Mano de obra haitiana en Punta Cana (OPINION)

imagen
El autor es asesor inmobiliario.

Punta Cana no se ha levantado solo con inversiones, planos y maquinaria. Detrás de cada edificio, cada hotel, cada residencial y cada proyecto turístico que hoy admiramos, hay miles de manos que han trabajado día tras día bajo el sol, el polvo y la presión de los cronogramas. Comprender cómo funciona esa fuerza laboral, quiénes la integran, cómo ha evolucionado en los últimos años y qué retos enfrenta hoy el sector construcción, es fundamental para entender el verdadero rostro del desarrollo en esta región.

Durante los últimos cuatro o cinco años, Punta Cana ha vivido uno de los ciclos de construcción más intensos del país. Hoteles, apartamentos turísticos, villas, plazas comerciales, proyectos de renta corta e infraestructuras han transformado el paisaje a un ritmo acelerado. Ese crecimiento ha sido posible gracias a la combinación de inversión privada, demanda internacional, confianza en el destino y, sobre todo, disponibilidad de mano de obra.

En ese proceso, la participación de trabajadores haitianos ha sido una realidad constante, especialmente en las etapas más exigentes de la obra: movimiento de tierra, estructura, bloques, pañete y vaciados. En muchas construcciones, esa mano de obra representa una parte muy significativa del personal durante las fases iniciales.

Esto no ocurre por casualidad.

La realidad es que muchos dominicanos no se sienten atraídos por esos trabajos debido a su dureza física, a las condiciones climáticas y al nivel de exigencia. Ante esa situación, el sector ha recurrido históricamente a trabajadores extranjeros, principalmente haitianos, dispuestos a asumir esas tareas.

Gracias a ello, numerosos proyectos han podido avanzar, cumplir cronogramas y mantenerse dentro de presupuestos razonables. Sin esa fuerza laboral, gran parte del desarrollo inmobiliario del Este habría sido más lento, más costoso y, en algunos casos, inviable.

Ese es uno de los principales efectos positivos.

La mano de obra haitiana ha contribuido directamente al crecimiento de Punta Cana como destino turístico e inmobiliario. Ha permitido entregas oportunas, costos competitivos y continuidad en la ejecución de obras. También ha facilitado el desarrollo de pequeños y medianos proyectos que, sin ese soporte, difícilmente se habrían materializado.

Pero esta realidad tiene una segunda cara que no puede ignorarse.

Una parte importante de esta fuerza laboral opera en condiciones de informalidad. Muchos trabajadores no cuentan con contratos formales, seguridad social ni estabilidad. Esto los hace vulnerables y, al mismo tiempo, debilita la institucionalidad del sector.

Además, se ha creado una dependencia estructural.

Hoy, cualquier alteración significativa en la disponibilidad de esta mano de obra se traduce en retrasos, aumento de costos y conflictos operativos. Y es precisamente aquí donde entran en juego las políticas migratorias y los operativos de control.

En los últimos años, el fortalecimiento de la aplicación de las leyes migratorias y las redadas para detener a trabajadores indocumentados ha tenido un impacto directo en el sector construcción, especialmente en Punta Cana.

Cuando se intensifican estos operativos, muchas obras experimentan reducciones repentinas de personal, ausentismo masivo, retrasos en vaciados, paralización de brigadas completas y reprogramaciones forzadas. Esto afecta cronogramas, contratos y costos financieros.

No se trata de cuestionar la necesidad de aplicar la ley. Todo país soberano tiene el derecho y el deber de regular su frontera y su mercado laboral.

El problema surge cuando esa aplicación no va acompañada de mecanismos ordenados de regularización, permisos temporales de trabajo y coordinación con los sectores productivos.

En ausencia de esos mecanismos, se crea un efecto de incertidumbre permanente.

Muchos trabajadores viven con temor constante, los empleadores pierden estabilidad operativa y los proyectos se vuelven más vulnerables. En algunos casos, las obras continúan, pero con menor productividad y mayor presión sobre el personal restante.

Otro efecto negativo es la presión sobre los salarios y las condiciones laborales. La abundancia de mano de obra informal, combinada con la inseguridad migratoria, distorsiona el mercado y favorece prácticas irregulares. Esto afecta tanto a haitianos como a dominicanos.

Porque el problema no es el origen del trabajador.
El problema es la informalidad y la falta de orden.

En cuanto al trabajador dominicano, su presencia sigue siendo mayoritaria en el sector, pero se concentra principalmente en áreas técnicas, supervisión, terminaciones, electricidad, plomería, transporte y administración de obras. Muchos han optado por alejarse de los trabajos más pesados, buscando mayor estabilidad o mejores oportunidades.

Ese vacío ha sido llenado por la mano de obra extranjera.

En los últimos años, el sector ha atravesado diferentes etapas: recuperación postpandemia, expansión, prudencia financiera y desaceleración. En todos esos escenarios, la presencia haitiana se mantuvo como un componente esencial.

Esto confirma que no se trata de un fenómeno temporal, sino estructural.

La verdadera pregunta, entonces, no es si esta mano de obra debe existir. Ya existe. Ya es parte del sistema productivo.

La pregunta es: ¿cómo la organizamos?

República Dominicana necesita avanzar hacia un modelo donde:

  • Existan programas de regularización laboral
  • Se emitan permisos de trabajo funcionales
  • Se fortalezcan los controles formales
  • Se garantice seguridad social
  • Se promueva la capacitación
  • Se dignifique el empleo en construcción

Al mismo tiempo, es necesario incentivar a más dominicanos a integrarse al sector con mejores condiciones, estabilidad y proyección profesional.

La construcción no puede seguir siendo vista como un empleo sin futuro. Es una industria estratégica para el desarrollo nacional.

En Punta Cana, esto es aún más evidente.

Cada apartamento, cada villa, cada hotel y cada plaza representa inversión, turismo, empleo y reputación país. Pero también representa responsabilidad.

Responsabilidad con los trabajadores. Responsabilidad con los inversionistas. Responsabilidad con el desarrollo sostenible.

El crecimiento no puede construirse sobre improvisación.

Debe construirse sobre orden, legalidad y visión.

La mano de obra haitiana ha sido, y sigue siendo, una pieza clave del desarrollo inmobiliario del Este. Negarlo es desconocer la realidad. Pero convertir esa realidad en un sistema formal, humano y eficiente es el gran reto pendiente.

Si logramos ese equilibrio, el sector seguirá creciendo con solidez.

Si no, seguiremos avanzando… pero sobre terreno inestable. Y en bienes raíces, todos sabemos lo que ocurre cuando se construye sobre bases débiles.

jpm-am 

Compártelo en tus redes:
0 0 votos
Article Rating
guest
17 Comments
Nuevos
Viejos Mas votados
Comentarios en linea
Ver todos los comentarios
Carlos Sot
Carlos Sot
16 dias hace

Don César Fragoso, con sus comentarios resalta que el turismo beneficia más al haitiano.que al dominicano en cuanto al trabajo, tanto así, que la segunda ciudad más poblada de Haití no es Cabo Haitiano sino Bávaro Punta Cana. Ya el turista cuando llega, lo recibe un haitiano, compra regalos haitianos, las que dan masajes mujeres haitianas, todos los choferes haitianos,.los que construyen haitianos y usted también Cesar Fragoso, es Haitiano.

Freddy rod
Freddy rod
18 dias hace

Otro comentario de un traidor a la patria .por un cheque no ve la realidad que el pais de los dominicano rep.dom esta siendo suplantado por extranjeros por mano de obras barata para beneficio de un grupito de empresario..en perjucio del obrero y empleado dominicano..

Manuel
Manuel
18 dias hace

David collado y Abinader los patrcinan

Jordi Madr
Jordi Madr
18 dias hace

Ese tema nunca se resolverá señor….y es porque el presidente no quiere y le falta caracter

Taki Yao
Taki Yao
18 dias hace

Por la forma irresponsable y poco previsora de lo que significa una migración masiva de personas que lo único que sienten por ti es un odio histórico, a pesar de no haberles hecho nada, nos hemos agenciado un problema que no habrá forma alguna de subsanarlo y solo por benefiar el comercio, ya se desmonto la agricultura, la salud, la mano de obra en la construcción, ya están tomando la educación, cuando ustedes los comerciantes crearan conciencia?

ASURBABIPA
ASURBABIPA
19 dias hace

¿QUE PAPEL CUENTAN LOS ASENTAMIENTOS HAITIANOS CON PERSONAS ILEGALES QUE TRABAJAN LA CONSTRUCCION SIN CONTROL A SABIENDA QUE TENEMOS PERSONAS QUE PUEDEN SER ACTIVOS DE LAS BANDAS?
¿LOS PRESTAMOS GESTIONADOS LOS TUENEN QUE PAGAR LOS DOMINICANOS DE SUS IMPUESTOS?
¿COMO INCIDE ESA MANO DE OBRA ILEGAL EN EL AUMENTO DEL DESEMPLEO Y BAJA COTIZACION EN LA SEGURIDAD SOCIAL LO QUE SE TRADUCE EN PENSIONES DEPRIMIDAS? ATENCION MEDICA DEFICIENTE.

ASURBABIPA
ASURBABIPA
19 dias hace
Responder a  ASURBABIPA

¿QUIEN PAGA LA SALUD Y LA EDUCACION DE LAS FAMILIAS MUY PROMISCUAS DE LOS HAITIANOS?El SISTEMA QUE SE HA DISEÑADO CON LA CONSTRUCCION ES PARA QUE MANO DE OBRA ILEGAL ESCLAVA ACEPTE ESE TRABAJO PORQUE NO TIENE ELECCION YA QUE LOS PLANES BINACIONALES NO LES INTERESA QUE HAITI LES DE PAPELES A SUS NACIONALES COMPLACIENDO INTERESES FORANEOS TRANSNACIONALES QUE QUIEREN BURLAR NUESTRA SOBERANIA

3ra Tanda
3ra Tanda
19 dias hace
Responder a  ASURBABIPA

Con el mayor respeto,el señor articulista en sus consideraciones,no contradice tus apropiados puntos de vistas.
Las autoridades dominicanas competentes,por décadas,han debido tomar cartas y buscarle soluciones,a tus razonables inquietudes.Pero esa mano de obra extranjera,querramos o no,es imprescindible,para mantener a flore el turismo,importante pilar que contiene nuestra pujante economía

ASURBABIPA
ASURBABIPA
19 dias hace
Responder a  3ra Tanda

¿QUIENES CONSTRUYERON EL PAIS EN EPOCA DE BALAGUER Y TRUJILLO?
EL DAÑO A LA SALUD, EDUCACION ,AUMENTO DEL DESEMPLEO ,E INSEGURIDAD CIUDADANA OCACIONADO POR ESA MANO DE OBRA ILEGAL NO CALIFICADA
YA QUE EN HAITI DE DONDE PROCEDEN SE USA MUY POCAS BARILLAS DE AHI EL DESASRE DEL ULTIMO TEMBLOR DE TIERRA. EL DEBER DE UNA NACION ES GARANTIZARLE EL TRABAJO A SUS NACIONALES .NO SE DEBE CONSTRUIR UN IMPERIO EN BASE A LA DESNACIONALIZACION DEL TRABAJO DE LOS DOMINICANOS

3ra Tanda
3ra Tanda
18 dias hace
Responder a  ASURBABIPA

Con todo respeto,el primer deber de los gobiernos,es mantener la economía del país estable y creciendo,si se caen el turismo y la agricultura,los dominicanos en la media isla,pasarán el Niagara en bicicleta ,pues está comprobado desafortunadamente,que a muchos no les gust tumbar paredes con una mandarina,ni vivir en el campo.

fernando
fernando
19 dias hace

Esta bien que se enfatize en este tema, pero tambien se debe recordar que el gobierno dominicano ha recurrido a la mano de obra haitiana en proyectos importantes de infraestructura en el pais. Eso nunca fue un secreto aunque muchos prefieran que se olvide. Lo vimos en la construccion del Metro, hospitales y planteles escolares, especialmente.

3ra Tanda
3ra Tanda
19 dias hace

Por la verdad, murió cristo.No se puede tapar el sol con un dedo.
No podemos albergar en nuestra media isla a todos los haitianos,pero nuestra economía,no se sostiene progresando sin su mano de obra en la construcción,la agricultura,etc.
No sé es un buen patriota ocultando la verdad.
Igual no se puede negar la importancia de los taxistas dominicanos en el transporte en New York.

TEX
TEX
19 dias hace

Este calvo com.emie.rda si habla basura…Si pagan lo que se debe pagar, los dominicanos hacen lo que sea. ESTE PAIS LO CONSTRUYERON TRUJILLO Y BALAGUER SIN HAITIANOS, lo que pasa es que al llegar la izquierda la poder en 1996, abrieron la frontera, y los avivatos como él por pagar menos, contratan haitianos, aunque el país se joda, y el presidente traidor permite esta charlatanería

Voltaire
Voltaire
19 dias hace

Otra pluma pagada por las ONG’S que hace y dice lo que sea para que esa plaga se mantenga en el pais. Cuando venga otro gobierno prepárense…serán expulsados del pais por traición de lesa patria…

Johnny
Johnny
19 dias hace

Estos empresarios no se dan cuenta que la ruina de sus inversiones está a la vuelta de la esquina. No hay nación en el mundo que con semejante ataque a su supervivencia se quede de brazos cruzados. Ya lo veran.

Johnny
Johnny
19 dias hace

Otro que nos descalifica. Hasta que punto aguantaremos tantas agresiones. Soy Dominicano y me e desempeñado toda la vida como trabajador de la construcción en Dominicana y en puerto rico, puedo decir ,que si la paga no fuera un salario para esclavos como lo hacen con los Haitianos yo nunca hubiese salido de mi país. Ese país lo construimos los Dominicanos para que a estos ciudadanos de 5ta categoría, enemigos del país le estemos tolerando.

Alex Bryan
19 dias hace

HDP A USTED DEBERIAN DE FUSILARLO EN EL PARQUE INDEPENDENCIA POR ALTA TRAICIÓN A LA PATRIA… COMO USTED JUSTIFICA UNA MANO DE OBRA BARATA E ILEGAL ??? Y QUE NOS ESTAN INVADIENDO BAJO EL PRETEXTO » EL DOMINICANO, NO QUIERE TRABAJAR »

LE PROPONGO A USTED Y LOS EMPRESARIOS HOTELEROS A MUDARSE CON TODO Y HOTELES ALLÁ EN HAITÍ ENCONTRARAN UN PARAISO DE MANO DE OBRA BARATA PORQUE LOS HAITIANOS HASTA POR UN PLATO DE COMIDA TRABAJAN.