NUEVA YORK: Ramón de Luna dicta conferencia a casa llena

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NUEVA YORK.- A casa llena fue la conferencia “Vivencias” que dictó Ramón de Luna, considerado ícono y leyenda viva del periodismo radiofónico en la República Dominicana con 73 años de ejercicio.

La actividad se realizó en el Comisionado Dominicano de Cultura y fue organizada por el Colegio Dominicano de Periodistas, que dirige en Nueva York Roberto Francis.

De Luna hizo un recuento de sus más de siete décadas en la radio, que recogen vivencias desde sus inicios en 1948, sus producciones radiales, en especial el estelar noticiario “La Situación Mundial”, trayectoria como narrador deportivo y su paso por emisoras de otros países como Venezuela, Puerto Rico y Cuba, además de las transmisiones que ha realizado desde Estados Unidos.

El admirado comunicador social, recordó el surgimiento de la radio en su país, durante la primera intervención norteamericana  de 1916 al 1924, de la mano de Frank Hatton, quien transmitía partidos de béisbol.

En la conferencia no faltaron las anécdotas, que hicieron reír al publico que se mantuvo atento durante más de 2 horas.

PELIGROS EN EL EJERCICIO

Describió los peligros que durante el ejercicio periodistico y locutoril enfrentó durante los 12 años de gobierno de Joaquín Balaguer. Sostuvo, que tuvo mucho miedo al enterarse que estaba en una lista de siete luchadores contra el régimen reformista.

Dijo que Boyoyo Álvarez, fue una de las víctimas de ese gobierno, que a su juicio, aniquiló la juventud más brillante y pensante de la nación.

Comparó la forma difícil de hacer periodismo y locución en aquellos tiempos, afirmando que aunque no existía la tecnología y el alcance mundial que tiene hoy la radio, se necesitaba buena dicción, fluidez, conocimientos y veracidad para transmitir a los oyentes.

CRITICA A QUIENES VENDEN SU PLUMA

Criticó a periodistas y locutores que venden su pluma y voz al mejor postor, dejando un sabor amargo a la población que requiere de su trabajo para lograr sus reclamos.

Recordó que siendo narrador de las Águilas  Cibaeñas, compartió cabina junto a su inolvidable compañero Bullo Estefany, en estadios del país y de Grandes Ligas.

Se definió como un hombre agradecido de Dios y de la sociedad.

De Luna respondió inquietudes de los asistentes, mientras otros le manifestaron elogios y por un momento le ovacionaron de pie.

Al final le entregaron proclamas de la concejal Carmen de la Rosa, el congresista Adriano Espaillat y el senador estatal Robert Jackson.

sp-sm

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