Las ofensas dejan huecos en el alma
Las palabras tienen tanto poder, las pronunciamos a cada instante y momentos cotidianos, hermosos, emotivos, dolorosos, tristes, motivadores, para educar y también para destruir.
Cuando ofendemos con las palabras y estamos molestos, enojados, irritados por situaciones y mal humorados, tendemos a hablar sin pensar.
Hablamos de una forma tal, que las otras personas, se sienten lastimados emocionalmente.
Ofender, no sólo es pronunciar palabras fuertes, ofendemos con acciones, gestos, textos, llamadas con contenidos que laceran y arrugan el alma.
Talvez, alguien nos diga, ok, te perdono, no pasó nada, vamos a olvidalo, tranquila, pero, queda muchas veces, ése recuerdo amargo, de la ofensa, con el miedo de que en cualquier momento, se repita la acción desagradable.
El que ofende, siempre dice «no volverá a pasar, no pensé lo que dije, te pido excusas», pasan meses y de nuevo lo mismo.
El que es asiduo ofensor verbal, toma esa práctica, como una normal, como una impulsión, como algo, que dijo y no quería, pero realmente estaba consciente de que lo expresado podía lastimar.
Nadie debe aceptar ofensas de ninguna índole y mucho menos verbal, ésa sí, duele, como punzadas en el alma.
Sigo insistiendo, que se rompen matrimonios y relaciones, por las continuas ofensas de ambas partes.
Conocí una pareja, que decían armarse mucho, cuando se separaron el, caballero me dijo, éstas fraces, «Nos separamos, porque hubieron, muchas ofensas fuertes, fueron demaciadas, de parte y parte, nos dijimos cosas muy hirientes, los dos, fue mejor coger cada quién su camino».
Las ofensas, duelen, pensemos ante de hacerlas, porque las palabras son como el agua, y los huecos dejados en el alma, al ofender y sentirnos ofendidos, con o sin razón, son muy difícil de tapar.
Admiro el poder de las madres, para perdonar las ofensas hechas por los hijos, pero de todos modos, duelen, aunque siempre alberguamos el perdonar, como característica de porqué somos seres, especiales, las madres.
Antes de ofender, hagamos un alto, para después no estar pidiendo excusas y perdón.
jpm-am

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
EEUU: Más de un millón clientes sin electricidad por tormenta
Leonel acusa PRM de comprar elecciones con fondos SeNaSa
Gobierno proyecta la expansión 50 % adicional de energía base
DAJABON: Presidente entrega un hospital y obras hidráulicas
Leonel opina el Gobierno de la RD ha sido un «gran fracaso»
80 nuevas excarcelaciones de presos políticos en Venezuela
Canadá aclara que no firmará un acuerdo comercial con China
El papa León XIV lamenta los «ataques continuos» en Ucrania
PAKISTAN: Incendio exclusivo Gul Plaza deja ya 73 muertos
Presidente electo Chile recorre muro construye R.Dominicana


















Lo importante no es la ofensa en si sino que piensa el ofendido acerca de esta ¿cual es su capacidad de resilencia frente al problema? la cual por fortuna se puede aprender a traves de la familia, la escuela y otras instituciones socializantes.Los efectos son faciles de notar lo dificil a veces es la causa sutil que los produce.