto de la persona que se expresa.

jpm-am

John Bartlow Martin en la alborada libertaria en RD

El 10 de septiembre del 61 arribó a Ciudad Trujillo John Bartlow Martin (1915/87) comisionado por el presidente Kennedy para auscultar la situación dominicana dominada entonces por el binomio Ramfis-Balaguer y ponderar el levantamiento de las sanciones impuestas el 20 de agosto del 60 al régimen de Trujillo en la VI Conferencia de Cancilleres en San José de Costa Rica, por el atentado al presidente Betancourt de Venezuela. El memo secreto de 115 páginas resultante de tres semanas en el terreno sería leído de un solo tirón por un motivado JFK según su asistente Richard Goodwich y discutido al detalle con su autor.

Martin, un reconocido periodista, escritor de 15 libros y speechwriter de candidatos demócratas como Adlai Stevenson y el propio Kennedy, derivaría embajador durante la transición ante el Consejo de Estado y el gobierno de Juan Bosch. Y enviado del presidente Johnson para reforzar el rol de Estados Unidos en medio de la crisis del 65.

Su monumental Overtaken by Events. The Dominican Crisis from the Fall of Trujillo to the Civil War (821 p) publicada en 1966, saldría en 1975 en edición dominicana en español, El Destino Dominicano (750 p), motivando en 1977 la réplica desde Mérida, Venezuela, de Juan Isidro Jimenes Grullón en John Bartlow Martin, un procónsul del imperio yanqui (590 p). En 2019 Leonel Fernández retomó el rol del embajador en los asuntos dominicanos, contrastando sus opiniones con las de Bosch a partir de bloques temáticos, en la cautivante obra Ideas en conflicto. Diálogo póstumo entre Juan Bosch y John Bartlow Martin (418 p).

El presidente Kennedy y John Bartlow Martin en la Casa Blanca

Extrañamente, la edición dominicana de la obra de Martin no ha gozado de nueva impresión a 50 años de su puesta en circulación, pese a su valor testimonial y al tonelaje de libros históricos dados a la estampa en medio siglo. De especial interés como referencia, ahora que Venezuela ingresa a una fase de virtual transición política dados los eventos en curso.

El papel de Martin para influir en nuestro proceso democratizador tras la muerte de Trujillo sería significativo, tanto como consejero presidencial como operador diplomático. De su obra en inglés, que documenta la lucha de los dominicanos por ganar su libertad en las calles, extraemos algunos pasajes ilustrativos.

«Dos días después de mi llegada, arribó una misión de la OEA (12 septiembre) para estudiar la cuestión de las sanciones, y una multitud se congregó en la rotonda del puente del río Ozama para manifestarse. Mientras esperaban, el chofer de Luis José León Estévez, el joven cruel casado con Angelita, la hija de Trujilo, intentó pasar con su Mercedes. La multitud, reconociéndolo, detuvo el auto. El chofer salió disparando, ametrallando a la multitud con arma automática. Dos hombres cayeron muertos, otros resultaron heridos y la multitud se dispersó.

Esa tarde fui al centro de la ciudad con dos o tres agregados del Consulado de Estados Unidos. La calle El Conde estaba abarrotada de gente, de acera a acera, de pared a pared, con jóvenes y viejos, hombres, mujeres y niños, en mangas de camisa, sudando. Los coches avanzaban lentamente entre la multitud, a pocos metros de distancia, con cuatro o cinco policías en cada esquina sin hacer nada. La multitud abucheaba a la policía, aplaudiendo y coreando rítmicamente: «Da-da, li-ber-tad; da-da, li-ber-tad», una y otra vez, marcando el ritmo en los automóviles parados. Los que gritaban eran en su mayoría jóvenes. Los mayores guardaban silencio.

El sol brillaba sobre las fachadas blancas y amarillas de las tiendas. Estaban cerradas con persianas de acero y sus dueños miraban por las rendijas. En algún lugar sonaba una campana. Los altavoces retumbaban desde la sede en el segundo piso de dos de los nuevos grupos políticos que habían surgido.

Esa noche fui al centro con Fred Somerford, el agregado laboral estadounidense, en mangas de camisa. El Parque Independencia, santuario de la libertad dominicana, seguía abarrotado; autos llenos de jóvenes circulaban alrededor del parque en lenta procesión, tocando las bocinas al ritmo de cinco tiempos: «Da-da, li-ber-tad», una y otra vez y la multitud coreaba. Los vendedores ambulantes vendían cigarrillos (a un centavo cada uno), chicles y galletitas, y los niños caminaban con carteles que decían «Libertad». La policía observaba desde los balcones, esperando; y en las sombrías calles laterales, en los portales oscuros, pequeños grupos de hombres inquietos también esperaban.

Caminando por el parque cerca de la glorieta, nos detuvimos a hablar con dos chicos de veintitantos años. Uno, un muchacho moreno y delgado, con dientes blancos y relucientes, vestido con pantalones caqui y guayabera, una camisa deportiva blanca, dijo tenso, extendiendo los brazos, tensos como los tendones: «Dondequiera que nos reunimos, la policía nos apalea«.

En un instante nos rodearon treinta más, luego cincuenta, todos hablando a la vez: «Deberíamos poder hablar», «Tenemos hambre», «Destrozaron la sede del FNR», y, una y otra vez, «Los Trujillo deben irse». Somerford le ofreció un cigarrillo a uno; los demás arañaron la cajetilla, rompiéndola, vaciándola. Uno, al reconocer que Somerford era un funcionario estadounidense, le pidió una visa y él le dio su tarjeta. Al instante todos se acercaron, pidiendo visas, aferrándose a sus tarjetas, gritando «Consulado Norteamericano». Aunque uno me dijo: «Si no nos ayuda, se la vamos a pedir a Rusia». Y otro: «Puede que seas un agente».

Somerford, bajito, gordo, afable y sin cigarrillos ni tarjetas, salió a la calle sonriendo, yo con él, y la multitud nos siguió, vitoreando, dándonos palmadas en la espalda, estrechando manos, bloqueando el tráfico, bicicletas y automóviles, un policía indefenso, hasta que finalmente encontramos taxi. Rodando por la George Washington junto al mar, con la luna reflejando tras las palmeras, al pasar un restaurante de moda, Somerford dijo: «Hasta el Vesuvio está cerrado. Esos muchachos lo arriesgarían todo en cualquier lugar. Podrían quemar la ciudad. Preferirían enfrentarse a las tropas. Derribarían las estatuas. Tienen hambre. Llevan muchísimo tiempo sin comer».

Más tarde, sentado en el bar del Hotel Paz, oí un sonido extraño en la Avenida Independencia. Era como el de una enorme máquina barriendo calles. Pero demasiado fuerte y metálico, fui a mirar. Los tanques se acercaban. Eran nueve o diez, con un soldado en la torreta de cada uno con carabina San Cristóbal. Eran los tanques de Ramfis. Una multitud se reunió frente al hotel para observar en silencio. Los tanques doblaron la esquina, cruzaron la Avenida Cordell Hull, atravesaron la puerta de entrada y desaparecieron en la Fortaleza, frente al hotel.

Una camarera murmuró, tímidamente: «Tanques de guerra». Le dije en español a un joven dominicano con camisa blanca que estaba a mi lado: «Tanques contra el pueblo». Me miró con sus ojos marrones muy abiertos, pero no dijo nada y se dio vuelta. Otro hombre dijo rotundamente, sin expresión alguna: «Para protección». Nadie dijo nada más. A la mañana siguiente encontré sus huellas: habían salido de la Fortaleza más tarde y se dirigían al centro de la ciudad por la George Washington.

A las 10 a. m., se programó una misa en la antigua Catedral a intención de los dos hombres asesinados por el chofer en el puente y fui al centro para observar desde una ventana de un segundo piso frontal. A las nueve, grupos dispersos de gente se habían reunido en el sombreado Parque Colón, cerca de la estatua de Colón, frente a la gran Catedral. Escuadrones de soldados vestidos de caqui llegaban en jeeps y camiones blindados. Los blindados estacionados en las calles laterales.

La Catedral ya estaba llena. Más gente llegó al parque. Las tropas formaron una línea de combate bajo el balcón de un enorme edificio español de gobierno (Palacio Consistorial). A las diez y pocos minutos, salieron de las sombras del balcón y, con las armas al hombro y portadas oblicuamente en los brazos, cruzaron la calle en fila irregular. La multitud en el parque se dispersó y corrió, fluyendo como agua corriente entre las palmeras que lo cruzaban.

Las grandes puertas de la Catedral se abrieron de par en par y salieron cientos de personas: mujeres con vestidos negros y mantillas de encaje negro, hombres de negro o de blanco con brazaletes negros en las mangas, un sacerdote con sus hábitos guiándolos. Todos se movían lentamente por el Parque pasando la estatua de Colón y comenzando a caminar por la calle El Conde. Cientos más salían dejando detrás la gran Catedral cavernosa. Se dirigían a las casas de los muertos para recoger sus cuerpos y llevarlos al entierro.

Ahora, desde otras calles llegaba más gente, cientos, luego miles, todos caminando lentamente por la calle El Conde, abarrotándola. Trajes negros contra paredes blancas bajo el sol de la mañana, todos moviéndose en silencio. Mucho después del primero en aparecer, miles seguían llegando. Caminaron hasta el cementerio, ubicado a kilómetros de distancia, en la parte alta de la ciudad.

Autobuses y camiones llenos de policías esperaban. Miles de automóviles y miles de personas, todos en silencio. No se trataba de una turba de matones callejeros. Algunos pertenecían a las familias más importantes de la República. A las puertas del cementerio, la policía les negó la entrada; no tenían permiso. Esperaron en silencio ante la verja de hierro. La policía les dijo que debían obtener el permiso con cuarenta y ocho horas de antelación.

Uno de los dolientes dijo: «Si quieren que obtengamos un permiso por adelantado, tendrán que avisarnos con cuarenta y ocho horas de antelación sobre el próximo asesinato para que podamos cumplir con la ley». Era más allá del mediodía cuando enterraron los cuerpos.»

Martin continuó su intenso periplo de 3 semanas asistiendo a mítines de la oposición y del Partido Dominicano. Entrevistándose con Ramfis, Tunti Sánchez, Balaguer, Luis Mercado -el Poder-, con líderes de la emergente oposición: Viriato Fiallo y Fernández Caminero de UCN, Manolo Tavares y Alfredo Manzano del 14 de Junio, Ángel Miolán y Nicolás Silfa del PRD. Hablando con gente de la calle, del comercio y la industria, profesionales, sindicalistas y estudiantes. Aportando a la forja democrática en ciernes. Que se peleaba brava en la plaza pública. «Esto era libertad, prohibida durante treinta y un años».

JPM