De democracia y partidos
La encuesta Gallup-RCC Media trae una estadística que me mueve a profunda reflexión: la confianza de la sociedad dominicana en la democracia y el sistema de partidos.
“La democracia es el sistema político que defiende la soberanía del pueblo y el derecho de este a elegir y controlar a sus gobernantes”, define la Real Academia, mientras el abogado, político, catedrático y escritor mexicano Jaime Cárdenas Gracia consigna que “es difícil hablar de democracia en los tiempos que corren sin considerar a los partidos políticos, pues ellos son los principales articuladores y aglutinadores de los intereses sociales”.
Gallup-RCC Media establece que el 54% de los dominicanos entrevistados dice no estar satisfecho con la democracia y el 65% está ‘poco o nada’ interesado en la democracia y, como para ‘ponerle la tapa al pomo’, al 48% no le importa el tipo de sistema político que gobierne el país. Apenas el 37% dijo estar de acuerdo con que la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno en el país.
Recordemos a Venezuela y Chavez y veamos a Cuba y Haití. En Venezuela, el sistema de partidos entro en colapso por las descalificaciones a que llegaron adecos y copeyanos que propició el fracaso del sistema de partidos -uno de los más fuertes de Latinoamérica hasta ese momento- dando paso a coronel, Hugo Chavez, que llevó a esa nación a un régimen de fuerza apartado a los lineamientos democráticos que habían caracterizado a Venezuela.
Lo de Cuba es un indicativo de que el sistema totalitario de izquierda –que trató de imponerse en el continente en los años sesenta y hasta los setenta- es un fracaso y la muestra es el total desprecio que por los derechos del pueblo, exhibe la dictadura de más de 60 años que gobierna Cuba.
Lo de Haití es un ejemplo que no necesita ser explicado porque la ausencia de un ejercicio de democracia mantiene a esa nación al borde de la explosión definitiva, incluyendo el asesinato de su Presidente y la ausencia de todo tipo de garantías por la vida y los derechos ciudadanos.
Tras la dictadura de 30 años de Trujillo los dominicanos nos dimos una democracia que –golpe de Estado, revuelta civil e intervención militar extranjera incluido- persiste y funciona.
En las últimas semanas el sistema de partidos, la clase política, ha sido duramente zarandeada por denuncias judiciales, rumores y malidencia, pero aún así persiste el ‘entusiasmo’ en el proceso electoral a que nos abocamos.
La Junta Central Electoral, vapuleada hace un par de años, es el organismo mejor valorado por la gente, en la misma encuesta Gallup-RCC Media de marras, por suerte.

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Tan bello.
Decía Platón: «A la democracia no le importa cuales son los hábitos o las acciones pasada de sus políticos, siempre y cuando se comprometan a ser los amigos del pueblo», en democracia el sistema de los partidos políticos y la clase política no tiene que ser zarandeado sino no se roban los recursos del contribuyentes, la democracia no impide que el que roba sea judicializado, no veo malidencia en los sometimiento a políticos corruptos.