Alcalde Junior Santos insiste entendimiento Hipólito y Miguel

SANTO DOMINGO.- El Alcalde del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) por el municipio de Los Alcarrizos Junior Santos, exhortó al expresidente Hipólito Mejía y al presidente del PRD, Miguel Vargas, a buscar un punto de entendimiento para lograr la unidad en esa organización política de cara a los comicios del 2016.

Santos consideró que debe procurarse la integración de todos los partidos que han salido del PRD y formar una boleta de consenso para lograr volver al poder en el 2016.

Al ser entrevistado por el periodista Salvador Holguín en el programa ¨Hilando Fino¨ que se transmite por Teleradio América canal 45, Santos expresó que en el PRD muchos hablan de unidad, pero pocos se sacrifican y dan pasos firmes para lograrlo.

El Alcalde de Los Alcarrizos pidió a los dirigentes Hipólito Mejía, Luis Abinader, Miguel Vargas y a las 12 organizaciones que han salido del PRD, que formen una candidatura única y de consenso para las elecciones del 2016.

Santos dijo que fue una contribución de su parte permitir que Tony Peña Guaba volviera al PRD y animó a los demás dirigentes del PRD a devolver una parte de todo lo que ese partido le dado.

jpm

CUBA: Construirán un primer templo católico en provincia Pinar del Río

La Habana.- La Iglesia cubana construirá el primer templo católico de la isla desde el triunfo de la Revolución en 1959, en un municipio de la provincia occidental de Pinar del Río, según informó el último número de la revista Palabra Nueva que publica el Arzobispado de La Habana.

La primera piedra para la nueva iglesia ya fue colocada el 9 de septiembre de 2014 en la localidad de Sandino, en el sitio donde será construido el templo, que cuenta con la colaboración de la parroquia de San Lorenzo de Tampa (Estados Unidos), refirió un artículo de la publicación católica.mapa pinar del río

El nuevo templo, que se llamará Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, ocupará un terreno de 200 metros cuadrados en el centro de Sandino, el municipio más grande de la provincia, y tendrá capacidad para acoger a 200 personas sentadas, detalló el obispo de la diócesis de Pinar del Río, monseñor Jorge Serpa.

En esa localidad viven más de 36.000 personas, pero además alberga una escuela de medicina en la que estudian más de 4.000 jóvenes extranjeros, muchos de ellos católicos practicantes, por lo que quedó pequeño el teatro en el que oficiaban misa, donde algunas veces llegaron a asistir hasta 400 alumnos, según esa fuente.

El obispo Serpa explicó que solicitó a las autoridades cubanas la construcción de la parroquia «primero porque respondía a una necesidad de los fieles de Sandino y era, además, un compromiso con esos estudiantes».

Se trata de un proyecto «sencillo, pero bonito», conducido por el arquitecto católico Magol Valdés, que ya fue presentado a las autoridades, señaló el obispo.

Aunque ésta será la primera iglesia construida en las últimas cinco décadas en Cuba, recordó que en la propia diócesis de Pinar del Río se han tenido que levantar «casi desde cero» varios templos que sufrieron derrumbes provocados por el paso de ciclones en esa región de la isla.

En los últimos años se ha abierto una nueva etapa de distensión en las relaciones entre la Iglesia Católica y el Estado cubano, marcadas desde los primeros tiempos de la revolución castrista por las crisis, los desencuentros, los altibajos y las tensiones.

Pero desde hace varios años han aumentado los contactos entre la Iglesia y el Gobierno, las procesiones públicas y algunos templos fueron devueltos tras haber sido expropiados.

En esa línea, la construcción de nuevas edificaciones es una de las reivindicaciones de la Iglesia católica, que insiste en recuperar esos espacios en Cuba para realizar su misión evangelizadora.

De acuerdo con datos del Arzobispado de La Habana, un 60 % de la población cubana (11,1 millones de habitantes) es católica en referencia a la cifra de personas bautizadas, hay unos 650 templos, 340 sacerdotes y unas 600 religiosas.

DNI investiga «quién está detrás» de Quirino Ernesto Paulino Castillo

SANTO DOMINGO.- El Departamento Nacional de Investigaciones (DNI) indaga «si hay alguien soportando e impulsando» las acciones del confeso narcotraficante Quirino Ernesto Paulino Castillo.

Sigfrido Pared Pérez, director de dicho organismo, explicó que «para nosotros es de vital importancia saber quiénes están detrás de esto, porque eso tiende a intranquilizar mucho a la sociedad dominicana».

Entrevistado en el programa El Sol de la Mañana, Pared Pérez recordó que a Paulino Castillo le fueron a recoger en cuatro vehículos al Aeropuerto Las Américas la madrugada del pasado 28 de febrero, cuando regresó a República Dominicana procedente de Estados Unidos, donde cumplió una condena de casi una década por narcotráfico.

Pared Pérez era el secretario de las Fuerzas Armadas en 2005, cuando Paulino Castillo fue extraditado a Estados Unidos, donde habría llegado a un acuerdo con las autoridades para que se le redujera la pena a cambio de información sobre el funcionamiento de los carteles de drogas en República Dominicana y el Caribe.

Previo a su retorno al país, Paulino Castillo aseguró en programas de radio y televisión que en 2004 «invirtió» más de 200 millones de pesos en la campaña del expresidente Leonel Fernández.

jt/am

BR comenzó a entregar apartamentos de la Torre Atiemar

SANTO DOMINGO.- El Banco de Reservas (BR) comenzó a entregar los apartamentos de la Torre Atiemar a los adquirientes de buena fe.

Enrique Ramírez Paniagua, administrador del BR, infomó que aún quedan 22 apartamentos por vender, los cuales serán ofertados mediante publicación en los medios de comunicación.

Ramírez Paniagua habló durante la apertura de la II Semana Económica y Financiera, organizada por el Banco Central, a través de su programa Aula Central.

jt/am

DAJABON: Se desarrolló ayer con normalidad el mercado binacional

DAJABÓN, República Dominicana.- Se desarrolló ayer con normalidad el mercado binacional que tradicionalmente efectúan aquí haitianos y dominicanos, a pesar de las tensiones  entre los dos países por el tema migratorio.

Desde temprano cientos de haitianos ingresaron a territorio dominicano para mercadear sus productos, sin que se registrara ningún incidente.

Se informó que en Haití un dominicano que conducía una patana fue retenido momentáneamente para ser investigado respecto a un accidente de tránsito ocurrido en la localidad de Juana Méndez, en el que pereció una joven haitiana.   Versiones de prensa señalan que el conductor alega que las llantas de su patana pasaron donde estaba la sangre derramada por la joven y se mancharon, pero que no tuvo nada que ver con su atropello.

sp-am

 

RD exportó a EU 10.02 millones de pares de calzados en 2014

SANTO DOMINGO.- República Dominicana exportó a Estados Unidos 10.02 millones de pares de calzados en 2014, un crecimiento de 10.5 por ciento con respecto a 2013.

José Ramón Peralta, ministro Administrativo de la Presidencia y presidente de la Comisión Nacional de Calzados y Afines, reveló que ese año, República Dominicana fue el noveno país en exportaciones de calzados a Estados Unidos.

Aseguró que en la actualidad la industria del calzado genera más de 17,000 empleos directos en las zonas francas del país, donde se fabrican las marcas Timberland, Wolverine, Sperry, Clarks, Sebago, Bass, Rocky, Johnston & Murphy y Allen Edmons, entre otras.

Explicó que el posicionamiento de la industria dominicana del calzado en los mercados internacionales se debe a las acciones impulsadas por la Comisión Nacional de Calzados y Afines, creada con el propósito de canalizar, diseñar e implementar las estrategias y políticas necesarias para el continuo desarrollo del sector.

jt/am

La profecía autorealizada

En artículo anterior “Tres patas para una sola mesa” afirmé:” Si usted ve un haitiano quemando una bandera dominicana, busque detrás a quien le pagó para que lo hiciera”.

El señalamiento motivó numerosas llamadas, notas, comentarios etc. Extraño como parece, mucha gente no lo había pensado. A pocos se les había ocurrido razonar de esta manera. Por los méritos que tanta gente encontró en el argumento procedo a ampliarlo como es debido.

Los haitianos que viven y/o trabajan en nuestro país siempre han tenido miedo de su propia ilegalidad, han estado conscientes de la discriminación no criminal que pesa sobre ellos y han vivido en carne propia o a través de terceros las consecuencias de alguna falta propia o han sido víctimas de alguna injusticia perpetrada contra ellos y nacida del prejuicio, la arbitrariedad o la simple equivocación.

Estos factores, han definido la conducta tranquila, distante, reservada y de sumisión aparente que por lo general, durante muchos años y hasta recientemente, han exhibido.

Ahora, al calor de la campaña de odio desatada contra los haitianos, los titulares de prensa le atribuyen la comisión de crímenes, robos, asaltos, actos de vandalismo, pedreas, incendio deliberado de inmuebles y naturalmente, el más provocador de todos los actos: la quema de la bandera dominicana.

Si estos hechos fueran ciertos, y no dudo que muchos lo sean, estaríamos en presencia de un cambio radical de conducta de la población haitiana. Semejante cambio es posible, pero incluso en ese caso sería necesario explicarlo tanto en sus orígenes como en su alcance y la diversidad de sus manifestaciones. Nadie ha aportado semejante explicación.

EL ANTIHAITIANISMO

El antihaitianismo se nutre de la denuncia no de las explicaciones. De hecho, la siembra de odio persigue, y con frecuencia logra, evitar el razonamiento, rehuir cualquier explicación.

El país, como entidad, ha sufrido en su reputación, nuestras instituciones están devaluadas en aras de una falsa amenaza a nuestra soberanía que no ha estado en peligro. Esta farsa además de la masacre que se gesta, terminará desprotegiendo e ilegitimando a todos los dominicanos ilegales en cualquier parte del mundo y dejará consagrada una pésima reputación que facilitará condenas, rechazos y sanciones futuras. En otras palabras, el antihaitianismo solamente le hace daño a los dominicanos y beneficia a las ONGs y todas las demás fuerzas o entidades que viven, para bien y para mal, de la tragedia haitiana.

Primero denunciamos la invasión pacífica haitiana y los culpamos a ellos de querer apropiarse de nuestro país. No ofrecemos solución ni aceptamos la culpa propia por haber descuidado nuestras fronteras y haber prostituido la gestión pública. Si los neoliberales lo hubieran pensado, habrían propuesto y logrado privatizar la frontera y su gestión.

Nosotros invadimos pacíficamente varios países de Europa y Norteamérica. La derecha de esos países demoniza a nuestra gente; algunos quieren expulsarnos, otros se quejan de que desordenamos sus barrios y ciudades y, naturalmente, nos acusan de usufructuar indebidamente los beneficios educativos y médicos creados para beneficio de los nacionales.

Esa misma derecha nos atribuye la comisión de delitos y crímenes que en ocasiones hemos cometido y que con la misma frecuencia no hemos cometido. Hasta aquí todo sigue básicamente igual allá y aquí.

En Estados Unidos, por ejemplo o la propia España, no somos acusados de formar parte de una conjura para apropiarnos del país ni sale la gente nuestra a quemar banderas ni asaltar consulados. Pero no nos engañemos, si semejante acusación sirviera los intereses políticos coyunturales de la extrema derecha de esos países, es bien probable que hubieran al menos pensado en utilizarlo.

También es probable que, temiendo hacer el ridículo, se inhibieran o que temiendo ser ellos mismos objeto de escarnio se abstuvieran de poner semejante esquema en movimiento. ¿Cuál es el origen de esta diferencia? La disparidad reside en los distintos niveles de institucionalización  de esos países respecto al nuestro, en el control mediático que tiene entre nosotros el poder político y sobre todo y muy especialmente en la ausencia de consecuencias ni penalidades.

Los políticos dominicanos saben que, no importa lo que digan o hagan, no habrán consecuencias penales y posiblemente tampoco políticas. Ni las autoridades encargadas  de perseguir la difamación ni las campañas de odio harán nada entre nosotros pero si ocurre, con cierta frecuencia, en los otros países.

PROBLEMA SERIO

Como ya he indicado antes, la República Dominicana enfrenta un problema serio y ahora agravado. Es verdad que hay cientos de miles de ilegales e indocumentados haitianos pero no ha habido ni hay conjura alguna. Agitar el fantasma de la invasión haitiana, atribuirle culpas que no tienen, hacerlos víctimas de una campaña activa y sistemática de odio ha tratado de ocultar la corrupción y la responsabilidad criminal de dirigentes políticos que han obrado como banda de malhechores.

Para darle fuego a esa campaña se mete un poco de dinero que ellos poseen en abundancia y se pagan a grupos de miserables y bandoleros, que los hay en todas partes y en cualquier nacionalidad, para que perpetren los actos que luego serán denunciados en primera plana por una prensa canalla y por parte de otras personas y entidades simplemente confundidas.

Cualquier esfuerzo, incluso modesto, de investigación revelará que, salvo contadas excepciones, esos actos “anti dominicanos” han sido atizados y financiados por la misma gente que necesita mantener la cortina de humo sobre sus propios delitos de corrupción.

Con el tiempo, la siembra de tanto odio en el lado dominicano, terminará convirtiendo al tradicional bracero haitiano en un resentido, activo y empezaremos a ver en cada haitiano no el humilde desamparado social que ha sido y es, sino un bicho extraño, un animal peligroso que alcanzaría su entero potencial cuando, como persiguen estas personas, hayan logrado criminalizarlos y una vez más estaríamos frente a la profecía autorealizada. 

Baches y cachivaches de la reelección

Es una verdad de Perogrullo que, ateniéndose a la más elemental preceptiva de la “realpolitik”, un partido siempre debe presentar al electorado a su candidato de mayor popularidad, y no hacerlo (sin importar las razones que se esgriman) no sólo resultaría incomprensible (porque el objetivo “prima facie” de la participación en unos comicios es ganar) sino que lindaría con las fronteras de lo absurdo desde el punto de vista de la existencia misma de la entidad.

   Ese aserto se hace mucho más lógico e irrefutable cuando se trata de una batalla de carácter electoral en el gran frente ciudadano que entraña el proceso para la escogencia de la máxima autoridad ejecutiva de un Estado (que se convertirá en el mandatario constitucional de la nación), sobre todo porque es, también en principio y bajo las apariencias primarias, una selección que determinará la “dirección institucional” de éste y, muy probablemente, el derrotero económico y cultural de la sociedad para el futuro inmediato.

   Por eso, fundamentalmente, sorprende que tantos dirigentes duchos y avispados del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), contrariando abiertamente las “normativas” tradicionales al tenor de la “sujeción a las realidades” que en otras circunstancias han defendido con uñas y dientes aún situándose de espaldas a la ética boschista, ahora encabecen o sean parte de una recia y aparentemente indoblegable resistencia interna frente a la opción continuista (vigorosa, según casi todos los estudios de opinión) que encarna en estos momentos el presidente Danilo Medina.

   (Por supuesto que las investigaciones de opinión son una mera “fotografía” del momento y, por lo tanto, reflejan hechos o situaciones que pudiesen variar en el porvenir inmediato -los dones de la premonición y la infalibilidad son ajenos a los negocios humanos-, pero la constante y focalizada repetición de esos “flashes” de imágenes son el principal instrumento de pronóstico electoral del mundo actual y, subsecuentemente, la “guía práctica” mas confiable para la acción política… Nadie está obligado a creerlo, pero lo que dicen esas indagatorias socio-políticas sobre la popularidad del licenciado Medina -se esté o no de acuerdo con su reelección- ha sido una constante hasta el momento en que se escriben estas notas).

   Es cierto que esa resistencia básicamente se expresa desde los fortines de la alta y la media dirigencia del peledeísmo (puesto que en las bases el clamor por la repostulación del licenciado Medina aparenta haber encontrado mayores y más entusiastas adhesiones), pero el problema es que el concurso de éstas, debido la importancia y la experticia políticas de quienes las representan, es absolutamente necesario para garantizar que toda la maquinaria electoral morada resulte debidamente “engrasada” y marche de manera cohesionada en la dirección reeleccionista.

   (Las actitudes al respecto de las entidades que integran el denominado Bloque Progresista son más curiosas aún: pese a que el grueso ha evadido ladinamente participar en la controversia, hay quienes no esconden su hostilidad a la idea de la repostulación del licenciado Medina, como la FNP de los Castillo, o quienes condicional su apoyo a una renegociación de su nivel de presencia en la administración pública, como el BIS del licenciado Peña Guaba… En el caso del MODA, nuevo aliado del PLD, el asunto está claro: las tratativas, más allá del parapeto partidario, fueron con el doctor Fernández, y sería raro muy que éste estuviera “atajando para que otro enlace”).

   De todos modos, la cuestión es que -por donde quiera se mire- el proyecto reeleccionista, a contrapelo de los auspiciosos destinos que le atribuyen las encuestas y los muestreos de opinión, no parece acabar de prender y arrancar, y sus principales portavoces lucen aislados o empantanados: no hay un movimiento político definido al respecto, no hay una estructura de vocería claramente identificable, ni tampoco hay un aparato de opinión mediática que le sirva de atalaya al imaginario repostulacionista o sea su escudo frente a los embates de los opositores… Por el momento es, pues, una idea, una bulliciosa y vacua idea, y nada más.

   Esos baches del camino que podría conducir a la reelección del licenciado Medina parecen tener orígenes ambiguos, difusos o poco discernibles: aparte de que no es fácil hacer andar una idea respecto de cuya pertinencia no se ha pronunciado ni siquiera sutilmente su propio portaestandarte y beneficiario, no se sabe si el aislamiento y la parálisis son el resultado de las propias limitaciones de sus propagandistas actuales (falta de influencia real en las estructuras del PLD, e impotencia frente a las maniobras y zancadillas de sus adversarios internos) o del temor ante los chantajes públicos de los importantes sectores de la sociedad civil (poderes fácticos, organizaciones y personalidades de nuestros tabernáculos de opinión) que se han pronunciado en contra.

   Lo otro, valga la insistencia, son los cachivaches del PLD y sus entornos: individuos de gran nombradía (caricaturas de los “jarrones chinos” de los que habla don Felipe González) que restan más que lo que suman, pero que, en razón de que se sienten preteridos en el gobierno del licenciado Medina, no sólo disparan con armas retóricas de alto calibre en dirección a que este último no pueda optar por un nuevo período sino que lo hacen desde trincheras bastante seguras: el sector interno que lidera el doctor Fernández y las curules legislativas… Son, ciertamente, personalidades descollantes o dirigentes de alguna influencia en las estructuras partidarias que bajo otras circunstancias (porque los voceros de esta administración no tienen el grado de “indecencia” y belicosidad de sus pares anteriores) no se atreverían a apostar tan abiertamente contra la repostulación, y que, desde luego, esconden su animadversión para con ella tras los biombos de una aparentemente sesuda reflexión política o constitucional.

   (No se puede menos que sonreír ante los “argumentos” de los cachivaches: uno que fue el autor de las tesis jurídico-constitucionales destinadas a validar por esta misma fecha en 2012 la repostulación del doctor Fernández, ahora sostiene que “no hay tiempo”; otro que sostuvo en la época que Bosch “no era antirreeleccionista por principio” y que si viviera “hubiera apoyado la repostulación de Leonel”, hoy sostiene que eso “no es conveniente ni para el PLD ni para el país”; y un tercero que ha dicho reiteradamente que “en política se hace lo que conviene”, ha roto con su proverbial tendencia a intervenir en todo debate político nacional y, en este ocasión, se ha silenciado absolutamente… No es sólo que “donde dije digo dije Diego”, sino que “en boca cerrada no entran moscas”… De cierto os digo, hermanos míos, que si la discusión no fuera tan trágica para la nación, resultaría verdaderamente divertida).

   En cuanto a los partidos que se definen como de oposición, casi todos -con diferentes niveles de decibelios y gestos tan diversos que a veces confunden- se han manifestado en contra de una modificación del texto constitucional que viabilice la repostulación del licenciado Medina (unos con elaborados alegatos de carácter histórico-constitucional y los más con lugares comunes del perifoneo político), y en ese sentido obviamente están mostrando su preferencia por competir con otro candidato oficialista, que podría ser el doctor Fernández (después del presidente, el mejor “activo electoral” del PLD, pese a Quirino y su peligrosa fanfarria “made in USA”), o uno de los pequeños aspirantes que pulsean en el escenario interno del peledeísmo… La postura, claro está, en general es entendible y certera desde la mira de la “política factual”.

   Por otra parte, es obvio que la discusión en torno a la “ingeniería” constitucional de la reforma también está en estos momentos exclusivamente supeditada a los intereses de los grupos internos del PLD y sus apoyaturas externas en los poderes fácticos, y si bien es cierto que algunos de los seguidores del doctor Fernández pierden los estribos cuando se les habla de este tema (hubo uno que hasta llegó a afirmar -¡caradura, caradura!- que el proyecto reeleccionista “es una trampa de la sociedad civil” y de la oposición), no lo es menos que la inmensa mayoría de sus componentes ya luce dispuesta a “discutirlo” y, en consecuencia, a examinar la posibilidad de arribar a acuerdos en este sentido… Cubrir este bache adecuadamente, haciendo caso omiso a los cachivaches, es uno de los retos nodales de los auspiciadores del proyecto reeleccionista.

   En adición a lo que se ha afirmado precedentemente, conviene recordar que si bien los lados visibles de la aludida “ingeniería” son políticos, aritméticos y económicos (y únicamente podrían encararse satisfactoriamente con la “acción” directa de los “grandes ligas” del PLD, que no son precisamente muy cercanos al danilismo), también hay unos costados jurídicos y emocionales (en los cuales habría que pagar un costo ético, social e histórico que se desconoce si el licenciado Medina estaría dispuesto a sufragar) que es necesario considerar… Todo eso, como es notorio, actualmente constituye un poliedro de difícil manejo para políticos de “ligas menores”.

   En suma: los promotores del proyecto reeleccionista, si es que desean hacer viable su cometido, tendrán que emplearse a fondo en una tarea “duple” de monumental envergadura: cubrir los evidentes baches del camino y apartar los cachivaches que se les atraviesan en cada recodo de su aún apocado recorrido… Quien escribe duda de que puedan acometer semejante empresa (pues carecen de la estatura política y las capacidades estratégica y de “amarre” que sólo el propio presidente Medina podría tributarles con una intervención personal), pero como en estos menesteres se sabe que dos más dos no son necesariamente cuatro -con permiso de las matemáticas y sus genios de todos los pelambres-, todavía tendremos que esperar para ver el desenlace postrero de la tragicomedia en marcha…

   lrdecampsr@hotmail.com

 

Cuotas de partidos

Los partidos políticos son frente de masas. Todos los sectores allí representados deben tener una participación  de acuerdo a su proporcionalidad. No el poder que da el dinero, sino la militancia y el compromiso.
Por desgracia, en los partidos políticos dominicanos el poder lo da el dinero. El frente de masas queda obnubilado, sometido a medrar en las gradas, sin tener posibilidades de llegar más allá de su propio círculo.
Se dan individualidades de los protegidos del liderazgo mayor. Un obrero puede llegar a diputado, a senador, a cualquier cargo, pero no como un representante de un sector organizado,  sino que es un peldaño alcanzado por la audacia como se mueve.
Se habla de la entrega de cuotas a grupos como las mujeres, la juventud y otros, y necesariamente no estoy de acuerdo. Lo que debe haber es reconocimiento a cada uno de los frentes de masas, y darle su proporcionalidad.
Un partido tiene segmentos de pequeños comerciantes, industriales, obreros, campesinos, chiriperos, marginados, sin empleos, mujeres, jóvenes y viejos robles. No hay cuotas que respeten esos segmentos.
El éxito de un partido es tener un liderazgo que sepa unir los esfuerzos de cada uno de los sectores que lo componen. No todos buscan lo mismo en la praxis política, porque los intereses son diferentes, y las metas diversas. Un obrero no aspira ni quiere lo mismo que un pequeño burgués, ni una mujer profesional, -médico, abogada o socióloga-, busca la meta que ambiciona una chiripera de zona franca. Hay que armonizar.
Sin embargo, mientras los frentes de masa tienen reconocimiento la cuota preferencial a determinados segmentos es  un paliativo. Por ejemplo, la cuota de la mujer y de la juventud. Sería dificil que por si sola, una cantida apreciable de mujeres pueda llegr a cargos, si no hay una cuota. Aunque muchas mujeres políticas dominicanas son de sable en mano, y su espacio se lo han ganado por méritos y esfuerzos propios.
El control de los partidos políticos dominicanos parece que hoy lo tiene el gran empresariado, utilizando a políticos de clase media como sus intermediarios. El accionar de los políticos no va dirigido a favorecer a los campesinos o a los obreros, segmentos básicos de la sociedad, sino a los que controlan capital, empresas y conciencia.
En las revoluciones toma el control del movimiento el que tenga más pelotas, y en la política de la democracia representativa, el que tenga más cuartos.  Cuando en un movimiento armado sólo se escucha una voz, surge  la revolución dentro de la revolución, y cuando en los partidos hablan los  de la papeleta,  viene la disociación, la fragmentación y la pérdida de liderazgos.

No al aumento del pan

Es contradictoria la reacción y actitud que ha asumido la directora de Pro Consumidor, licenciadaAltagracia Paulino, relativa al despropósito de un aumento del 40% al precio del pan.

Ella sabe que se trata del alimento de «los pobres».  Afortunadamente, el pan vuelve a adquirir un papel protagonista en nuestro pueblo, debido a la necesidad de alimentarnos al más bajo costo, para intentar equilibrar la canasta familiar dominicana que tan difícil resulta debido a los bajos y congelados salarios más el crónico desempleo en nuestro país.

Sin embargo, el costo de la materia prima para su fabricación no justifica ningún aumento, según cálculos técnicos de la institución que dirige.

Esta opinión autorizada descalifica la pretensión de la Unión de Medianos y Pequeños Industriales de la Harina (UMPIH), que anunciaron un incremento al precio del pan que -es de pésima calidad, pequeño y progresivamente más caro-; sin el debido control de las autoridades competentes, en este caso nos parece una incoherencia.

A ese respecto, exigimos el cumplimiento de la Ley No. 358-05, Art. 33, acápite “d” que reconoce como derechos fundamentales del Consumidor o usuario: “La protección de sus intereses económicos mediante un trato equitativo y no discriminatorio o abusivo por parte de los proveedores de bienes y servicios”.

En nombre del Frente Barrial y Comunal del Partido Revolucionario Moderno, le reclamo que defienda de forma enérgica al consumidor, por consiguiente no permita ningún tipo de aumento al precio del Pan.

En consecuencia, esperamos una sabia resolución del órgano ejecutivo de Pro Consumidor, que defienda a tantas familias que sufren porque sus presupuestos son escasos y frágiles, evitando a la población dominicana otro latigazo en sus espaldas por la inconsecuencia del gobierno.

No olvidar que el Pan, es de los pobres y pobres son una mayoría en la República Dominicana; por tanto, es una obligación de las instituciones estatales defender esa mayoría que pide a gritos más justicia, más equilibrio, más pan