SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Hace 40 años la calle El Conde y las avenidas Mella y Duarte eran las arterias comerciales por excelencia de esta capital, las cuales atraían a compradores de distintos puntos quienes fundamentalmente buscaban ropas, calzados y artículos para el hogar.
El patrón de comprar en vías comerciales, sin embargo, quedó roto a partir del 1976, cuando por iniciativa del ingeniero Juan I. Bernal fue construida “Plaza Naco”, en el centro del ensanche del mismo nombre, la cual atrajo la atención de todos los dominicanos pues por primera vez en el país se agrupaba a tiendas de todo tipo en una misma área, donde los clientes podían adquirir de todo sin tener que caminar mucho.

Durante más de una década Plaza Naco se mantuvo siendo motivo de atracción y orgullo de los capitaleños. Pero su reinado duró poco pues más tarde fueron levantados casi simultáneamente Megacentro, en la zona Oriental (hoy Santo Domingo Este), Galerías Comerciales, Plaza Central y Unicentro Plaza (en la avenida 27 de Febrero) Plaza Andalucía (en la esquina de las avenidas Winston Churchill y Gustavo Mejía Ricart), Plaza Las Américas (en la avenida Winston Churchill esquina Paseo de los Locutores), Diamond Mall (en la avenida Lope de Vega) y otras de mayor variedad y esplendor.
En época reciente el esquema ha vuelto a ser roto con el surgimiento de plazas mucho más grandes, en las cuales se puede encontrar artículos que muchas veces son inferiores a los del extranjero. La mayoría es son de un lujo y tamaño que sobrepasa al de muchas ciudades extranjera. Las más sobresalientes son Agora Mall, Sambil, Bue Mall, Novocentro, Plaza 360 y Down Town Center.
Simultáneamente han sido levantados grandes supermercados en todos los polígonos de la ciudad de Santo Domingo, los cuales no sólo venden los tradicionales combustibles sino también artículos de todo tipo, capaces de satisfacer al más exigente comprador. Lo mismo se ha comenzado a registrar en Santiago de los Caballeros, la segunda ciudad principal del país.

Resulta curioso que unos y otros establecimientos, a pesar de su gigantesco tamaño, permanentemente tienen en su interior una significativa cantidad de público, que se siente atraído por las facilidades de parqueos y mayores niveles de seguridad. (Antes, visitar uno de estos lugares era un privilegio reservado a personas pudientes, las cuales solían hacerlo los fines de semana; ahora lo hacen gentes de todos los niveles, cualquier día y a distintas horas).
El dinamismo que exhiben posiblemente va a tono con las estadísticas que señalan que la República Dominicana experimentó en el 2016 un crecimiento económico de un 6% , el cual ha sido avalado por distintos organismos internacionales.


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Corrupción por omisión
Modificar el sistema electoral
Ayer la más limpia; hoy la más sucia
Marileidy Paulino se impone en Polonia en la Liga Diamante
NY: Hallan dominicana asesinada en su apartamento
NY: Cinco heridos deja incendio en una barbería dominicana
Poder blando, un recurso que no hemos sabido utilizar (OPINION)
El PRM de Nueva York: entre el sacrificio y el abandono (OPINION)
La comunidad internacional ante la crisis de Haití (OPINION)
RD gana 9 medallas en Clásico Félix Sánchez de Atletismo


