Facebook eliminará noticias aburridas o indeseadas

NUEVA YORK. Facebook quiere que veamos más de lo que nos gusta ver. La red social anunció el jueves nuevas herramientas, que -dijo- ayudarán a eliminar la información aburrida o indeseada que muchas veces llega de contactos olvidados y que destacará las gemas de amigos cercanos y páginas interesantes.

Para hacerlo, hay que abrir el perfil del amigo, dar clic en la caja que dice «Siguiendo» y elegir «Ver primero».

El software de Facebook usa un amplio rango de información que el mismo usuario le da para decir qué mostrar. Esto incluye con qué amigos interactuamos y qué tan seguido, o si tendemos a poner más «Me Gusta» a fotos, videos, o texto.

La red social reconoció que su sistema automatizado no es perfecto y que por eso quiere dar a los usuarios una forma de personalizar sus preferencias.

Además de seleccionar qué páginas o a quiénes ver primero, todavía se podrá dejar de seguir amistades para que no aparezcan más sus actualizaciones. Esta opción ya estaba disponible desde antes para las personas que no querían dar el paso drástico de dejar de ser amigo de alguien, pero tampoco querían enterarse de su vida.

Para los demás, Facebook seguirá usando su software para elegir qué mostrarnos. A menos que alguien desee ver los mensajes de un usuario todo el tiempo o ninguno, hay que conformarse con lo que hay.

La actualización está disponible desde el jueves en iPhones y iPads, y estará disponible en las siguientes semanas para teléfonos Android y computadoras personales.

OPINION: Verdades y Mentiras Sobre el Caso Wesolowski

 

Verdad: Fue antes que se conociera públicamente de este caso que el Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo, Primado de América, vino a Roma a denunciarlo ante el Papa.

Mentira: Que el viaje del Cardenal se hiciera luego de un reportaje de la Periodista Nuria Piera sobre Wesolowski.

Ahora en la víspera del juicio, la Agencia de noticias EFE dice en los dos ultimos parrafos de una nota periodística algo que erróneamente se repite en los medios:

«El escándalo fue descubierto en un reportaje del programa de investigación de la periodista Nuria Piera, transmitido por los canales de televisión 9 y 37 de la República Dominicana, en el que se aseguraba que Wesolowski supuestamente pagaba por mantener relaciones sexuales con menores en el país.

«Tras el programa, el cardenal dominicano Nicolás de Jesús López Rodríguez informó de que había comunicado directamente al papa Francisco las denuncias sobre Wesolowski y calificó el asunto de «sumamente grave».»

No es cierto que el Cardenal López Rodríguez viajara después del programa de Nuria. El Cardenal vino a Roma el 19 de Julio del 2013 y le entregó la denuncia al Papa al otro día, 20 de julio. A principios de agosto el nuncio Wesolowski fue traído a Roma, y fue semanas después de la llegada de Wesolowski a Roma que Nuria presentó su reportaje televisivo.
El Cardenal me llamó antes de venir, dos veces, el 17 y el 18 de Julio 2013, y yo a petición suya le hice la reservación en Casa Santa Marta, donde reside Papa Francisco. Lo esperé en el aeropuerto, jamás me habló de Wesolowski, pero lo noté muy preocupado cuando conversamos. Es en septiembre que se hace público el escándalo.

 

Alertan Gobierno sobre deuda externa

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La Fundación Transparencia y Democracia  alertó al Gobierno sobre la carrera de endeudamiento del Estado, advirtiendo que la situación que viven Puerto Rico y Grecia constituyen un espejo para las naciones que tienen tradición de contraer empréstitos internacionales.

El presidente de la entidad, Cesar Matos, dijo que es necesario que el Congreso explique a la población cuál es la capacidad de  endeudamiento del país,  porque cada vez que se somete un nuevo préstamos o de bonos, se alega públicamente que el país “aún no ha agotado su capacidad de endeudamiento”.

“Lo más penoso de todo este endeudamiento es que una parte de este dinero se toma para pagos de nómina y cosas que se supone están contempladas en el Presupuesto Nacional”, dijo.

Calificó de alarmante que en el último año y medio el país se ha endeudado más que en 10 años, ya que destina más de un 40% del presupuesto nacional al servicio de la deuda externa.

Planteó como posible solución el establecimiento de un «Plan de desarrollo para la República Dominicana»,  para lo cual se necesita la concertación de todos los sectores de la vida nacional.

Fallece Omar Sharif («Doctor Zhivago»)

Omar Sharif, el actor nacido en Egipto que alcanzó el estrellato internacional en dos épicas de David Lean, “Lawrence de Arabia” y “Doctor Zhivago”, falleció ayer viernes. Tenía 83 años.

Omar sharif viejoSharif murió de un ataque cardiaco en un hospital en El Cairo, dijo quien fue su agente por años, Steve Kenis, a The Associated Press. El actor padeció del mal de Alzheimer.

Sharif era el máximo astro del cine egipcio cuando el director David Lean lo contrató para “Lawrence de Arabia” de 1962. Pero no era la primera opción del director para el papel de Sherif Alí, el líder tribal con quien el enigmático T.E. Lawrence se une para ayudar a liderar la revuelta contra el Imperio Otomano.

Lean ya había elegido a otro actor, pero cambió de parecer porque sus ojos no eran del color apropiado. El productor del filme, Sam Spiegel, viajó a El Cairo en busca de un reemplazo y consiguió a Sharif. Tras pasar una prueba en cámara en la que demostró que podía hablar inglés con fluidez, consiguió el trabajo.

La presentación de su personaje en la película fue imponente. Primero se lo veía a lo lejos, como una mota en la arena que se arremolinaba en el desierto. Mientras se acercaba, el público vio primero su silueta en un camello galopante, que poco a poco se transformó en una apuesta figura de ojos oscuros y una sonrisa de dientes separados.

La cinta le mereció una nominación al Oscar al mejor actor de reparto y fama mundial.

Tres años después, Sharif demostró su versatilidad en el papel principal de un doctor y poeta que atraviesa acontecimientos de historia rusa que incluyen la Primera Guerra Mundial y la Revolución Bolchevique, sobreviviendo con su arte y su amor por su adorada Lara en “Doctor Zhivago”.

La adaptación de Lean de la novela de Boris Pasternak tuvo un comienzo inestable en su primer estreno en Estados Unidos. La asistencia fue escasa y las reseñas fueron negativas.

Luego que MGM la retiró de los teatros y Lean reeditó el desgarbado relato, la cinta se reestrenó y se convirtió en un éxito de taquilla. Aun así, Sharif nunca pensó que llegó a ser tan buena como pudo.

“Es sentimental. Demasiada de esa música”, dijo una vez en referencia a la exquisita partitura del compositor ganador del Oscar Maurice Jarre.

Aunque Sharif nunca volvió a disfrutar del mismo éxito, siguió siendo un actor solicitado durante muchos años, en parte por su capacidad de interpretar distintas nacionalidades.

Dio vida al revolucionario argentino Ernesto “Che” Guevara en “Che!”, al italiano Marco Polo en “Marco Polo el magnífico” y al líder de Mongolia Genghis Khan en “Genghis Khan”.

Fue un oficial alemán en “La noche de los generales”, un príncipe austriaco en “Mayerling” y un bandolero mexicano en “El oro de Mackenna”.

También hizo del apostador judío Nick Arnstein en “Funny Girl”, coestelarizada por Barbra Streisand. La película de 1968 fue prohibida en su natal Egipto porque hacía el papel de un judío.

Como un actor de mediana edad, apareció en filmes como “La pantera rosa ataca de nuevo”, “Oh Heavenly Dog”, “The Baltimore Bullet” y otras que desestimó como “basura”.

La sequía duró tanto que al final, comenzando a fines de los 90, Sharif comenzó a rechazar todas las ofertas que recibía para hacer cine. “Perdí el respeto por mí mismo y la dignidad”, le dijo a un reportero en el 2004. “Hasta mis nietos se estaban burlando de mí. Abuelo, eso estuvo bien mal. ¿Y esta? Peor”.

 

¿Más Roberto?

En 2016, el señor Roberto Salcedo Gavilán cumplirá catorce años al frente de la Alcaldía de Santo Domingo. Justo es pensar que estuviera recogiendo sus bártulos para retirarse, y hasta pareció que así
fuera, dado el silencio en que se mantuvo hasta hace poco. Pero de unos días para acá se ha comprobado que el abnegado funcionario quiere sacrificarse otros cuatro años en el cargo.

El ánimo se lo ha inyectado un acuerdo firmado a lo interno del Partido de la Libración Dominicana, según el cual, en dación de pago por aprobar la reelección del Presidente, los legisladores recibirán, entre otros beneficios, la repostulación. Por extensión, el acuerdo impuesto por el comité político incluye repetir en sus puestos a los alcaldes.

“Mantener a los actuales incumbentes de las alcaldías y de los distritos municipales, siempre y cuando se demuestre un buen posicionamiento electoral en sus respectivas comunidades. En este caso se excluyen las candidaturas reservadas para fines de alianzas”. Este punto, el quinto, animó a Salcedo a colmar de su propaganda la ciudad.

Salcedo no ha sido el más gracioso de los comediantes, pero sus logros en esa labor superan ampliamente los méritos acumulados en su gestión como ejecutivo de la ciudad más antigua de América. En más de
500 años nunca se vio más sucia y abandonada la urbe que fuera sede del primer cabildo, el primer arzobispado y la primera universidad.

En Santo Domingo, algunos opinan que el alcalde gobierna a contracorriente: sólo emprende acciones que puedan generar rechazo de los munícipes, mientras descuida cuestiones elementales como el aseo
de la ciudad. Los desperdicios abundan por doquier, sin excluir escuelas ni hospitales ni los lugares visitados por turistas.

Pregúntele al alcalde por los mercados y le hablará de cuantos bobillos encenderá en la “brillante navidad”, un parque de luces muy costoso y molestoso, abundante de ruido y entorpecedor del tránsito en
un punto céntrico de la ciudad. O hablará de las piscinas con las que emboba a los pobres en Semana Santa, los mismos que viven entre desperdicios y aguas negras.

Sin importar el atropello al Conservatorio Nacional de Música, restándole espacio y tranquilidad, Salcedo hizo construir un anfiteatro cuya instalación motivó amplio rechazo en la población.
Pero el alcalde no se percató de que era una obra improcedente, que nadie estaba esperando. Pregúntele de los árboles sacrificados, de las zonas verdes eliminadas.

La gestión de Roberto Salcedo ha sido una burla contra los munícipes, y tanto lo ha sido que en su propaganda proclama que “Roberto es cambio”. ¿Cambio? De verdad, los capitaleños quieren cambio, por
eso, ante la abrumadora contaminación visual puesta por el propio alcalde, muchos han exclamado: ¿Más Roberto? Ufff.

rafaelperaltar@gmail.com

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Con firmeza y dignidad, sin radicalismos

En las últimas semanas la República Dominicana ha tenido que desarrollar una gran campaña de defensa de nuestras políticas públicas, para enfrentar el grave y complicado tema de la migración ilegal y de la nacionalización a partir de la controversial sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional, la Ley 169-14 y el Plan Nacional de Regularización.

Nuestra posiciones en los diversos organismos internacionales, en especial en la OEA, ha servido de mucho para mostrar la verdad de lo que pasa en nuestra nación con la presencia de ilegales haitianos y para mostrar una cara de diginidad y firmeza de nuestros funcionarios en los espacios internacionales.
El Canciller Andrés Navarro se ha mostrado a la altura de las circunstancias y en cada foro que se ha presentado ha defendido el pais de manera precisa, clara y convincente. El ministro de la presidencia, Gustavo Montalvo, le dio una respuesta digna y ejemplar al presidente haitiano Michel Martelly, le dijo que hablaba mentiras y que debe respetar nuestro derecho soberano en el manejo de las políticas migratorias.
En esta semana, el embajador ante la OEA, Pedro Vergés, respondió con dignidad y con datos convincentes, a las mentiras y tergiversaciones que el canciller haitiano presentó ante el plenario de ese organismo.

Y debemos seguir en esa misma línea: Defender nuestros derechos soberanos con firmeza y dignidad, pero sin radicalismos. Hay que estar claros que en la actualidad las autoridades haitianas seguirán con ese discurso de doble moral y de vender mentiras y tergiversaciones, debido a que ese pais está abocado a un proceso electoral que conlleva elecciones municipales, presidenciales y congresionales en los próximos seis meses.

Para los candidatos y autoridades hatianas el discurso anti-dominicano es un arma electoral que les da votos internos. Es una estrategia que se mantendrá por unos meses hasta que el panorama electoral se despeje.
Por eso, las autoridades dominicanas deben tener mucho cuidado de no dejarse provocar ni tomar acciones radicales o extremistas. Eso de romper relaciones o de declarar una campaña abierta en contra de Haiti es una soberana estupidez que no resuelve nada sino que lo complica todo.

Debemos seguir llevando nuestros argumentos donde quiera que sea necesario. Y mostrar la verdad para desmontar todas las falsedades en torno a que no es cierto que en nuestra nacion hayan deportaciones masivas e indiscrimanadas, no hay apatridia y mostrar que estamos tratando con sentido humano a todos los inmigrantes y que ningún país del mundo ha llevado un proceso de regulación más amplio y respetuoso de los derechos humanos que el nuestro.

Y ese debe ser nuestro mismo proceder con la comisión de la OEA que hoy llega al país para evaluar en el terreno la realidad de lo que decimos. Nosotros como nación no tenemos nada que ocultar, por lo que no debemos tener temor de esa comisión. Por el contrario, el gobierno debe mostrarle a esa comisión la verdad de lo que está sucediendo, sin temor y con dignidad.
Explicarle los alcances y la magnitud del plan de regularización, presentarles la muestra de los 55 mil dominicanos de origen haitiano que ha sido resuelto su status, mostrarle pruebas de que casi 40 mil haitianos se han ido de manera voluntaria y han sido tratados digamente en ese retorno y mostrarles las pruebas de la irresponsabilidad del gobierno haitiano en el proceso de darle documentación a sus nacionales.

Ni a a la comisión de la OEA ni a nadie debemos tenerle temor. Quien sea que venga a nuestra nación a comprobar la verdad, recibamoslo de la misma manera: Con firmeza, con dignidad, con la verdad y sin radicalismos.

euricabral07@gmail.com

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Tirso Mejía versus Fidelio Despradel: la lucha contra Trujillo

Apreciado Fidelio:

Estuve en la puesta en circulación de tus “Memorias de un Revolucionario”, obra muy completa que significa un esfuerzo bien documentado y ameno de tu larga trayectoria pública, por lo cual te felicito, al igual que por la solidaridad familiar de que has disfrutado, lo que te ha ayudado a seguir una trayectoria revolucionaria que te enaltece.

Esta es la cuarta vez que escribo sobre el tema. La primera fue para comentar tu libro: “Conjura Submarina- un temprano esfuerzo por ajusticiar a Trujillo-” para corregir algunos errores y juicios que me obligaron a publicar: “Conjura Submarina Parte II -Los capítulos que se le olvidaron a Fidelio-”, basado en documentos e informaciones fácilmente comprobables.

Un par de años después, el joven escritor Edwin Disla publicó su novela “Manolo”, en la que utilizó a su manera una de tus desinformaciones, la que contesté con carta al autor que publiqué. Aunque tanto este como tú reconocieron su error, no hubo desagravio público, y tú te justificastes restándole importancia.

En el año 2013, en un escrito publicado en la sección “Areíto”, del Periódico “Hoy”, al comentar brevemente nuestra aventura antitrujillista, te ensañaste contra mi finado hermano Marcio, gran luchador antitrujillista calificándolo de traidor, por ofrecer un submarino venezolano para transportar las armas y explosivos para el atentado contra Trujillo y un golpe de mano para atacar inmediatamente después puntos claves de Ciudad Trujillo; a lo que yo contesté con un artículo mío en ese periódico titulado “Así no Fidelio”, en el que señalé que hay personas que bajo gran tensión, confunden lo deseado con la realidad; como también era el caso la gran maestra y luchadora antitrujillista, tu tía Minetta Roques; quien dio por seguro por un año que mi hermano Octavio, expedicionario de Estero Hondo en 1959, estaba vivo, en base a la “revelación” del conocido suyo Rómulo Guzmán; luego anunció, según relatas, la llegada de las armas (libros); y más tarde supuestamente “concertó” una cita mía contigo, cuando me perseguían y apenas tuve tiempo para escapar de las garras de los sicarios.

OTROS ERRORES

En estas “Memorias”, corriges varios de tus errores del libro anterior, pero mantienes y añades otros que debo corregirte:

1. Tal como refieres, el plan original tuyo, Máximo Bernal y Puchito García Zaleta, era el hacer estallar una bomba con un dispositivo electrónico al paso de Trujillo por la esquina noroeste de la confluencia de las avenidas Bolívar y Máximo Gómez, desde una pared, no lejos de tu casa.

En cambio, el plan que se aceptó fue el que yo había elaborado: de hacer estallar una bomba a control remoto cerca de la desembocadura de una cloaca que todavía existe, en la confluencia de las avenidas Washington y Máximo Gómez, justo debajo de donde se sentaba el dictador con su comitiva en el curso de sus paseos vespertinos; y luego realizar un ataque sorpresa en puntos estratégicos de la capital dominicana, cuyos armamentos inicialmente se recibirían por paracaídas en una finca del exgeneral Luis Felipe Vidal, situada cerca de Los Llanos, con el apoyo de su hijo “Negrito”, gracias a un plano elaborado por René Sánchez Córdoba.

2. Tú narras los contactos que tuviste con el Dr. Luis Manuel Baquero y los hermanos Fiallo; antitrujillistas a carta cabal, aunque conservadores; pero tratas de satanizar mis contactos con mi primo, el Dr. Jordi Brossa, conservador también, hombre íntegro quien arriesgó su vida valientemente e incapaz de desarrollar labores de espionaje que algunos desaprensivos le han querido atribuir; olvidando que entonces dábamos prioridad a la eliminación física del tirano; para luego tomar el poder y seguir la línea progresista y nacionalista que se estableció en la Declaración de Principios del “Frente Cívico Revolucionario”, del que fui el principal redactor, antes de la que trajo el Movimiento de Liberación Dominicana, organizador de las expediciones de junio del 1959.

3. Olvidas decir que fui yo quien puse a los contactos norteamericanos como condición para participar en planes contra Trujillo, que Luis Gómez y tú fueran parte de este y por eso se pusieron en contacto con ustedes. No debiera extrañarte que yo buscara también la participación de Juan Isidro Jimenes Grullón, un intelectual y luchador honesto, si bien cometió el serio error de apoyar momentáneamente el golpe de Estado del 1963, dejándose llevar por su rivalidad añeja con Juan Bosch. También su primo Tito Canepa, un asimilado al Army norteamericano, pero que junto a su esposa, profesora de baile, participaba en movimientos cívicos pacifistas y antitrujillistas de Nueva York. Obviamente, para la ejecución de esos planes era necesario incorporar a otros actores y Juan Isidro era de los más confiables del exilio.

4. En cuanto a la carta supuestamente enviada por mí a Jordi Brossa (El Chico), que tú calificas de “grave”, ello me resulta risible, porque tú mismo declaras en tu obra que enviaste mensajes sobre la conspiración con el Dr. Baquero, compañero de conjura con este.

Pero esa carta a Jordi nunca existió; sino una enviada por mí a Marcio, por vía de este, para los mismos días que la enviada por ti, vía Dr. Baquero, en la que insistía en el plan anterior, independientemente de que Bernardo Vega, no conocedor del asunto, así lo interpretara. Basta leer la misiva citada para confirmar lo que digo, pues a este vivía en el país, y era mi hermano, quien vivía en Venezuela. Te invito a que reproduzcas el texto íntegro de esa carta, con fecha y destinatario.

Transcribo aquí tres párrafos de la carta de marras, para demostrar quién era en realidad su destinatario: 1) “Supongo que habrás recibido mis noticias a través de una persona primero y de carta después”; otro dice: 2)“Con la venida formal de los implementos puedes enviarme todo lo pedido originalmente”; y finalmente: 3) “comunícate con Luis Gómez Pérez, si ya no lo has hecho; es sujeto de confianza y valioso. No sé si habrá llegado a Venezuela desde Argentina”.

PROTAGONISMO EXAGERADO

Por lo demás, hay en esa carta párrafos escritos originalmente por ti, Puchito o Máximo Bernal. Si bien Bernardo podía equivocarse, lo tuyo es imperdonable; a menos que tu egoismo no te permita ser mínimamente objetivo en tus análisis para restarme méritos y atribuirte un protagonismo exagerado, pues yo fui el verdadero coordinador de esa conspiración.

5. Asumí plenamente la tarea de reclutar combatientes, con alto riesgo de muerte cierta de mi parte, pues tenía a mi padre preso, dos hermanos muertos y otros dos denunciando al régimen desde el exilio; porque sin restarte tus méritos, como quiera que sea, tenías en tu favor el efecto amortiguador de que tu padre Arturo era cercano colaborador de Trujillo y tu tío Roberto fue de los armadores principales de la tiranía en 1930.

6. Algunos de tus comentarios erráticos hacia mí, que no merezco, y otro de Juan B. Mejía, contrastan con el tratamiento elogioso o indulgente que das en tu obra a personas que antes, durante o después de los hechos narrados pueden ser cuestionados en el orden cívico y político. Yo en cambio conservo hacia ti y tu familia el mejor de los recuerdos.

Sin embargo debo aclararte tus repetidos errores, a la vez que recordarte, y puedo demostrar fehacientemente, que en más de 56 años de vida pública he estado siempre del lado de las mejores causas posibles, en primera fila, asumiendo los riesgos que han sido necesarios. Todavía puedo suscribir los objetivos e ideas plasmadas en la Declaración del “Frente Cívico Revolucionario” y en centenares de libros, proyectos, declaraciones, artículos y acciones públicas, sin haberme desviado nunca, ni he pretendido beneficiarme de la política dominicana. En eso no tienes nada que enseñarme y pocos dominicanos pueden afirmar lo mismo.

Soy marxista en el orden sociológico, aunque no he sido partícipe del sectarismo de muchos partidarios del llamado socialismo real, ni del divisionismo y personalismo en que ha caído por muchos años la izquierda dominicana.

7. Si todavía te queda alguna duda o divergencia con respecto a mis aclaraciones, te invito cordialmente a una comparecencia común en un espacio académico neutral, como el Archivo General de la Nación, para que con los documentos y personas que te parezcan convenientes, confrontemos nuestros puntos de vistas, para que la verdad se transparente ante la historia.

Cordialmente,

Tirso

Clamor solitario y respuesta solidaria

Durante los últimos meses, la República Dominicana ha tenido ocasiones mortificantes, en que se ha visto en la soledad y asediada por organismos internacionales, comunicadores y personajes de prestancia diplomática e influencia internacional.
Se anhelan respuestas solidarias a este embrollo de problemas insulares que padecemos en la actualidad por múltiples causas, y especialmente por decisiones tomadas sobre migración ilegal.

Es solitario el clamor por la justicia. Es solitario el grito de exigencias de cambios sociales. Es solitaria la exigencia de conversiones de corazón y limpieza de podredumbre en el pueblo.
Es solitaria la denuncia del pecado y los males enquistados en las instancias de poder gubernamental, empresarial, y eclesial. Es solitario pastorear a “los que van por caminos de perdición y sendas de destrucción”. Es solitario manifestar que hay necesidad de “no andar en consejos de malos, en camino de pecadores, ni sentarse en sillas de escarnecedores”.

Es solitario manifestar resuelta y voluntariamente: ¡basta ya! de hipocresía, maledicencia, corrupción, explotación humana, trafico de estupefacientes, enriquecimiento ilícito, criminalidad, violencia, lavado de dinero, influencia política para hacer el mal y mantenerse en el poder. Es solitario levantar el estandarte de la moralidad y de la decencia. Es solitario llevar la cruz a cuestas hacia el Calvario.

Puede ser solitario y desesperante, clamar por arreglos claros, justos, legales, concedidos, y cimentados sobre los principios de los derechos humanos, que determinan la situación de los migrantes y su legalidad en el país, sin menoscabo a la soberanía nacional, ni de la dignidad de las personas.

Obviando la Sentencia 168-13, del Tribunal Constitucional, y los orígenes enajenantes de la migración haitiana; el gobierno dominicano y las dependencias administrativas-normativas han dado demostraciones fehacientes de tratar de dilucidar y resolver las múltiples dificultades que sobrellevan las situaciones de los inmigrantes ilegales y sus descendientes en el país.
Ha habido fallos y aprietos en la implementación de la regulación que podrían ser considerados como conscientes o inconscientes; sin embargo, se aprecia que la intención de las autoridades es transparente.

Ejecutivos del gobierno de la República de Haití, contravienen a los afanes de las autoridades gubernamentales dominicanas, a acreditados medios de comunicación, a influyentes políticos, y a prestigiosas personalidades.

Las contrariedades que sistemáticamente presentan los ejecutivos y diplomáticos de Haití, están plagadas de triquiñuelas, diatribas, falsas imputaciones y quimeras que tienen visos de insidia e intereses impúdicos.

Es difícil tratar de solucionar el problema que nos ocupa en este momento histórico y se tiende sobre las dos naciones de la isla. Esto es así, por las discrepancias y las sospechas que existen durante generaciones por hechos políticos. A esto se agrega por la tendencia de algunas jefaturas gubernamentales de otros países y aptitudes y predisposición de representantes de organizaciones regionales e internacionales.

Para aminorar la tensión, sobrellevar la pesada carga y rescindir el presente impase, se necesita restaurar el diálogo entre los dos pueblos. La observación diáfana de las organizaciones internacionales, la tranquilidad emocional del los ciudadanos de la dos pueblos.

Para la República Dominicana, es imprescindible que los diplomáticos tengan experiencia, firmeza, discernimiento, y valentía, a fin de confrontar apropiadamente a los personajes que tienen raigambre y adversas intenciones. Los representantes dominicanos deben estar bien preparados al tratar de emitir voz de presagio y soluciones para enmendar mala conducta o nefasta tendencia de los contendientes. El clamor es solitario; mas, se espera que finalmente se tengan respuestas solidarias.

of-am

Intelectuales vs. políticos ordinarios

Hay una intelectualidad dominicana, como no cabe duda que hay una intelectualidad cubana, argentina o uruguaya liberal, conservadora, progresista, revolucionaria, reaccionaria, democrática, fascista, trujillista, castrista, peronista o comunista que ni siquiera se dirige la palabra ni mucho menos se reúne para estudiar y reflexionar sobre los problemas que aquejan sus respectivos países.

Como intelectual y abogado estadounidense he respaldado y discutido desde hace tiempo con el también abogado dominicano y poeta Luís José Rodríguez Tejada, entre otros amigos, una cumbre de intelectuales del sector social burgués ilustrado (no como clase, que no es), donde participen filósofos, artistas, científicos, poetas y escritores, que se sientan comprometidos con la realidad política y social, particularmente de la sociedad dominicana.

No es fácil que ese colectivo ha reaccione positivamente llamado pues a partir de los anos 80’una profunda crisis golpea al sector intelectual, Esa crisis ha llegado a una metamorfosis en picada, a la casi desintegración y soledad de ese sector.

Esta falta de respuesta es preocupante porque deja claro el grave desinterés del grupo culto dominicano de no querer involucrarse en tema de política o de ceder ante ciertos proyectos fríos en financiamiento que bailan en el mismo salón, muy bien documentado por el prestigioso dramaturgo español Jacinto Benavente en su comedia famosa titulada Los intereses creados.

El sector intelectual está fracturado o dividido en varios pedazos en la sociedad dominicana. Esa fragmentación ha llegado al grado que unos se montan en la cocina en la estación Mamá Tingó del tren y otros en el carro del frente hasta llegar a la estación Joaquín Balaguer con cierta rabia interior. «Es que los intereses son materia y, como tal, son efímeros y deleznables. Pero, como dijo Sartre: «Intelectual es el que se mete donde no le importa» .

Los intelectuales del canon alineados con la élite

Es a este grupo social a quienes le corresponde «meterse en lo que no le importa» porque somos nosotros los intelectuales quienes tenemos una dimensión y una repercusión valiosa en la sociedad. De aquí que hemos decidido respetar a los intelectuales del canon que no respaldan esta idea por haber escogido alinearse con la élite que ostenta el poder o con algún grupo dominante formado por industriales, altos funcionarios de gobierno, directivos y dueños de medios, desde los días del amplio escenario trujillista, balaguerista, leonelista y ahora danilista.

Esa élite de poder fue definida adecuadamente por el periodista británico Henry Feirlie de la siguiente manera: «Por «establishment», no solo quiero definir los centros oficiales de poder —aunque ciertamente son parte de ello—, sino a toda la matriz de relaciones oficiales y sociales dentro de la cual se ejerce el poder. El ejercicio del poder en el Reino Unido (más específicamente en Inglaterra) no puede entenderse a menos que se reconozca que éste se ejerce socialmente».
Según Benavente «los pícaros llegan a formar en torno suyo una red tan fuerte de «intereses creados» que a pesar de que todos los que los conocen saben de su insolvencia nadie se atreve a negarle la ayuda necesaria».

No es raro que personas cultas o escritores de renombre por sus conocimientos o por su producción literaria se asocien con el poder político y religioso y ejerzan su preparación con propósitos apologéticos o en la defensa de la fe conforme a su posición o punto de vista tanto para sustentarlo y justificarlo como para destruirlo y construir su alternativa.

A los intelectuales del canon le podría pasar lo que advierte Benavente en la obra citada: «El que se enruta por este camino termina fracasando; quedan solamente las ideas no movidas por el interés. El artífice de la farsa caerá víctima de su propia ambición con el tablado que él mismo animó».

Y continúa aconsejando el literato y formidable dramaturgo español y autor de El nido ajeno (1894): «Conviene que el pueblo crea que hace justicia, con la ilusión de que sus males han terminado se levantará su abatido espíritu».

Los intelectuales y la clase dominante

Esta posición de algunos intelectuales dominicanos de colocarse al lado de la clase minoritaria y dominante en una sociedad apareció con los llamados «políticos» en la Francia del siglo XVI, con las guerras religiosas o con los enciclopedistas del siglo XVIII. Este último movimiento filosófico-cultural, actuando bajo la dirección de Diderot y de d’ Alembert, defendía el raciocinio y la ciencia, a la superstición y al dogmatismo religioso.

No obstante, durante el período histórico que abarca la Revolución francesa hasta nuestros días, o sea los 226 años entre 1789 y el año actual, 2015, la humanidad experimentó una transición demográfica o régimen demográfico preindustrial, presidido por las altas tasas de mortalidad y natalidad, otro industrial con un fuerte incremento de la población y posteriormente post industrial, con tasas muy bajas de mortalidad y natalidad.

Según Noam Chomsky, iluminado escritor estadounidense y una de las figuras más destacadas de la lingüística del siglo XX y quien favoreció el racionalismo cartesiano, dijo: «Los intelectuales son especialistas en la difamación, son básicamente comisarios políticos, son los administradores ideológicos, los más amenazados por la disidencia».

Chomsky es autor de un sinnúmero de obras que bien merecen ser leídas por su rico valor social, político y estético, tales como El triángulo fatal (2003), una crítica sobre La (Des) Educación (2001) y El lenguaje y el entendimiento (1968), entre otras no menos trascendentales.

Sin embargo, a los políticos ordinarios no les importa Chomski. A los políticos ordinarios no les importa el papel de los intelectuales. Para ellos bastan los banqueros de la lotería, los galleros, corredores de bienes raíces metidos a regidores con «criterios» tan «elevados» como la higiene de los salchichones o longanizas adulteradas y embutidos tirados a los carderos o las frituras de las esquinas.

Ese cuadro tan descompuesto de los políticos ordinarios no se queda en el entorno de los ayuntamientos, pues como divorcio al vapor llego al congreso nacional. Lamentablemente algunos a pena saben firmar o poner su nombre.

Así es tan ordinaria en la Republica Dominicana la vida y hechos que describo ante la indiferencia de los partidos políticos que crean adrede cada dia el comportamiento penoso y, peor aun, terriblemente anti democrático. ¡Tal vez nos salven las nuevas generaciones!

El infortunio de una sociedad

Nos ha llamado poderosamente la atención la sugerencia externada recientemente por el rector de la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA) en el programa «Los sabios en la Z» que dirige el ingeniero Ramón Alburquerque.

Como si fuera una contracorriente, pero no lo es, a lo expresado por el distinguido rector de UTESA frente al infortunio de una sociedad como la dominicana que al parecer le ha tocado convivir casi obligada con una clase política con un coeficiente intelectual del tercer mundo, por tanto, nos corresponde a los intelectuales transformarnos en políticos y no a la inversa.

Empero, la preocupación del rector de UTESA debe movernos a los intelectuales a una acción positiva y disponernos a examinar para ver si siquiera remotamente podría existir la posibilidad si una clase política culturalmente mediocre estaría en capacidad de «cultivar conocimientos y transformarse en intelectuales». De eso no estamos seguros que pueda lograrse, pero habría que ensayar alguna fórmula para tratar de medir esa probabilidad, porque de lograrse ese cambio su resultado sería un fenómeno interesante para cualquier sociedad.

La propuesta de Príamo Rodríguez Castillo

La proposición expuesta por el doctor Príamo Rodríguez Castillo de que los «políticos deben cultivar los conocimientos y transformarse en intelectuales» seria válida, vista esa oferta desde una reflexión crítica sobre la realidad y la comunicación de las ideas, ya que el intelectual influye directamente en la creación de opinión pública por la naturaleza de la competencia que tienen al provenir del mundo de la cultura.

Políticos transformados en intelectuales

Esa preocupación del doctor Rodríguez Castillo porque los políticos se transformen en intelectuales habría que resumirla con una frase del economista británico y autor de la obra Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero (1936), John Maynard Keynes: «Tras cualquier acción de un político se puede encontrar algo dicho por un intelectual».

Esta propuesta del rector de UTESA no se hizo desde una catedral santificada con mirra proveniente del Vaticano, pues de haber sido así los intelectuales del canon, quienes están divididos entre ellos mismos y los políticos zalameros, de esos que van a los tedéum los 27 de febrero a enseñar su patriotismo o fe cristiana y a dar gracias por la independencia del país le hubiesen pedido en ese instante a monseñor Pittini que bajara del cielo a purificar aquella magnífica sugerencia.

Empero la idea de Rodríguez Castillo se difundió a nivel nacional en la importante emisora la Z 101, donde la mirra es indistintamente perfume para intelectuales orgánicos como para los que muestran cierta independencia doctrinaria, desde lo filosófico, lo moral, hasta lo político.

Sin embargo, la recomendación del rector de UTESA coincide con una preocupación aireada por Sócrates a través de la siguiente pregunta: ¿Por qué cuando se trata de lo más importante de todo, que es el bien de la ciudad y las leyes que son adecuadas para la convivencia entre los ciudadanos, dejamos que todo el mundo opine y nos sometemos a la mayoría y no llamamos a aquel que sabe?

Estoy leyendo una obra del escritor argentino Héctor Pavón titulada «Los intelectuales y la política en la Argentina», la cual trata ampliamente sobre la real relación de los intelectuales en el mundo de la política. La obra es interesante, pues recorre la experiencia entre los intelectuales y la democracia.

Me parece que esta opinión del rector Príamo Rodríguez Castillo llega en un momento estelar de la vida política dominicana, toda vez a que el país tiene que tratar de salir del subdesarrollo político, de las deformaciones estructurales y dejar de operar con una institucionalidad anclada en el pasado.

El país tiene necesariamente que entrar en una etapa nueva en la que los presidentes no tengan miedo de pedir consejos y formar un grupo integrado por intelectuales de diferentes corrientes ideológicas para estar al tanto de lo que esta pasando realmente en lo que son los centros de pensamiento en esta era.

La pregunta del siglo sería ¿tiene el pueblo dominicano consciencia de su propia existencia, del estado en que se encuentra, de lo que hace y de lo que hacen los políticos? Creo que es con el pueblo con quien los intelectuales tenemos que trabajar para enseñarle a elaborar juicios personales de carácter moral y ético sobre lo que está bien y lo que está mal, con relación a sí mismos y a los demás.

Los intelectuales desarraigados del canon oficialista tenemos que trabajar desde la base para explicarle a la población cómo se llega a tener conciencia social para generar respeto colectivo, enseñarle, además, a tener conciencia de sus problemas y a trabajar vigorosamente para tratar de resolverlos haciendo uso inteligente del aparato político disponible para que funcione a favor de los intereses de la mayoría, como debe ser.

Bajo la democracia actual que vive la República Dominicana el pueblo ignora los aspectos políticos, económicos y sociales fundamentales. Desafortunadamente, ninguno de los partidos políticos dominicanos del sistema parece no estar equipado ni dispuesto a hacer funcionar la democracia como un poder constituido desde abajo hacia arriba, es decir desde el pueblo.

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En torno a los concursos de oposición docente

El establecimiento de los concursos de oposición como requisito para optar por un puesto de maestro en los centros educativos públicos, es una medida que toda la sociedad dominicana debe saludar. De esa manera se persigue elevar la calidad de la enseñanza, y, lo que es más importante, se reducen considerablemente los nombramientos por razones políticas, como ocurría en el pasado reciente.

Para ingresar a la carrera docente, los aspirantes a cargos deberán reunir los requisitos establecidos en el Artículo 136 de la Ley General de Educación 66-97. A saber:

a) «Ser profesional de la educación graduado de las escuelas normales superiores, universidades, institutos y entidades superiores de educación o áreas afines, previa la observación del requisito de convalidación.

b) «Ser graduado de instituciones de educación superior en los casos especificados en la presente ley»

c) Reunir cualidades morales, éticas, intelectuales y afectivas necesarias, así como los conocimientos y competencias requeridos para el ejercicio de la función específica a desempeñar »

En lo que a esos requisitos respecta, todo está bien, nada hay que objetar. Lo que sí merece nuestra objeción y rechazo radical es el alcance de la medida, toda vez que el Ministerio de Educación establece que también podrán participar en los concursos profesionales de otras áreas del saber que nada tienen que ver con educación, tales como ingenieros, economistas , contadores , geólogos, lingüistas, filólogos , comunicadores sociales, historiadores, antropólogos , sociólogos, licenciados e ingenieros químicos, farmacéuticos, biólogos, médicos, enfermeras , bioanalistas y odontólogos.

Tal decisión nos parece a todas luces irracional, caprichosa, antipedagógica y carente por completo de pertinencia técnica. Su puesta en práctica constituye, además, el más burdo irrespeto a los profesionales de le educación, muchos de los cuales tienen años con una sola tanda o esperando turno para ser nombrados.

Y es que un médico, un ingeniero, un contador, por ejemplos, fueron formados para ejercer como médico, como un ingeniero y como contador, no para impartir clases en una escuela pública. En un curso de habilitación docente, de corta duración, no es verdad que estos y otros profesionales van a recibir la formación pedagógica que a un maestro le bastó cuatro y hasta seis años adquirirla.

¿Qué harán entonces estos servidores no maestros en un aula?

Sencillamente frustrar a estudiantes, en lugar de formarlos, ya que en el proceso enseñanza – aprendizaje podrán dominar muy bien el qué; pero no el cómo enseñar. Compárese, a propósito, lo que sucede en la enseñanza superior o universitaria: los profesores que más queja estudiantil provocan, que más humillan y peor tratan a los estudiantes son casi siempre los que carecen por completo de formación docente: médicos, abogados e ingenieros, entre otros.

En caso de aprobar el concurso, esos profesiones, en el momento oportuno, recibirán sus nombramientos, y después de nombrados deberán recibir un curso de habilitación docente durante diez meses que los dote de los conocimientos técnicos que les permitan desempeñan el puesto.

Léase bien : mientras un Licenciado en Educación tuvo que durar cuatro año estudiando la carrera educativa más una posible Maestría en Educación Superior para tener derecho a ejercer como maestro en el sector público, los profesionales de otras áreas, con solo participar en un entrenamiento de diez meses de duración, ya califican para impartir clases en el susodicho sector.

Valdría preguntarse, ¿cuáles contadores, médicos, ingenieros, odontólogos, comunicadores sociales, etc. participarían en esos concursos?

Sencillamente los que no han tenido éxito en sus respectivas carreras, ya sea por incompetencia o por falta de oportunidad. Entonces, ¿si no “dieron la talla” en el área que estudiaron, qué se puede esperar de su desempeño en otra para la cual no tiene ningún tipo de formación?

Hay que esperar lo peor. Y en materia educativa, lo peor tiene un nombre de dos palabras: mala calidad

Está dentro de lo posible que un profesional que no pudo ejercer su carrera, y que, en tal virtud, fue a parar a una escuela pública, puede tornarse frustrado, resentido y nunca identificado con el oficio que el destino puso en sus manos. Todo lo contrario, esa frustración y ese resentimiento puede liberarlos mediante incumplimientos, prácticas medalaganarias, trato injusto y conducta agresiva en su relación con los alumnos.

Me extraña que esta medida haya entrado en vigencia en un momento en que tanto se habla de revolución de la enseñanza. Una verdadera revolución educativa dominicana, como tantas veces la ha pregonado el actual ministro de educación, debe comenzar por la adecuada calificación del personal docente. No entiendo entonces cómo puede lograse esa revolución nombrando como maestros a personas que no fueron entrenadas para impartir docencia.

¿Evolución o involución?

A nuestras autoridades educativas quizás convenga recordarles el contenido de nuestro muy famoso y conocido refrán: zapatero a tus zapatos

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