COLOMBIA: Petro suspende diálogo ELN por crímenes guerra

BOGOTA.- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, suspendió este viernes los diálogos de paz que sostenía con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) por los «crímenes de guerra» perpetrados en la región de Catatumbo, ubicada entre los departamentos del Norte de Santander y Cesar.

«Lo que ha cometido el ELN en el Catatumbo son crímenes de guerra. Se suspende el proceso de diálogo con este grupo, el ELN no tiene ninguna voluntad de paz», escribió Petro en la red social X.

Esta ruptura de proceso de conversaciones, que se encontraba congelado desde hace meses, ocurre luego de que se reportara el asesinato de decenas de personas en el Catatumbo, donde el ELN mantiene enfrentamientos con una disidencia de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La víspera, el representante especial del secretario general de Naciones Unidas en Colombia, Carlos Ruiz Massieu, condenó la muerte de cinco excombatientes y líderes sociales en medio de los combates, y llamó a «proteger a la población civil y comunidades».

Asimismo, pidió a los grupos armados «cesar acciones violentas». «La verdadera voluntad de diálogo pasa por respetar la vida de quienes optaron por la paz», concluyó.

Por su parte, el gobernador del Norte de Santander, William Villamizar, informó a los medios que las cifras extraoficiales de muertos que se manejan corresponden a 34 personas, mientras que la Defensoría del Pueblo ubica en 30 los fallecidos, según una publicación en su cuenta de X.

Diálogo tambaleante

Para este enero estaba anunciada la «nueva etapa» de conversaciones entre las delegaciones del ELN y del Gobierno colombiano, tras casi un año de un diálogo congelado que no mostraba gran avance, entre los señalamientos de las partes de incumplimientos de lo acordado hasta el momento.

Un día antes de que Petro tomara la decisión de poner fin al proceso de paz con el ELN, el alto comisionado para la paz de Colombia, Otty Patiño, denunció que el Comando Central de esa guerrilla tenía un plan para asesinar a su principal asesor y jefe de la delegación del Gobierno para las conversaciones con el Clan del Golfo, Álvaro Jiménez.

La posibilidad de que hubiese un acuerdo tras los acercamientos, iniciados en noviembre de 2022, se había vuelto lejana después de que Israel Ramírez Pineda, alias ‘Pablo Beltrán’, descartara que eso pudiera ocurrir durante la Administración de Petro.

IDAC: Espacio aéreo de RD no estuvo en peligro por cohete

SANTO DOMINGO.- El espacio aéreo de la República Dominicana nunca estuvo en peligro, a pesar de la explosión de un cohete minutos después de su despegue desde Estados Unidos, aseguró el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC).

Explicó que, aunque los restos de la nave fueron captados, estos fragmentos no representaron amenaza para el país ni para la seguridad de la aviación civil.

«Queremos tranquilizar a la población, ya que los restos de la nave espacial nunca representaron un peligro para el espacio aéreo de la República Dominicana, ni para la seguridad de los ciudadanos», expresó Igor Rodríguez Durán, director del IDAC.

MONITOREO CONSTANTE

Dijo que ha mantenido un monitoreo constante de la situación desde el incidente y reiteró su compromiso con la seguridad aérea y la vigilancia continua de cualquier evento que pueda afectar la integridad del espacio aéreo de la República Dominicana.

«Desde el primer momento se dio seguimiento a través de los técnicos que prestan servicio desde la dirección de Navegación Aérea», subrayó.

Informó que «en este momento todas las operaciones aéreas están normalizadas».

Gran operación preventiva vial en la RD por el Día de la Altagracia

Santo Domingo, 17 ene (Prensa Latina).-  El Gobierno dominicano dispuso hoy el despliegue de ocho mil colaboradores para asistir a quienes se trasladen hacia la Basílica Catedral Nuestra Señora de la Altagracia por el aniversario de la madre protectora del pueblo.

El Comité de Operaciones de Emergencia (COE), de conjunto con las instituciones que lo conforman y la Gobernación de La Altagracia, implementará el operativo a partir del lunes próximo en las principales avenidas y carreteras que unen las provincias del Este del país.

COMENZARÁ EL LUNES A LAS 2:00 PM

El director del COE, Juan Manuel Méndez, informó que a partir de las 14:00, hora local, del lunes se instalará un dispositivo de prevención vial para agilizar las acciones de respuesta ante los incidentes que se pudieran presentar, hasta el martes 21 en la tarde.

Méndez explicó que la medida está dirigida a prevenir los accidentes de tránsito, en este país con uno de los más altos índices de hechos lamentables en la vía de la región.

Detalló que 98 ambulancias serán distribuidas en puntos estratégicos; habrá 321 puestos de socorro en la región Este, mientras dos hospitales de campaña de la Cruz Roja y la Defensa Civil serán ubicados dentro del área de la Basílica, donde también estará habilitado el Centro de Mando Móvil.

En los alrededores de la iglesia se dispondrá además de transporte para mover a los feligreses que lo necesiten a los hospitales móviles.

DISPOSITIVO ESPECIAL EN EL AREA DEL TEMPLO 
El COE precisó que dentro del perímetro de la referida catedral, se establecerá un dispositivo especial conformado por tres anillos.
En el exterior estará un equipo de reacción rápida del Cuerpo de Bomberos de la demarcación, la Defensa Civil y la Cruz Roja; en el interior de la explanada de la basílica se instalará un puesto de atención prehospitalaria y se dispondrá de dos ambulancias.
Mientras, la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte informó que dispuso varias unidades para contribuir con la seguridad vial en los alrededores de la iglesia.
Asimismo, unidades de la Comisión Militar y Policial del Ministerio de Obras Públicas brindarán asistencia a los usuarios de las autopistas y carreteras en todo el trayecto hacia La Altagracia, con la distribución de cinco talleres móviles y siete grúas.
Méndez llamó a los ciudadanos a evitar el consumo de alcohol mientras conducen y a respetar las recomendaciones de las autoridades, al recordar que la festividad es principalmente religiosa.
mpv

SANTIAGO: Día duelo municipal por muerte Manuel José Cabral

Santiago de los Caballeros.- abrí El Concejo de Regidores del Ayuntamiento de Santiago declaró este viernes 17 de enero como Día de Duelo Municipa con motivo del fallecimiento del economista y empresario Manuel José Cabral, oriundo de esta ciudad.

La propuesta fue sometida por el alcalde Ulises Rodríguez y aprobada a  unanimidad por los regidores de los diferentes bloques presentes en la sesión.

La resolución número 01-25 establece que durante los días de duelo, la bandera deberá ondear a media asta en el Palacio Municipal y en todas las oficinas y dependencias del cabildo local.

El alcalde Ulises Rodríguez destacó la trayectoria ejemplar de Cabral como ciudadano de Santiago y su significativo aporte al desarrollo económico y social de la República Dominicana.

Cabral falleció a los 87 años, tras enfrentar complicaciones de salud.

Trayectoria

Manuel José Cabral se distinguió como un referente en los sectores empresarial, académico y público. En 1979 fundó Impresora del Yaque, hoy conocida como Elopak Caribe, una empresa líder en la fabricación de envases Pure-Pak, que alcanzó estándares internacionales de calidad y sostenibilidad bajo su liderazgo.

Además, fue consultor empresarial y desempeñó importantes cargos como gerente del Banco Central de la República Dominicana y Secretario de Estado de Finanzas. En el ámbito académico fue fundador, decano y profesor de la carrera de Economía y Administración de Empresas en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).

En 2023, su visión y liderazgo fueron reconocidos durante la celebración del 40 aniversario de Elopak Caribe, en un acto presidido por el presidente Luis Abinader y el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Víctor -Ito- Bisonó.

sp-an

Muere Simón Díaz, periodista y ex portavoz Policía Nacional RD

Santo Domingo, 17 ene (EFE).- El exdirector de prensa y relaciones públicas de la Policía Nacional, general en retiro Simón Díaz, falleció la madrugada de hoy, luego de problemas de salud que se prolongaron por varios años.

La Policía Nacional dio a conocer la información y lamentó el deceso de Díaz y expresó condolencias a sus familiares, a través de una información en sus redes sociales.

El general Díaz desempeñó con dedicación las funciones de vocero de la Policía Nacional, donde dejó una huella imborrable por su compromiso y profesionalismo. Además, fue un destacado dirigente del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), aportando significativamente al desarrollo del periodismo en el país, dijo la institución.

RESTOS EXPUESTOS EN BANÍ

Sus restos fueron trasladados desde Baní, provincia Peravia, a su nativo municipio de Yaguate, en la provincia de San Cristóbal, donde son expuestos.

La Policía Nacional se une al dolor que embarga a sus seres queridos y reitera su reconocimiento a la invaluable trayectoria de Simón Díaz, quien será recordado como un ejemplo de servicio, dedicación y amor por su patria, agregó el mensaje policial.

Díaz ha sido el único portavoz de la Policía Nacional en ser ascendido a general en pleno ejercicio de sus funciones.EFE

rsl

Señor Presidente: la cultura no debería farandulearse

El actual mandatario, Luis Abinader, ha sido una persona que por varios lustros he tratado bien de cerca, en virtud de la presentación de las campañas publicitarias que había creado para sus empresas, junto con el equipo de profesionales participantes. En esas reuniones, constataba que tenía opiniones inteligentes, perspicaces y bien informadas sobre las ideas y el contenido de los proyectos de publi-marketing que le presentábamos.

De ahí, que tenía expectativas de que si así como era de exigente en la calidad de las propuestas, también era de suponer que debía hacer lo mismo con quien pondría a ejecutar y representar la política cultural del Gobierno, si en realidad tuviera alguna. Por eso, esperaba que la conducción del Ministerio de Cultura, dada la naturaleza y complejidad del mismo, recaería en una o un incumbente conocedor de sus implicancias y que dominara los más amplios espectros de esa cartera cultural.

Por esas consideraciones previas, me asombró la designación en el más alto cargo cultural, de alguien proveniente de la más pura farándula, cuyo único mérito para ostentar el cargo se basó, predominantemente, al parecer, en la cercanía personal o en el compromiso político, en detrimento de las exigencias curriculares o formación intelectual.

Ahora, que suena para ese ministerio otro espécimen de igual procedencia que ha hecho carrera en la explotación de la comiquería barata y poco imaginativa, y las producciones de películas simplonas y mecánicas, que son un monumento construido al mal gusto, le sugiero al presidente que se lo piense bien, para que en su último periodo no se anote otra gestión cultural que pase sin pena y sin gloria, o quizá con más penas que gloria.

A primera vista pareciera deducible que esto podría pasar por la carencia de personas del mundo cultura-intelectual afines al presidente de la Republica, al Gobierno o al PRM. Pero no es así, verbigracia, tienen a los brillantes escritores Andrés L. Mateo y el amigo Tony Raful, con que estuve recientemente. Y bajando un poco más la escalera, también tienen a Manuel Jiménez, que como experimentado gestor cultural, sin duda lo haría mucho mejor que como alcalde.

Siendo que el Ministerio de Cultura es el órgano responsable del diseño, establecimiento, ejecución y supervisión de las políticas culturales nacionales y sectoriales del Gobierno, teniendo el ministro de Cultura entre sus responsabilidades el impulsar y proteger todas las formas de expresión cultural que nos identifican y nos moldean como pueblo, no cualquiera puede ser nombrado ahí. Y menos si puede confundir la cultura con la cultura con la farándula.

Y si esto último fuera el caso, estaríamos en de conjugar en tiempo pasado, presente y futuro el verbo farandulizar, el cual se define como: “Cambiar o transformar algo de forma trivial o frívola, quitándole seriedad o profundidad. Es un término que se usa para describir algo que se ha hecho de manera superficial y banal”.

Basado en estas consideraciones y razonamientos, le sugiero al presidente Abinader, con la confianza que me dan los años de relación personal y profesional, que se tome más en serio el quehacer cultural y que con sus designaciones demuestre el respeto y la importancia que se merece la cultura nacional.

Como lo hizo Juan Bosch, Balaguer, Leonel Fernández (con el ministro José Rafael Lantigua), e incluso, el dictador Trujillo, quien supo rodearse de intelectuales de valía y alto estirpe.

Si la política se ha farandulizado tanto hasta el nivel de llenar el Congreso Nacional de riferos, merengueros, bachateros y personajes del bajo mundo y de poca monta cultural, no permitamos que a Cultura vaya la comiquería que caricaturice el ministerio.

Salvemos a la cultura de la de designación de personajes cuya única carta de presentación es su capital de figuración mediática y que creen que el hacer cultural es solo un espectáculo que se monta y se desmonta a placer.

Para finalizar, como la cultura no es ajena a la consolidación de los planes desarrollistas que pretende impulsar un jefe del Estado, al susodicho ministerio no debería ir gente que en nada contribuyen a ese propósito, ya que solo saben hacer bien reality show y circo para la plebe.

sp-am

«Un paso más hacia Marte»: Se mofan en redes tras fallo Starship

MADRID.- El séptimo lanzamiento de prueba del sistema espacial Starship de la compañía estadounidense SpaceX, que tuvo lugar este jueves, desató una ola de comentarios sarcásticos entre usuarios de las redes sociales.

Aunque la compañía logró recuperar el propulsor en el mismo lugar de despegue, la segunda etapa Super Heavy de la nave espacial dejó de enviar telemetría y se perdió el contacto.

Al trascender la noticia, internautas empezaron a difundir videos en los que se ven restos del Starship iluminando el cielo. En algunas publicaciones en la Red se aprecian imágenes de fogonazos en descenso que fueron grabadas en las islas Turcas y Caicos, territorio británico de ultramar.

Una testigo de la avería que se encuentra en esta zona compartió su experiencia. «Comenzó pareciendo la luna con niebla a través de ella, entonces parecía una estrella, empezó a moverse, y entonces  sucedió. Sonó como un trueno cuando terminó», tuiteó.

La caída de fragmentos de la nave desintegrada también pudo verse desde República Dominicana y otros puntos del Caribe.

Según se aprecia en las imágenes publicadas en redes sociales, testigos dominicanos quedaron boquiabiertos ante el suceso.

Por su parte, SpaceX comunicó en X que el megacohete Starship experimentó «un rápido desmontaje no programado durante su combustión de ascenso», provocando una ola bromas en los comentarios de la publicación. «Un paso más hacia Marte», escribió un usuario.

Otros internautas incidieron en que el proceso de la destrucción del vehículo espacial resultó fantástica y espectacular, más allá de que la compañía gastara mucho dinero en su construcción.

El propietario de SpaceX, Elon Musk, también salió al paso del accidente con humor. «El éxito es incierto, pero el entretenimiento está garantizado», tuiteó el magnate estadounidense.

El sistema Starship de 123 metros de altura está diseñado para alunizar astronautas y transportar tripulaciones a Marte. La NASA espera utilizarlo para llevar a astronautas de vuelta a la Luna y, eventualmente, a Marte.

Trump: hombre crucial para medio mundo y para nosotros

Mi primera Reminiscencia de enero me remonta al año cincuenta y siete; nacería mi segundo hijo, Juárez, y tendría que viajar en avión por primera vez.

Iría a New York donde el Dr. Ramón Castroviejo, oftalmólogo de fama mundial, al cual me había referido Oscar Batlle, magnífico oftalmólogo también, que buscaban la causa de algunas manchas en el lateral de la visión de mi ojo izquierdo.

Iba acompañado de mi hermana Euridice, pues mi Sogela estaba de encargo. Me alojaría en casa de una prima queridísima, Altagracita, casada con Ángel Fernández, médico compañero de mi hermano Aristeo, que ejercían allí desde hacía dos años.

El hecho fue que terminé operado de un cornete de mi nariz en Jersey City y, tres días después, estuve a punto de morir. Me operaron en el hospital St. Mary, y luego del alta, horas después, hice una hemorragia incontenible en una cuarta planta que tuve que bajar solo, porque mis dos hermanas habían ido a buscar un medicamento en la farmacia de la esquina.

Al verme tirado en la calzada, bañado en sangre, se desesperaron y parece que alguien había llamado al Medical Center de Jersey para llevarme en ambulancia a su emergencia, que “no podían darme entrada a quirófano, porque no tenía documentos de afiliación obrera, ni protección social”.

Ésto, hasta que un joven médico mexicano oyó los sollozos de mis acompañantes que advertían que me estaban dejando morir. Se hizo responsable mi galeno salvador y llamó a tres médicos dominicanos residentes del hospital, para acompañarme.

Eduardo Rodríguez Lara, Rubén Andújar y Ángel Fernández, que en paz descansan, sumados a dos médicos norteamericanos encargados del área, lucharon más de cuarenta horas por salvarme.

Para tener una idea, hubo transfusiones de sangre incesantes luego del taponamiento anterior, pero mi corazón apenas respondía, al grado de que me inyectaron Lebofet, un medicamento de aplicación directa que se consideraba in extremis.

Al recuperar la conciencia sentí una paz enorme y apreté en mis manos el Rosario y la medalla de la Virgen de la Altagracia que me habían puesto en el pecho mis desconsoladas y aisladas hermanas.

Vi que mi hermano estaba junto a mi cabeza, diciéndome: “Hermano, te salvaste de ésta en tablitas, pero estuviste del otro lado.”

Eduardo, con su buen humor, que luego tanto conociera, decía sonriendo: “Explícanos cómo es de larga la barba de San Pedro.”

Me di cuenta entonces de lo grave que había estado y recé dando gracias a Dios por haber guiado a ese grupo generoso de jóvenes médicos, que persistieran hasta lo que se creyó era el final.

John F. Kennedy

Hoy lo relato, siendo tan personal, porque quiero contar, además, otro episodio que me resulta tan sensible en la actualidad:

Kennedy

Mi hermano Aristeo, dos días antes de la cirugía, en la sala del apartamento donde estábamos, nos dijo cuando veíamos un programa de televisión, en blanco y negro de entonces: “Ese que ustedes están oyendo es John F. Kennedy, un abogado Senador por Massachussetts, de origen irlandés, como Harriet mi mujer”.

Y agregó: “Está interrogando a un jefe de mafia importante y ustedes verán que ese hombre será Presidente en las elecciones para el año sesenta. Es muy avanzado, brillante y valiente. Tenía un hermano que murió en la guerra de Europa, más brillante todavía. Pero, ustedes también sabrán que los intereses de aquí más poderosos no tolerarán sus ideas de progreso y terminarán matándolo, como hicieran con Lincoln.”

Hoy recuerdo aquel episodio familiar y ya sé, porque lo encontré en libros luego, que se trataba de Salvatore Bonano, de la Cosa Nostra, el mafioso investigado, que explicaba, entre otras cosas, cómo se apoderaron de Haití.

Trump

Al recordar el amargo presagio de mi hermano sobre la intolerancia asesina de los peores intereses de allá, me estremezco. Claro está, Trump no es el intelectual que fuera aquel otro Presidente, pero tienen algo en común: “el coraje de los valientes”.

Donald Trump

Y no se trata de la terminación de la guerra de Vietnam como causa posible del magnicidio, sino que, ahora, son muchas otras guerras las que están en curso y por venir; y ocurre que el “belicoso en el carácter” probó hasta el año veinte preferencia por la paz, conciliándose con adversarios inverosímiles. Por ello, el oprobio del fraude electoral, el banquillo de acusado de supuestas infracciones, la creencia de que “era un muerto civil”.

Y ese pueblo excepcionalísimo lo devuelve en hombros a la Casa Blanca, y no viene solo. Un “all star” de firmezas que no tuvo en la otra estancia lo acompaña.

Pero, están los intereses internos; los de la guerra por la paz, los de la salud abusada, los alimentos peligrosos, la inmigración ilegal y turbulenta de último cuño, la queja frente a aberraciones de agendas progress y, sobre todo, el crimen de la droga como el terrorismo más temible. Ésto, sin contabilizar el Covid-19 y el Fentanilo, que pueden haber sido simples umbrales.

De ahí es que los magnicidas en serie han querido anticiparse y siguen como sombra inmerecida para ese pueblo tan interesante.

Me alienta Trump, el que declaraba con sangre en su rostro: “Me siento vivo por obra de Dios, que quiere salvar a Estados Unidos. ¡Luchen, luchen! American First.”

Mi ruego angustiado al Señor es que impida otra maldad catastrófica; ese hombre es crucial para medio mundo y para nosotros. Que traiga la paz la Mano de Dios, es cuanto.

Jpm-am

CODEX dice gestión Trump será de avance para dominicanos EU

NUEVA YORK.- El presidente del Comité del Dominicano en el Exterior (CODEX), Máximo Padilla, dijo que confía en que el pueblo dominicano, sobre todo la diáspora, será uno de los grandes favorecidos en el nuevo mandato del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien tomará posesión el próximo 20 de enero.

“Estoy confiado en que en su regreso a la Casa Blanca Trump valorará el gran apoyo que recibió de los dominicanos en estas elecciones. Espero que la Virgen de la Altagracia lo illumine en su nueva gestión”, dijo Padilla.

Recordó que la mayoría del voto dominicano en las elecciones de noviembre pasado fue a favor del magnate.

Vaticinó que varios dominicanos formarán parte del gobierno de Trump, un hombre que «enrrumbará a los Estados Unidos por el caminó del orden y la paz».

“El pueblo estadounidense se hastió de tantos crímenes y violencia, por eso prefirió a Trump, consciente de que con sus acciones devolverá la dignidad a los Estados Unidos”, dijo.

Agradeció a los dominicanos «dignos que escucharon el llamado del CODEX de votar por Trump por el bien del país y de los quisqueyanos».

El Control de la criminalidad administrativa en el Derecho Indiano

«…la parte más sustancial del buen gobierno de las Indias consiste en la integridad y limpieza de manos de los que gobiernan en ellas». (Lic. Fernando Carrillo, Pdte. del Consejo de Indias. A.G.I. Indiferente General. Legajo 751).

La corrupción administrativa es una constante en nuestra historia. En los últimos tiempos cada nueva administración estatal acusa a la anterior del crimen del peculado y de arruinar al Poder Público. Y alza como uno de sus principales objetivos la moralización del Estado.

Nuestro país, como algunos países hispanoamericanos, mantiene como herencia colonial un Estado patrimonialista y paternalista. Algunos de los que asumen el poder actúan como si el Estado fuera su patrimonio y al no existir mecanismos jurídicos idóneos y eficaces y al estar también la justicia corrompida su ambición y codicia son alentadas y estimuladas.

El Estado español en Indias tuvo serias preocupaciones por el problema de la corrupción administrativa -problema que se percibe desde los inicios de la conquista de la isla Española-  y creó instituciones y mecanismos para frenar ese crimen perenne que tanto daño ha hecho a nuestro país.

Convendría volver la mirada hacia el pasado colonial, y estudiar algunos mecanismos de control del peculado durante la dominación hispana.

De acuerdo con las Leyes de Indias los funcionarios reales, oidores, corregidores, militares, alcaldes, eclesiásticos… debían hacer un inventario de sus bienes antes de ocupar el cargo. Y en el ejercicio del mismo les estaba prohibido  ingenios, minas, hatos, esclavos, y otras fuentes de riquezas.

Los gobernadores y capitanes generales debían hacer informes periódicos de la vida, costumbres y bienes que adquirieron en el ejercicio del cargo de los funcionarios.

La administración española creó dos instituciones en las que depositó toda su confianza para detener la corrupción administrativa. Estas fueron: la visita y la residencia. La primera era una comisión administrativa para controlar y reformar la realización del orden institucional, sin suspender el funcionario respectivo. La residencia, en cambio, era un juicio que teóricamente se iniciaba al término del período de un funcionario, o cuando el rey lo mandaba y el juez asumía la jurisdicción del procesado cuya conducta se examinaba. No obstante, esta última se podía realizar, como muy bien observa José M. Marilú Urquijo, en su obra Ensayos sobre los juicios de residencia indiana, en cualquier momento del ejercicio del cargo del funcionario. Su aseveración la basa en Las Leyes Nuevas, de 1542 y se contrapone al juicio de los tratadistas indianos Merriman, Harring y Ots Capdequí.

Las visitas no siempre eran originadas por sospechas o denuncias, como afirman algunos estudiosos del Derecho Indiano. A veces tenían un carácter regular y de rutina, como por ejemplo, la que se hacía a las Cajas Reales del Perú de siete en siete años, salvo que hubiese informes de que los oficiales no cumplían con sus obligaciones, en cuyo caso la Corte enviaba visitadores y pesquisadores sin esperar el cumplimiento del plazo.

Volviendo al juicio de residencia, es interesante señalar que debía ser realizado en el lugar donde el funcionario desempeñó el oficio, en el cual debía permanecer personalmente o por procurador, durante el tiempo que durase. En el juicio se hacía una revisión y evaluación de la conducta del mismo personaje residenciado. Normalmente el juez que hacía la residencia era la persona que substituiría al enjuiciado. El juez traía junto con la cédula de su nombramiento la que le facultaba para juzgar las actuaciones de su predecesor.

Tanto los más altos funcionarios como virreyes, gobernadores y capitanes generales, como los de más baja categoría, como alcaldes ordinarios, estaban sujetos no sólo a las residencias, sino también a las visitas. Junto con los funcionarios que tenían mando se residenciaba a sus dependientes y subalternos y hasta su familia o parientes. Los mismos oidores de la Audiencia, institución que la ley colocó por encima de los virreyes, capitanes generales y gobernadores y que simbolizaba el imperio de la ley sobre la autoridad ejecutiva estuvieron sujetos a la residencia. Asimismo, los eclesiásticos, los militares y los marinos que viajaran a las Indias, los cuales eran juzgados en el Tribunal de la Casa de Contratación de Sevilla, a su regreso a la Península.

Fue difícil, aunque no imposible, que un funcionario lograra la exención del juicio de residencia. Solórzano Pereira, en su Política Indiana, consideraba que el mayor error que puede cometer un príncipe era eximir de este juicio a sus magistrados y oficiales. A veces se solicitaba, como el caso de la viuda del gobernador y capitán general de Yucatán, Juan Fernández Sabariego, en atención a que éste había servido ese cargo por tres meses y veintitrés días, pero la Corona mantuvo invariable su posición al considerar que debía darla porque así lo mandaban las leyes «como por los inconvenientes que se pudieran seguir de este ejemplar».

Convendría, además, significar que ningún funcionario podía ocupar nuevos cargos si no presentaba pruebas documentales de su residencia y en el caso de oficios que se prorrogaban el máximo de tiempo del ejercicio de un cargo mediaba entre 6 y 8 años se debía hacer el referido juicio al término de cada período. Un ejemplo de ésto fue el caso de Alonzo de Zuazo, oidor de la Audiencia de la Española, que en 1521 se le anuló una comisión por haber sido conferida antes de terminar su residencia.

Junto con la residencia el funcionario tenía que hacer una rendición de cuentas. Así estaba obligado a responder no sólo por los actos efectuados en el desempeño del oficio, sino también por la recaudación e inversión de los bienes pecuniarios propios del cargo. Al igual que las residencias las rendiciones de cuentas se les hacía a todos los funcionarios sin importar su categoría. La Corona dispuso que al residenciarse a los funcionarios para hacer libramientos los oficiales de la Real Hacienda presentaran las cuentas de todo lo que hubieran librado los residenciados y ellos hubieran pagado por su orden, para con citación del enjuiciado se averiguara «acabadamente» su licitud.

Los corregidores, que fueron comparados con «Los halcones de Noruega», por «su insaciable codicia», tenían que rendir cuentas de las tasas y tributos que habían cobrado junto con su residencia. Pero el sistema tenía el inconveniente de que no todos los magistrados tenían los conocimientos técnicos necesarios para juzgar las intrincadas cuentas que los funcionarios en cuestión presentaban, por lo que se dilataba muchos años la resitlencia, y la Real Hacienda sufría la postergación del cobro de los bienes malversados. Para resolver este problema se libró una Real Cédula el 31-XII-1607 en la que se ordenaba que en conformidad con las Ordenanzas dada a los Tribunales de Cuentas, a esos Tribunales y no a las Audiencias competía tomar las cuentas a todos aquellos que tuvieran a su cargo la cobranza de la Real Hacienda y las Audiencias sólo podían intervenir para conocer en «lo criminal», culpas y cargos que resultaren contra los corregidores como corolarios de la rendición de cuentas».

En la administración española la muerte no impedía la realización del juicio de residencia. Durante los siglos XVI y XVII fueron varios los funcionarios enjuiciados después de muertos. Pero esta práctica se oponía a varias leyes de Las Partidas, especialmente aquellas dos que establecen que después de muerto nadie podía ser acusado, pues la muerte desata y deshace tanto a los yerros como a los que los hicieran y que la muerte hace pasar a jurisdicción de un juez superior «que ha de dar juicio sobre todos los otros». Las dudas fueron aclaradas por el más destacado estudioso del Derecho Indiano de los tiempos coloniales, Juan de Solórzano Pereira, quien consideró que cuando podría satisfacerse el interés de la parte o del fisco la causa podía proseguir contra los bienes y herederos del difunto. Esta idea de Solórzano motivó la Real Cédula del 17/IV/1635 que dispone que los juicios contra los funcionarios fallecidos «sin excepción de personas», pasen contra sus herederos y fiadores por los tocante a la pena pecuniaria que se les impusiere por ello…».

Los cargos correspondían al incumplimiento de los deberes de los funcionarios. En un orden de jerarquía, por ser tan común y frecuente, entraban en los primeros lugares el haber violado las leyes que prohibían el comercio y toda clase de negociaciones a los funcionarios reales y la malversación de los fondos estatales. Entraban también las baterías, los cohechos, la usurpación, el contrabando, traición al rey y a la patria, herejías, nepotismo delito este último de muy alta frecuencia y otros.

En la colonia de Santo Domingo el contrabando fue tan intenso y extenso, pues la casi generalidad de sus habitantes se dedicaban a este comercio ilícito, que fue necesario que se creara el cargo de Juez de Rescate, que era ocupado por uno de los oidores de la Audiencia, el cual debía hacer giras periódicas por los lugares donde era más frecuente este delito para sorprender In Fraganti a los delincuentes.

Ayer, al igual que hoy, se opinaba que la causa principal de la corrupción administrativa era el poco sueldo que devengaban los funcionarios, principalmente los que más avaricia mostraban, a saber, los corregidores, que eran los que más delinquían en el trato y comercio ilícito. El virrey del Perú Manso Velasco en una representación a la Corte consideró que la escasez de los emolumentos de los corregidores no les permitía vivir sin recurrir a la explotación de los indígenas. Y el arzobispo virrey de Nueva Granada, Antonio Caballero y Góngora, escribía en 1789 que la falta de un competente sueldo era el origen de la corrupción de la mayoría de los jueces de América. Y hablando del mercantilismo de los corregidores aseveraba que: «el desorden es tan inveterado que se ha convertido en una especie de derecho consuetudinario, hasta alegarse en los juicios de residencia, y ciertamente nunca podrá remediarlo ni castigarlo el Gobierno mientras se pretende que trabajen sin remuneración…» Pero también otra de las causas de la criminalidad administrativa era el exceso de poder que la ley ponía en manos de algunos funcionarios, como bien señalan Enrique Ruiz Guiñazú, en su Magistratura Indiana, y Marilú Urquijo, en su obra precitada.

Al concluir la visita y la residencia el juez dictaba sentencia sobre cada uno de los cargos. En los cientos de miles de papeles de la Escribanía de Cámara, del Archivo General de Indias, se conservan las sentencias de los referidos juicios. Son múltiples los casos de funcionarios condenados a crecidas penas pecuniarias o privación del oficio, lo que demuestra que esos mecanismos fueron unos positivos recursos para sanear la administración indiana. De manera que al funcionario no sólo se le privaba del cargo, sino también se le confiscaban sus bienes y se le condenaba a pagar multas, a veces muy crecidas, y en el caso de malversación de fondos del Estado debía devolver lo tomado. Además, se le castigaba con prisión y hasta con la pena capital, conforme con la Ley 35, Tit. 4, Lib. VI, de la Recopilación de Leyes de Indias.

A veces resultaban muy crecidas las sumas que debían restituir a la Real Hacienda. En la Española, en 1608, a Antonio de Osorio se le condenó a devolver al Tesoro Real la cantidad de 42,993 reales de plata que había malversado. Y ni siquiera la condición de Obispo y de difunto detenía la aplicación de esa y otras sentencias. Así en el 1720 los bienes y herederos del obispo y virrey Diego Ladrón de Guevara fueron condenados a pagar 167,471 pesos por diversos cargos que le resultaron en la residencia que dio como virrey del Perú.

La Española, como primera colonia de España en América, fue el lugar de experimentación y ensayo de las leyes e instituciones indianas. Desde muchos años antes de concluir la conquista de la isla la Corona se vió en la necesidad de crear instituciones y mecanismos de control para frenar la ambición de los conquistadores. En este sentido se inscribe la comisión de Juan de Aguado, en octubre de 1495, como comisario regio, con poderes extraordinarios para examinar las actuaciones de Cristóbal Colón y sus hermanos, a causa de los informes negativos que sobre ellos hicieron a la Corte el Padre Boyl y Mosen Pedro de Margarite. Así también Bobadilla fue un pesquisidor puramente judicial sobre el caso de Roldán, pero llevaba también poderes de un gobernador. La preindicada comisión de Aguado se debe considerar como la primera visita en la Historia de la administración de la justicia.

El primer juicio de residencia hecho en América fue en La Española. Y el primer residenciado fue precisamente Bobadilla, y el segundo Ovando, cuyo sucesor, Diego Colón, no sólo lo enjuició a él, sino también a sus oficiales subalternos. Estos procesos fueron los puntos de partida para que se afirmara la referida institución, de suerte que el juicio en cuestión se realizó en cada sucesión de gobernadores y capitanes generales hasta convertirse en rutina no sólo en nuestra isla, sino también en toda la América Española.

La historia colonial de Santo Domingo está llena de estos procesos contra los gobernadores, oidores y otros funcionarios. Los juicios -que como se recordará- fueron hechos generalmente, con algunas excepciones, por sus sucesores. Así podemos señalar la ruidosa residencia hecha en 1608 al gobernador saliente Osorio, por su sustituto Diego de Sandoval, en la que se juzgó la conducta de aquél en las despoblaciones y destrucciones de las ciudades de Bayajá, la Yaguana, Montecristi y Puerto Plata entre 1605-1606, y la residencia hecha en 1645 por el nuevo gobernador Velasco Altamirano al saliente Juan Bitrián de Viamonte, que ejerció el gobierno de manera despótica.

Como excepción a la regla, no siempre el juez era el sucesor del enjuiciado, sino un funcionario enviado por el rey para residenciar a un gobernador y oidor saliente, como los casos de la residencia del gobernador Maldonado y los oidores de la Real Hacienda que fueron juzgados por el Lic. Cepeda en 1557, a quien no se le nombró gobernador sino sólo oidor; y en 1564, en que el oidor Echegoyen fue residenciado por otro oidor, el Lic. Ortegón.

Con la residencia y la visita trataron los Reyes de España de castigar los excesos de sus funcionarios coloniales. No siempre tuvieron éxito. Muchos de los abusos, desfalcos y crímenes no fueron castigados o fueron ridículamente penalizados, a causa de componendas entre jueces y residenciados y hasta entre éstos y uno que otro monarca.

En el caso del imperio español en América, en 1709, la residencia fue reformada, reforma que la llevó al debilitamiento y que marcó el preludio del fin del dominio de España en el Nuevo Mundo.

¿Fueron eficaces las instituciones del estudio? En general, los sometidos a ellas siempre tuvieron una visión negativa de las mismas. Aunque siempre el poder social y político que deviene del dinero hace inclinar la balanza de Temis a favor del delincuente adinerado. Como muchas veces ocurrió, sobre todo a finales del dominio colonial, fenómeno del cual fueron testigos oculares Alejandro Humboldt -como lo revela en su Ensayo Político del Reino de Nueva España-. y Jorge Juan y Antonio de Ulloa, que lo critican, en sus Noticias Secretas de América… y que ha estudiado el historiador contemporáneo Clarence Harring, en su Curso sobre Instituciones de Derecho Público… Pero a pesar de ello, la eficacia de los mecanismos de control de la criminalidad administrativa del estudio son superiores a los actuales para limitar la corrupción de los funcionarios. La visita y la residencia contribuyeron a mantener activa la administración y a frenar en parte los constantes ímpetus egoístas, ambiciosos y codiciosos de los funcionarios indianos. Y, rigurosamente hablando, el juicio de residencia fue más eficaz e intimidador que el juicio político de nuestras modernas instituciones.