República Dominicana no es solo un referente de éxito económico para América Latina, sino también de sostenibilidad política, consolidación democrática y de Gobiernos progresistas que soltaron amares y se alejaron de los puertos neoliberales.
Desde 2004 hasta el día de hoy el PIB nacional crece por sobre un 6% en promedio sostenido en políticas publicas matizadas por notable redistribución del ingreso, aun cuando la presión fiscal en la más baja del continente, con excepción de Guatemala.
Durante los 15 años de referencia casi todos los países de la región han sufrido crack económico y político, incluido de manera general en 2007 a consecuencia del estallido de la crisis inmobiliaria en Estados Unidos, cuando la economía dominicana pudo crecer un 3%
A lo largo de ese periodo, economías como las de Cuba, Costa Rica, Argentina, Brasil, Perú, Venezuela, Colombia, Panamá, Puerto Rico y toda Centroamérica, ingirieron acíbar de recesión, muchas combinadas con veneno de convulsiones políticas.
Cuando esos tsunamis anegaban casi todo el territorio continental, en República Dominicana se surfeaba sobre oleajes de reformas políticas, judiciales e institucionales, sobre un crecimiento a veces superior al 7%, con conquistas tan elevadas como la del 4% a la educación y la Constitución de 2010.
No se niega que hasta esta insularidad arribaron epidemias de corrupción pública privada, narcotráfico e inseguridad ciudadana, sin que tales flagelos se justifiquen bajo la consigna de que afectan a todo el mundo, porque aquí hay o debe haber condiciones jurídicas y voluntad política para afrontarlos.
La geografía nacional ha sido sembrada de escuelas, pendiente aún de mejorar sustancialmente la calidad de la docencia y del docente; la mayoría de los hospitales han sido remodelados y equipados, aunque falta un segundo oleaje sobre reforma a los regímenes de seguridad social y pensional.
Todas las regiones disponen de extensiones universitarias de la UASD y de centros superiores privados, señal de que la educación superior marcha por buen camino aunque falte mucho trecho por recorrer, para completar una carrera docente que se inicia por las estancias infantiles.
Las visitas sorpresas, democratización del crédito, titulación de parcelas e inmuebles y Sistema 9 11, constituyen trascendentes pasos de avances que matizan gestiones de gobierno esencialmente progresistas, que también impulsan la expansión y consolidación de la clase media y de una nueva clase de productores agropecuarios.
Los 15 años que refiero representan un periodo de progreso, crecimiento y desarrollo en disfrute de plenas libertades públicas, incluidas las de prensa, conciencia, empresarial y de movilidad política, como no ha ocurrido en economías tan importantes como las de Brasil, Argentina o Venezuela.
Esos logros de los que hablo pertenecen al partido fundado por Juan Bosch, virtualmente dividido, sin que se sepa si las partes confrontadas tendrían el valor cívico de reconocerse mutuamente que han sido protagonistas de esos años dorados.
JPM

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Trump tacha de «error total» las políticas fiscales Alcalde N. York
Episcopado Dominicano apoya al Papa tras críticas de Trump
El Papa: «Unos pocos tiranos están destruyendo el mundo»
La UE celebra alto el fuego en Líbano y reclama paz duradera
EEUU: Trump insiste en que «no tiene nada en contra del Papa»
Estados Unidos envía miles de soldados más a Oriente Medio
Detienen alcalde Haití culpado por estampida con 35 muertos
Atribuyen a negligencia muerte de ocho haitianos ante bandas
Israel y Líbano pactan alto el fuego de 10 días, según Trump
Cuba alcanza récord de 1,250 presos políticos, según informe
