El fantasma de la corrupción merodea los principales estamentos del Estado
Si el presidente Luis Abinader hubiera sido tan permisivo como los gobernantes peledeistas Leonel Fernández y Danilo Medina, una parte importante del PRM hubiera saqueado al país a niveles insospechados.
A pesar de las advertencias y las acciones emprendidas por la actual administración las “indelicadezas” no paran.
No ha importado que tanto la procuradora Miriam Germán como la procuradora adjunta Yeni Berenice y el titular de la Pepca, Wilson Camacho, hayan emprendido una cruzada de persecución a la corrupción.
El fantasma de la corrupción merodea los principales estamentos del Estado tales como las cortes de justicia, los ministerios y direcciones estatales así como el congreso nacional.
Combatir este cancer genera disgustos entre colaboradores cuyos méritos en campaña fueron indiscutibles. Asimismo se corre el riesgo de quedar sin el soporte político necesario pues son tantos que pueden generar una crisis.
La corrupción se disfraza de tantas formas y abarca tantas personas en diferentes estamentos que aparentemente hay que dejar pasar algunos casos.
Si bien hay algunas normas que se están llevando a cabo para reducir este mal que nos agobia, los corruptos siempre encuentran vías de violarlas.
Debe ser difícil para un gobernante que en campaña y después de asumir el poder ha enarbolado la lucha contra la corrupción ver como muchos de los suyos actúan de espalda a esos preceptos.
Hemos avanzado algunos peldaños que en ocasiones parecen retroceder cuando los esfuerzos se traducen en impunidad, una impunidad que encuentra tanto eco y es tan poderosamente justificada que da la impresión de ser un monstruo invencible.
Da pena escuchar como muchos pregonan por regresar a los que desde el poder promovieron la corrupción aunque propugnaban por leyes que no aplicaban para su combate. Una especie de hacer la ley y la trama.
Asimismo es contradictorio que muchas autoridades son elegidas a pesar de tener un largo historial de corrupción, de ser violadores de preceptos éticos y de un claro enriquecimiento sin justificación.
La corrupción llega a las cárceles, hospitales, instituciones autónomas, gremios, periodistas y comunicadores, en fin es difícil establecer donde no llegan esos tentáculos.
Las instituciones creadas para combatir la corrupción también están infectadas de este mal. La policía es un asco, tuvimos un procurador encabezando una red de malhechores y hay jueces muy cuestionados.
Ante un panorama tan tétrico, ¿qué puede hacer un presidente interesado en combatir este flagelo social ?: sucumbir, amainar sus esfuerzos, mostrarse indiferente o seguir con firmeza aunque ello le traiga mal querencias con los suyos y en amplio círculo que se beneficia de la misma
Lo que promete ser uno de sus mayores legados es también para el presidente Abinader uno de sus grandes escollos.
jpm-am

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Cuba activa el Estado de Guerra en medio de la tensión con EU
Venezuela ejerce soberanía pese al secuestro e invasión de EE.UU.
Obispos critican corrupción, la injusticia y la violencia en la RD
PLD exige al Ministerio Público investigar denuncias corrupción
Dictan cinco años prisión mujer robó en casa donde laboraba
Anatomía de la corrupción estructural en RD (OPINIÓN)
Abinader objeta ley autorizaría los pagos atrasados por obras
Trump amenaza con aranceles del 200% a los vinos de Francia
Pagan $100 mm a productores para saldar deudas de INESPRE
R. Alburquerque fue trasladado este lunes a la Rep. Dominicana


















Excelente análisis en una óptima línea de tiempo. Felicitaciones.
,
Todos los gobiernos de un mismo sistema son iguales.