Hatuey: Artículos Leonel ofenden al pueblo

SANTO DOMINGO.- El presidente del Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD), Hatuey De camps, opinó que los artículos que ha escrito el expresidente Leonel Fernández son una muestra de que está¨sangrando por la herida¨.

A su juicio, el exmandatario escribe aparentemente de manera elocuente, pero ¨redacta unos disparates más grandes que la pirámide de Keops¨.
Entrevistado por el periodista Salvador Holguín en el programa “Hilando Fino”, que se transmite por Supercanal 33, manifestó que una de las barbaridades de Leonel es decir que el que no da sobrecitos no se hace líder, tras recordarle que estuvo al lado de Juan Bosch y de Peña Gómez y ellos no le daban sobrecitos a nadie.
De Camps indicó que la conducta de Fernández pone de manifiesto su criterio sobre la población dominicana. ¨Leonel piensa que los dominicanos son unos ignorantes¨, estimó.
El presidente del PRSD expresó que en la actualidad el PLD está bajo el liderazgo de Danilo Medina. a quien calificó como un ¨artesano¨ y un gran trabajador.
Dijo que Danilo ha cambiado la forma de gobernar, ya que Fernández lo hacía con un estilo faraónico mientras que Medina tiene un estilo más humano.
PRD
El dirigente político reiteró que ha intentado unificar a los seguidores de Vargas y Mejía, pero dijo que el problema de ellos radica en la candidatura presidencial del partido.
jpm-am

El terror de Los Alcarrizos

La jefatura de la Policía Nacional que comanda de un manera transparente y responsable el Mayor General Manuel E. Castro Castillo, sometió a la justicia a Moisés, el terror de Los Alcarrizos. Este personaje del bajo mundo que se define ahora como un político invasor de terrenos, trata de confundir para ocultar su verdadero rostro de jefe máximo del micro tráfico, la delincuencia y los asesinatos en esa zona. Inmediatamente sucedieron los hechos donde un grupo liderado por Moisés agrediera a machetazos limpios a las personas que se divertían en un negocio, el Mayor General Castro Castillo dispuso una investigación y ordenó un despliegue policial de patrullaje efectivo. Los resultados no se hicieron esperar garantizando la seguridad y el orden en los sectores El Chucho y Los Rieles, de Los Al carrizos. Las investigaciones de este caso permitieron la identificación de los responsables de esta macabra acción criminal perpetrada por Moisés y sus macheteros. Dejemos que sean los propios moradores que se expresen. El periódico Diario Libre, en una crónica firmada por Adonis Santiago Díaz, resalta lo siguiente en la página l4 del martes 11 de marzo del 2014: Varias personas residentes en El Chucho revelaron que existe tranquilidad en el sector, y que la policía debe mantener el patrullaje y apresar a los remanentes de la Banda Los Macheteros acusados de herir a personas que compartían en un colmadón. El Mayor General Castro Castillo informó que Moisés dio drogas al grupo que hirió a machetazos a varias personas porque sucedió un problema con su novia. Agregó el jefe de la policía que Moisés estaba involucrado en un caso de asesinato y es un reconocido narcotraficante que dirige el micro tráfico en todo esa zona. El sacerdote Alfredo González afirmó que esta banda, la de Moisés, sembró el terror entre los residentes de Los Alcarrizos. Corresponde ahora a las victimas querellarse contra Moisés y sus sicarios. Por su parte, los tribunales deben aplicar todo el peso de la ley. Nuevamente, el Mayor General Castro Casillo y la Policía Nacional cumplen. Falta ahora la sanción de la justicia que tiene pruebas suficientes para emitir sentencias ejemplarizadoras. El caso de Moisés encierra un mensaje. Cuando se quiere actuar se puede y no hay crimen prefecto por más impunidad que se compre. Si no, pregúntele a Moisés el Terror de Los Alcarrizos que está preso y bien preso. Nadie está por encima de la Ley. Así lo ordena la constitución. Dicho y escrito está.

Sacerdotes pedófilos en Puerto Rico

Para nadie es un secreto la ola que existe de curas pedófilos en la isla del encanto Puerto Rico, y los casos reportados de sacerdotes disfrazados con sotana y biblia en mano haciendo daño a menores a diestra y siniestra. Si bien es es cierto que la Iglesia católica tiene sus normas internas que han regido y controlado el comportamiento de sus sacerdotes durante siglos, tambien es cierto que el clamor de los ciudadanos ante el patron de abusos a menores urge que estos sean castigados. Los pedófilos tienen que enfrentar la justicia por los abusos cometidos, no basta con el mero hecho de su expulsión del ejercicio canónico, deben cumplir carcel como aquel que violó la ley por haber robado, matado o cualquier otro delito. En nuestra sociedad, es castigable criminalmente los pedófilos y cualquier ciudadano que lleve a cabo violaciones u hostigamiento sexual y mucho más si envuelve aun menor, eso se castiga, no pueden escapar los curas o los sectores religiosos y aunque lo establecidos por el Vaticano y la Iglesia utilice otros mecanismos internos, el estado está obligado a procesarlos. Hay que estar claro que es un giro drástico para la iglesia católica, específicamente las Diócesis de San Juan y otro pueblos en la isla donde se han reportado este tipo de delito y se han denunciado recientemente a las autoridades casos de abuso sexual perpetrados por sacerdotes, muy contrario a lo que había sido su postura de mantener estos escándalos dentro del cerrado ámbito eclesiástico. Recientemente se han registrados casos que existe abuso sexual de menores cometidos por sacerdotes, en especialmente en la zona metropolitana, estos han sido llevado a investigación y según publicación de diarios impresos en la isla hasta arrestos han surgido. Se debe llegar al fondo de todos estos abusos y denuncias, a sabiendas que en un proceso delicado lleno de escándalos y muy doloroso para los familiares de estos menores abusados que confiaron a ojos serrados en el representante de cristo aquí en la tierra “El Cura”, el cual debe ser ocasión para la consecución de un fin último, el bienestar y la protección de los menores. Cabe mencionar que la Congregación para la Doctrina de la Fe, es el ente de El Vaticano investiga casos de pedofilia en la Iglesia, de una forma u otra están realizando las debidas investigaciones para actuar contra estos depravados sexuales de menores. El Vaticano tiene una importancia clave en las instituciones políticas y sociales durante la época medieval desarrollado durante décadas y hasta el presente, mecanismos que son utilizados para controlar y regir el comportamiento, tanto de sus sacerdotes como de sus feligreses, en lo que tiene que ver con el divorcio y otras actividades, a las cuales la iglesia le confiere importancia. El enigma de esos mecanismos, es que se ha destapado una epidemia en los últimos años, de curas y religiosos con desviaciones sexuales y comportamientos inapropiados aprovechándose de la confianza de los feligreses y particularmente de los niños y jóvenes, creando una situación en la que los estados donde funcionan esas iglesias, las leyes eclesiásticas no pueden impedir de ninguna manera la acción de los estados. Esta situación aquí en Puerto Rico, es lo que está sobre el tapete en este momento, y es evidente, que durante mucho tiempo muchas de esas situaciones eran desconocidas, salvo para personas que se veían afectadas y familiares, al conocerse varios casos eso sirvió de estímulo a personas que habían pasado por situaciones similares y la habían callado por temor o por alguna otra razón. Ese estímulo es lo que saca a flote esos casos, en particular Puerto Rico, Estados Unidos y algunos lugares de Europa. La Organización de las Naciones Unidas (ONU), recientemente lanzó duras críticas al Vaticano por proteger sacerdotes pedófilos y pidió que se revisen sus políticas para asegurar que se protejan los derechos de los niños, sin embargo El Vaticano dijo en un comunicado enviado a los medios de comunicación, que mantiene su compromiso de defender y proteger los derechos de los niños, pero que deplora el intento del comité de interferir con el magisterio de la iglesia católica sobre la dignidad de la persona humana y con el ejercicio de la libertad religiosa. Esta organización, pidió a la jerarquía católica que compense a las víctimas y llame a rendir cuentas no sólo a quienes abusaron sino también a quienes encubrieron los crímenes. En mi opinión personal, es obvio que si un cura cometió un crimen y ese crimen está prohibido y castigado por las leyes y el código criminal, ese sacerdote tiene que responder y pagar como cualquier otro criminal que va a la cárcel por haber cometido dicho fratricidio.

RD con déficit excesivo

La República Dominicana entra a ser catalogada con un déficit excesivo al someter este lunes al Congreso dos proyectos de emisiones en bonos, uno por US$1,500 millones en los mercados de capitales internacionales y otra por RD$33, 614, 446,061.00. Los recursos serán utilizados en el financiamiento de los gastos fiscales de inversiones y programas sociales. El actual gobierno no se ha comprometido a mantener sus déficits y su deuda por debajo de ciertos límites: El déficit de la administración pública dominicana no puede superar el 3 % de su producto interno bruto (PIB Y su deuda no puede ser superior al 60 % del PIB. El Estado dominicano ha superado esos límites y ha activado el procedimiento de déficit excesivo (PDE), lo que de seguro les va a sobrevenir sanciones, a fin de que se someta a tomar medidas adecuadas, para poner remedio al exceso. El actual gobierno carece de una directriz comprometida con la calidad y sostenibilidad de las finanzas públicas. La crisis financiera y económica que dejó el pasado gobierno, ha planteado grandes retos a la actual administración. Danilo Medina debe atender y reducir la capacidad que tiene su gobierno para atender sus reembolsos de deuda y para adoptar las medidas necesarias a fin de controlar su gasto público, si es que quiere promover el crecimiento económico de la República Dominicana.

Los suicidios y causas aparentes

La ideadel suicidioes aparentementeclara: un ser humano se mata dándose un tiro en la cabeza, lanzándose al mar, envenenándose con las drogas o el gas domestico, tirándose de un puente, o por todo otro acto que responde a la definición de “homicidio de sí mismo” que nos dioel abad Desfontaines en 1737. La cuestión se complica, sin embargo, tan pronto como se consulta a los autores que lo han estudiado. El individuo ha cometido ese acto porque no esperaba mas ninguna satisfacción de la vida o temía un sufrimiento muy fuerte que llegara en un tiempo cercano o lejano. Ese temor es imaginario o fundado en la realidad. En otra perspectiva, cuales son los lazos del suicidio con otros comportamientos más o menos semejantes. ¿Debemos considerar como suicidio el acto de aquel que se amputa voluntariamente una parte de su cuerpo, el que rechaza todo alimento haciendo huelga de hambre o en un cuadro de anorexia sin contenido tradicional de psicosis, o el esquizofrénico que, en extremo, en una serie de catatonia confirmada, se instala en la anorexia y la inmovilidad absoluta, dejando partir su vida, y muriendo si nadie le concede los cuidados indispensables. ¿Pero de cual orden es el “juego” de la ruleta rusa, practicado directamente con la pistola o revolver aplicado en diversas formas de “cara o cruz”.? Igualmente de cual orden es el comportamiento del toxicómano que destruye progresivamente su vida por los estupefacientes o el alcohol, a quien el proverbio dice” el alcohol mata lentamente” y que responde en tono jocoso “eso no me importa, yo no tengo prisa”, lo que no le impide también, con una frecuencia significativa, matarse por un acto suicida propiamente dicho.. Todos los libros sobre el suicidio, en general, tratan a fondo con prudencia las doctrinas relativas a las causas y el mecanismo de suicidio. Sin duda, la doctrina psiquiatrica clásica es la primera de las distintas doctrinas científicas sobre el suicidio de haber sido elaborada, inmediatamente posterior literatura de época favorita y la filosofía del siglo XVIII. En muchas publicaciones, se presenta la doctrina psiquiatrica exponiendo sobre todo los autores del siglo XIX y del comienzo del siglo XX, sin apreciar que la psiquiatría ha podido modificar sus posiciones y sus teorías. Lo que se llama habitualmente la doctrina psiquiatrica del suicidio es la de una psiquiatría cuyo propósito eraprincipalmente, sino único, describir las manifestaciones y de unirlas en síndromes, erigida a veces con qué facilidad el estado de la enfermedad, de otra parte de relacionar los síntomas o síndromes a las constituciones o trastornos orgánicos, esto es, una psiquiatría resueltamente descriptiva y constitucionalista u organicista. Tal punto de partida se declina a trabajos ulteriores, provocando corrientes y contra corrientes, discusiones y enfrentamientos que aparecen aun en trabajos contemporáneos. Para Durkheim, el suicidio está ligado al grado de integración del sujeto en el grupo en el cual el vive. Describe el suicidio egoísta, el suicidio altruista, el suicidio anomico. Con los tipos mixtos que el ha creado, conduce a la clasificación que ha propuest Su posición se apoya en: la noción que “el individuo es dominado por una realidad moral que lo excede: es la realidad colectiva”; la variación del suicidio inversamente al grado, de integración de los grupos sociales, que incluye a los individuos, las sociedades religiosas, nacionales, y los cambios políticos que constituyen la causa del suicidio; las posiciones del individuo frente a la sociedad, que constituyen el ideal moral, formado de la combinación en “las proporciones variables según las sociedades, de egoísmo, de altruismo, y de anomia. Que inclinan el hombre en tres direcciones divergentes y contradictorias.” Así pues, sería un estado de equilibrio donde el fallo, mediante el aumento deuna tendencia, se convierte en suicidogena. La distinción entre el acto suicida y el modo escogido al cual concede poca importancia; el hecho de que los acontecimientos de la vida más diversos y hasta los más contradictorios pueden igualmente servir de pretexto al suicidio, ninguno de ellos es la causa especifica. Apoya su doctrina sobre: la noción estadística de constancia del suicidio en relación a la tasa de mortalidad general mucho más variable; la critica de las posiciones psiquiatricas que asimila a las posiciones constitucionalistas de degeneración. Aborda sin embargo lo que el llama la neurastenia y que podríamos llamar hoy la neurosis, la describe correctamente, pero el regreso a los tradicionalesconceptos psiquiátricos, de hecho un estado de menor importancia de la locura. Admite el suicidio, como la resultante entre los hechos personales y sociales, pero considera que el hecho juega a nivel de los casos individuales vistos por el clínico, pero no sobre el número de suicidios. Finalmente, él ve como la causa inmediata del suicidio, la creciente complejidad de la vida social.

La “Política del gran garrote” de los EEUU

En la política exterior de los Estados Unidos, el siglo XX significó un vuelco de la “Doctrina Monroe” con la formulación del denominado “Corolario Roosevelt” -convertido por primera vez en hecho tangible y oficial en 1905 con la intervención de las aduanas de la República Dominicana-, que también se ha conocido como “Big Stick Policy” o “Política del Gran Garrote”. (Como habrá de recordarse, la “Doctrina Monroe” fue la matriz conceptual de política exterior nacida en diciembre de 1823 a partir de la advertencia a las potencias europeas con respecto a actitudes que el gobierno norteamericano del presidente James Monroe consideraba inaceptables, a saber: las supuestas intenciones de la Santa Alianza -Austria, Prusia y Rusia- de restituir el sistema colonial en tierras americanas, los amagos expansionistas de Rusia en Alaska, y las “muy preocupantes” actuaciones “sediciosas” de los ingleses en Oregon). El “corolario” fue formulado por Theodore Roosevelt (vigésimo sexto presidente de los Estados Unidos, 1901-1909)en su informe del 6 de diciembre de 1904 al Congreso sobre el estado de la Unión teniendo como telón de fondo las amenazas de Alemania, Inglaterra e Italia contra Venezuela entre 1902 y 1903 para presionar el pago de deudas contraídas en las últimas décadas del siglo XIX, y la activa injerencia civil y militar en la República Dominicana durante ese mismo año. En el primer caso, aquellos países europeos iniciaron un bloqueo naval que no tuvo consecuencias mayores porque finalmente las partes accedieron a someterse a una solución de arbitraje. En el citado mensaje, el recio gobernante hizo un abordaje referencial de las preocupaciones norteamericanas en torno al destino de sus vecinos, y aunque comenzó asegurando que Estados Unidos no sentía “hambre alguna de tierra” ni acariciaba “proyecto alguno respecto a otras naciones del Hemisferio Occidental excepto aquellos que sean por el bienestar de ellas”, en definitiva sugirió que su gobierno estaba en el deber de contribuir a “impedir” que sus vecinos se convirtieran en insolventes. A esos efectos, declaró que consideraba legítima cualquier intervención estadounidense en territorio de América en procura de semejante objetivo. En ese último sentido, las palabras exactas del gobernante norteamericano fueron las siguientes: “Un malcomportamiento crónico o una impotencia que resulte en un relajamiento general de las normas de una sociedad civilizada puede en América, como en cualquier sitio, requerir a la postre la intervención de parte de una nación civilizada, y en el Hemisferio Occidental la adhesión de los Estados Unidos a la Doctrina de Monroe puede forzar a los Estados Unidos, aun a su pesar, en casos flagrantes de tan mala conducta o de impotencia, al ejercicio de un poder de policía internacional». Tal planteamiento, como se puede observar, constituyó una reformulación de la “Doctrina Monroe” bajo las nuevas condiciones históricas de América, y el hecho de que Roosevelt dedicara una parte de sus posteriores reflexiones a aclarar la naturaleza y los alcances de aquella así lo confirma: “Tenemos que reconocer que en algunos países de América del Sur ha habido mucha sospecha sobre si no interpretamos la Doctrina Monroe en alguna forma opuesta a sus intereses, y tenemos que tratar de convencer a todas las demás naciones de este continente de una vez por todas de que ningún gobierno justo y ordenado tiene nada que temer de nosotros”. (No se debe olvidar que, ciertamente, en América la amenaza de la reconquista europea -y de la subsecuente expectativa de restablecimiento de sus instituciones políticas y su establecimiento económico, aún de carácter monárquico en gran parte- ya había perdido toda posibilidad de hacerse viable, pero aún persistían la presencia y la influencia de las potencias extracontinentales debido, sobre todo aunque no únicamente, a los gravosos compromisos financieros contraídos por algunos gobiernos irresponsables del área, y esta situación inquietaba a los Estados Unidos en razón de que pudiese convertirse en excusa válida para ocupaciones territoriales momentáneas o permanentes). Con aquel mensaje de Roosevelt del invierno de 1904 quedó oficializada una política exterior hacia el resto de América que desbordaba la que estaba en marcha por lo menos desde el decenio de los años cincuenta del siglo XIX y que, en general, se caracterizó por la intromisión en los asuntos que eran propios de cada nación o Estado soberano sin llegar a una intervención directa: básicamente se llevaba a efecto a través de elementos nativos que actuaban como “cabezas de turco”, empresas comerciales o aventureros y mercenarios. Los casos de México (1823 y 1846), Nicaragua (1855 y 1856), Cuba (1898) y Panamá (creación de la república fantoche entre 1903-1904 para apoderarse del canal), con características combinadas de injerencia y de intervención directa, no obedecieron, sin embargo, a una regla general de actuación o matriz de política exterior. Roosevelt había enfatizado la posición de su gobierno en la parte inicial del tramo aludido de su mensaje con una sentencia moral admonitoria de espíritu casi paternalista: “Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficiencia y una decencia razonables en asuntos sociales y políticos, si mantiene el orden y paga sus obligaciones, no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos”, pero obviamente se trataba de puntos de vista inaceptables: el veneno estaba en la cola, e implicaba que los parámetros de la eficacia y la decencia “en asuntos sociales y políticos” eran los que fijaba el Estado norteamericano (lo cual tenía mucho de totalitarismo en ciernes), aparte de que se estaba arrogando un derecho de tutelaje que nadie le había otorgado y que se emparentaba con otra doctrina chovinista: la del “Destino Manifiesto”. (Se llama “Doctrina del Destino Manifiesto” a la concepción de ciertos sectores políticos de los Estados Unidos de los siglos XIX y XX -surgida a partir de los planteamientos del periodista John L. Sullivan en 1845 para apoyar la anexión de Texas- según la cual “es nuestro destino manifiesto expandirnos por el continente que nos ha dado la Providencia”. En general, se ha esquematizado con base en un cuasi silogismo de postulados muy singulares: 1. Los Estados Unidos, su gente y sus instituciones son únicos en el mundo por sus virtudes especiales; 2. Los Estados Unidos, en razón de lo anterior, están obligados moralmente a “beneficiar” al resto del mundo con esas virtudes; y 3. Dios respalda a Estados Unidos en esa tarea providencial). Por otra parte, conviene recordar que Roosevelt dedica una parte significativa de su mensaje a la República Dominicana, y la pone como ejemplo de una nación que le ha hecho a Estados Unidos “un llamado para que la ayudemos”, solicitud que, en su opinión, “todo principio de sabiduría” y “todo instinto generoso” obligan a responder satisfactoriamente por una serie de razones entre las cuales menciona el hecho de que “Santo Domingo durante mucho tiempo ha ido de mal en peor hasta que hace un año la sociedad estaba al borde de la disolución”, pero por fortuna, “justo en este momento, un gobernante surgió… que junto a sus colegas vio los peligros que amenazaban al país y apeló a la amistad del único vecino grande y poderoso que tenía el poder y, también como ellos esperaban, la voluntad de ayudarlos”. En los renglones siguientes, Roosevelt matiza la situación dominicana con caracteres de alarma: “Había peligro inminente de intervención extranjera. Los gobernantes anteriores de Santo Domingo habían incurrido temerariamente en deudas, y debido a sus desórdenes internos no eran capaces de encontrar medios para pagarlas. La paciencia de sus acreedores extranjeros se había agotado, y por lo menos dos países extranjeros estaban a punto de intervenir, y no lo habían hecho por las seguridades extraoficiales de este gobierno de que él mismo trataría de ayudar a Santo Domingo en su hora de necesidad”. El remate de esas consideraciones sobre la República Dominicana está constituido por las palabras siguientes de Roosevelt: “…la rama ejecutiva de nuestro gobierno negoció un tratado conforme con el cual hemos de tratar de ayudar al pueblo dominicano a enderezar sus finanzas… Bajo este arreglo el gobierno dominicano ha nombrado americanos en todas las posiciones de importancia en el servicio de aduanas y están ocupándose del cobro honrado de las rentas, entregando el 45 por ciento al gobierno para correr con sus gastos y poniendo los otros 55 por ciento en un depositario seguro para su equitativo prorrateo en caso de ratificarse el tratado por los diversos acreedores, ya sean europeos o americanos”. Como se señaló al iniciar estas glosas y se hace evidente con los párrafos que preceden, la República Dominicana tiene el indeseable “honor” de haber sido el país “inaugural” del “Corolario Roosevelt” o la “Política del Gran Garrote”: el acuerdo a que se refería Roosevelt fue pactado el 7 de febrero de 1905 por el gobierno del presidente Carlos Morales Languasco, y por supuesto lo que no mencionaba el mandatario estadounidense era que el mismo había sido rechazado vigorosamente por la mayoría de los dominicanos y que se había impuesto porque era lo que más se parecía a un “ultimátum” de guerra (desembarco de tropas incluido). Tampoco hacía alusión a las amarras que el tratado suponía para nuestra soberanía financiera, como se puede percibir, por ejemplo, en la disposición que sigue: “Mientras no esté completamente pagado el total de las deudas que el Gobierno de los Estados Unidos toma a su cargo, no podrá hacerse ninguna reforma arancelaria sino de acuerdo con el presidente de los Estados Unidos…”. El convenio, empero, no fue ratificado por el Senado norteamericano bajo el argumento de que establecía un “protectorado” sobre la República Dominicana y ello contravenía los deseos de su pueblo, por lo que estuvo en el aire hasta que se ideó, aproximadamente un mes después, la fórmula conocida como “Modus Vivendi”, que no era otra cosa que la puesta en vigor provisionalmente de las estipulaciones fundamentales del tratado hasta que se negociara otro que fuese de la aceptación de los legisladores de los Estados Unidos. El nuevo instrumento para sustituir el “Modus vivendi” se aprobaría en el año de 1907 con el nombre de “Convención Domínico-Americana”. En los años posteriores, los gobiernos norteamericanos (Taft, Wilson, Harding, Coolige y Hoover) validaron y aplicaron abundantemente el “Corolario Roosevelt”, y realizaron incursiones militares directas en el resto del continente (Panamá, 1908 y 1918; Nicaragua, 1910 y 1912; Haití, 1915; República Dominicana, 1916; Honduras, 1924, etcétera) siempre invocando la existencia de una “situación de caos” que ponía en peligro la seguridad nacional o los “intereses” de los Estados Unidos. La conocida frase “América para los americanos” se transfiguró, en muchos sentidos, en otra menos feliz: “América para los norteamericanos”. La lógica conceptual del “Corolario Roosevelt” declinó con las administraciones de otro Roosevelt, Franklin Delano, quien adoptaría frente a América Latina la política del “New Deal” (“Nuevo Trato”) en un marco histórico dominado por la Segunda Guerra Mundial, y sería superada definitivamente al llegar a término la conflagración bélica e inaugurarse la “Guerra Fría”: con ésta nace la época en que la política exterior de los Estados Unidos estaría informada por la “Doctrina de la Seguridad Nacional”, una reformulación de anatomía medularmente anticomunista cuya herramienta legal fundamental en el continente lo sería el aún vigente Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) de 1947… Pero ésta, naturalmente, es otra historia. lrdecampsr@hotmail.com

¿Dónde está el crecimiento?

En las últimas dos décadas hemos venido dándole seguimiento a la política y a los temas económicos nacionales y extranjeros y escuchando hablar del «boon» del crecimiento económico dominicano, algo que está en entredicho. Desde 1996 se ha manoseado la frase de un llamado “Crecimiento Económico” que la gente, los desarropados, los de a pié, no lo pueden percibir y es que, la brecha entre crecimiento y desigualdad se amplía cada vez más en la RD. Seguimos siendo testigos y partícipes del enriquecimiento de unos pocos y el aumento de las desigualdades sociales. La única forma que tenemos de parar estos procesos de pobreza es luchar por una sociedad más equilibrada. Esta situación fomenta la tensión social y la inestabilidad política, que a su vez frena las inversiones extranjeras como esta pasando en estos momentos en Venezuela, que en los últimos años se han fugado más de 225 mil millones de dólares por las improvisaciones. Es difícil entender que la economía dominicana en los últimos años haya crecido hasta un 5%, según las estimaciones del Banco Central. Pero ¿en qué se traduce ese crecimiento? Más recursos para el pago de la deuda pública del gobierno, deuda extranjera, para las exenciones fiscales del gobierno a los empresarios, que este año sería de unos 180 mil millones de pesos en favorecer sus caprichos. Esos mismos empresarios que hoy buscan modificar el Código Laboral Dominicano para reducir a migajas los pocos beneficios alcanzados por la clase trabajadora del país. Ese “Crecimiento Invisible” sirve también para pagar los miles de millones de pesos que se lleva entre las uñas la corrupción, y como lo dijo la Presidente de la Cámara de Cuentas, “Que con lo que se ha llevado la corrupción entre las uñas, se hubiese construido otra Rep Dom” Empréstitos van y empréstitos vienen y colocar Bonos Soberanos en los mercados internacionales, otra práctica “cualquierizada”. “Crecimiento” ¿para qué?, si desde 1997 no se había invertido el 4% del PIB para la educación como lo establece la Ley 66-97 y fue ahora cuando por presiones sociales se logró tan anhelada conquista, después de ver al país siempre en los últimos lugares en el ranking de todas las mediciones que se hacen a nivel internacional. Ya este pueblo ha despertado de esa inercia en la que había vivido todo este tiempo, este pueblo es digno de mejor suerte, ya no cree en las falacias de un “Crecimiento Económico” que ni siquiera se refleja en los productos de consumo masivo que consume la población. Basta ya, cambiemos los códigos frente a este pueblo valiente, cambiemos la forma de juego, es hora de un gasto prudente de los recursos del Estado, hay que parar el gasto desmedido, porque una economía no se puede basar en préstamos.

Leonel terminará como el ciempiés

Escribió Plutarco: “Un ejército de ciervos dirigido por un león es mucho más temible que un ejército de leones mandado por un ciervo”. El ex presidente Leonel Fernández Reyna, en su condición de presidente del Partido de La Liberación Dominicana (PLD) y de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLOBE), continúa buscando que se le reconozca que aún tiene el “poder y el liderazgo” como cuando fue presidente de la República. Amante del continuismo de Estado, para tal fin, inició una serie de publicaciones de artículos en el periódico Listín Diario, así como conferencias sobre el tema: “Poder y Liderazgo”. El primero fue en fecha 10 de febrero del presente año, bajo el título “El poder y el liderazg entre puestos y sobrecitos”, donde trata de forma -indirecta-, indicar que el “liderazgo” y el “poder” de Danilo Medina dentro del PLD, es sobre la base de los “puestos y sobrecitos”; al mismo tiempo, deja entrever que él, ya no tiene el poder como cuando fue presidente de la República. Siente la “soledad del poder y del liderazgo” El segundo el 24 de febrero titulad “Poder, política y liderazgo”. Cuenta que de manera persistente que en la avenida Independencia les tocaban la bocina para que abriera el paso. Dice que antes lo hacía él cuando tenía “poder y liderazgo”. Reconoce que es un ciudadano común, ya que el –liderazgo es dependiente directo del poder político- en sociedades como la nuestra. Leonel dentro de su narcisismo político, de forma indirecta se compara con líderes como fueron: la Madre Teresa de Calcuta, Martin Luther King Jr., Mahatma Ghandi, José Martí, Juan Pablo Duarte y nuestro Señor Jesús Cristo, cuyos liderazgos no se fundamentaron en la búsqueda de riqueza. Analizando el trasfondo de sus artículos y conferencias, Leonel aparenta estar celoso y molesto por un deseo fantasioso, aislado a la razón, por obtener de nuevo el “poder y liderazgo” que tuvo cuando era gobierno. Ese deseo imposible lo ha llevado a una frustración que lo ha convertido en un monstruo de la teoría del “Poder y el Liderazgo”. Leonel como un experto en comunicación social, es un hábil en manipulación emocional, en seducir y subyugar a las personas que no “conceptualizan”; por eso, hizo que le montaran un escenario en San Cristóbal para dictar una “magistral” conferencia titulada: “Liderazgo y Poder”. En dicha conferencia, Leonel se comparó con Moisés quien había libertado a los judíos, pero no se conocía como líder. Moisés se dirige a Egipto con su familia, sabe cuál es su misión, pero no sabe cómo ejecutarla”. Quiérase decir que por la hazaña de los judíos, se convirtió en un líder. Pero Leonel olvidó que en 1996 no tenía ningún tipo de gerencia administrativa ni de liderazgo, hasta que el doctor Balaguer desesperado ante el posible triunfo de Peña Gómez en una segunda vuelta, lo llama para darle su apoyo a través del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC). Ya antes, Danilo Medina había logrado con Balaguer la presidencia de la Cámara de Diputados para el PLD. Ante la ovación de la claque montada en el Palacio de la Gobernación sancristobalense, que en su campaña lo llamaba el “León”, Leonel, “dijo que los vientos soplan a su favor” La pregunta obligada ¿si no se hubiese producido el tranque electoral de la segunda vuelta en 1996, Leonel habría logrado desde el gobierno “Liderazgo y Poder? O lo que es lo mismo; ¿Sin la cris de los judíos, Moisés fuera un líder hebreo? Tiene tan mala memoria que se olvidó que cuando tuvo “Poder y Liderazgo” fue un martillo sin clemencia contra Danilo; ahora que está fuera del poder, es un yunque que tener paciencia. Lógico, no es venganza, es el juego de la política. Leonel está respirando por la herida causada por la soledad del poder. Sin necesidad de conceptualizar, es poco lo que ve de él, pero todos ven lo que él aparenta. A Leonel algunos de sus adláteres lo llamaban el “príncipe” olvidándose que el príncipe es elegido con el favor popular; por lo que debe conservar al pueblo como amigo, cosa que no hizo, por eso actualmente, la mayoría del pueblo lo considera su enemigo político. Leonel terminará como el ciempiés; paralizado para siempre, intentando en vano entenderse, admirarse y moverse al mismo tiempo, buscando y soplando vientos en busca del “poder y liderazgo” en el Siglo 21.

Izquierda, un concepto de vida

El concepto de izquierda se refiere a un segmento que considera prioritario el progreso y la consecución de la igualdad social, a través de los derechos colectivos, frente a intereses netamente individuales o privados y a la visión tradicional o conservadora de la sociedad. Este concepto o idea en general, tiende a defender una sociedad internacionalista, progresista, igualitaria e intercultural. En función del equilibrio entre todos estos factores, la izquierda se divide en multitud de ramas ideológicas diferenciadores entre sí por matices. El término Izquierda tiene su origen en la votación que tuvo lugar el 11 de septiembre de 1789, en la Asamblea Constituyente surgida de la Revolución Francesa, en la que se discutía la propuesta de un artículo de la nueva Constitución, en esta se establecía el veto absoluto del rey a las leyes aprobadas por la futura Asamblea Legislativa. Los constituyentes que estaban a favor de la propuesta, que suponía el mantenimiento de hecho del poder absoluto del monarca, se situaron a la derecha del presidente de la Asamblea, Los que estaban en contra, y defendían que el rey sólo tuviera derecho a un veto suspensivo y limitado en el tiempo poniendo por tanto la soberanía nacional por encima de la autoridad real, se situaron a la izquierda del presidente. Es así el como se acuña por primera ves el término «izquierda» que a partir del momento quedó asociado a las opciones políticas que propugnaban el cambio político y social, mientras que el término «derecha» quedó asociado a las que se oponían a dichos cambios. Partiendo de lo explicado, entonces, ser de izquierda es optar por los pobres, indignarse ante la exclusión social y la pobreza material, no conformarse con reformas dentro del sistema excluyente. Es oponerse rabiosamente a toda forma de injusticia, es considerar una aberración la desigualdad social y la explotación del hombre y la naturaleza de manera indicriminada. Jamás podría ser poses o postura circunstancial, más que eso es vivir en consonancia con un discurso y una practica, es creer en la vida y defenderla siempre. Ser de izquierda es creer que se puede vivir en armonía con la naturaleza, es creer en la igualdad de género, es creer que todos nacemos con los mismo derechos y oportunidades no importa en el lugar del universo que nazca. Ser de izquierda en definitiva es un concepto de vida.

Personal diplomático dominicano no cobra desde hace 2 meses

SANTO DOMINGO.- El personal del servicio exterior de la República Dominicana lleva más de dos meses sin cobrar por causas que no han sido explicadas, según se informó a ALMOMENTO.NET.
“No hemos recibido un solo centavo en lo que va de año”, dijo a este periódico digital un empleado de una de las embajadas. Informó que el último pago de sueldos e incentivos fue en diciembre.
La Cancillería dominicana no ha explicado los motivos del retraso, el cual se produce en momentos en que el país es objeto de una andanada de ataques debido a una sentencia de su Tribunal Constitucional que regula el status de los hijos de extranjeros nacidos en el territorio nacional.
Fruto de esa campaña, la República Dominicana será enjuiciada nueva vez en Washington por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA) por la alegada «desnacionalización» de dominicanos de ascendencia haitiana.
La audiencia fue programada para el lunes 24 de marzo, a las 4:30 de la tarde, por lo que el CIDH solicitó al Gobierno disponer de una representación para que se defienda en el juicio.
sp-am