Basta de eufemismos. Entre el 9 y el 16 de octubre, Donald Trump anunció que Vladimir Putin le suministrará diésel a Estados Unidos, suspendió la ley de sanciones contra Rusia que él mismo había promulgado, exigió que Ucrania se busque otro presidente y declaró que Volodímir Zelenski “no es un buen tipo” para tratar. Cuatro movimientos en siete días, y los cuatro favorecen al agresor.
No es un accidente ni un tropiezo: es una línea de conducta, y para entenderla hay que empezar por la promesa.
Las 24 horas que no llegaron
En marzo de 2023, en Fox News, Trump aseguró que resolvería la guerra en 24 horas si regresaba a la Casa Blanca. En mayo, en un foro de CNN, lo repitió. En agosto de 2024 subió la apuesta: la resolvería incluso antes de pisar la Oficina Oval. Su campaña vendió la idea de un negociador que, con una llamada y una sonrisa, pondría fin al mayor conflicto europeo desde 1945.
Llegó al cargo el 20 de enero de 2025. Hoy, 17 de octubre de 2026, han pasado 635 días.
Veamos cómo se cumplió el milagro. En febrero de 2025, Trump ya había llamado a Zelenski dictador sin elecciones. El 28 de febrero lo humilló en la Oficina Oval, le echó en cara su “odio” hacia Putin y canceló la firma de un acuerdo de minerales. El 3 de marzo suspendió temporalmente la ayuda militar a Ucrania para presionarlo a buscar la paz. Putin, en cambio, recibió una llamada, aceptó no atacar la infraestructura energética ucraniana, rechazó la tregua de 30 días que Trump había propuesto y siguió en lo suyo.
Cuando le reclamaron el plazo, el 14 de marzo de 2025, Trump dijo que había sido “sarcástico”. A las pocas semanas, su secretario de Estado ya advertía que Washington podría abandonar la mediación, con el argumento de que no era su guerra. Del “lo resuelvo en un día” al “esto no es asunto nuestro” pasaron tres meses. De ahí a comprarle combustible al agresor, algo más de un año.
Lo que no pudo cobrarle a Putin, se lo cobra a Zelenski.
El negocio
El 9 de octubre, Trump presumió de un acuerdo con Putin: más de 300 mil toneladas de diésel ruso al inicio, 500 mil en noviembre, un millón después y tres millones más, según su propio anuncio. Washington autorizó además el comercio de diésel ruso, incluida su importación, hasta el 7 de abril de 2027, pese a las sanciones vigentes.
¿Por qué la prisa? Porque en noviembre hay elecciones legislativas y Trump necesita combustible barato. El costo electoral de Washington lo paga Ucrania: cada dólar que entra al Kremlin por esa vía se convierte en misiles, drones y bombas guiadas. Zelenski lo advirtió, y señaló el detalle más sucio del episodio: el anuncio salió mientras ambos gobiernos conversaban en Miami sobre una propuesta de paz. Se negocia la paz con una mano y se firma con el agresor con la otra.
La ley de un muerto
Lindsey Graham fue durante años el halcón más ruidoso del Congreso contra Moscú. Murió pocos días después de regresar de su décimo viaje de guerra a Ucrania, el 11 de julio de 2026, a los 71 años. Trump lo despidió como uno de los más grandes senadores que había conocido. washingtonexaminer
El 18 de septiembre promulgó la ley de sanciones que lleva su nombre. Veintidós días después la suspendió, alegando “interés nacional”. Quedaron exentas las sanciones a personas y entidades vinculadas al Gobierno ruso, las restricciones financieras y comerciales, y los aranceles de hasta el 100 % contra quienes compran hidrocarburos rusos. Sin fecha de vencimiento: rige hasta que Trump o su secretario de Estado decidan lo contrario.
¿Quién aplaudió? Kiril Dmítriev, emisario de Putin, que habló de un “momento histórico” y presentó el giro como el paso de la confrontación a la cooperación. Cuando el enviado del Kremlin celebra tu política exterior, no hace falta más interrogatorio.
Y ni siquiera su propio campo lo respalda: según lo reportado, legisladores de ambos partidos cuestionan el acuerdo, tanto por su efecto sobre la presión económica contra Moscú como por su compatibilidad con la ley estadounidense.
Dictar no es mediar
El 10 de octubre, Trump dijo que es hora de que Ucrania tenga un nuevo presidente y acusó a Zelenski de haber dejado pasar oportunidades de acuerdo. El 16, en Newsmax, sentenció que cualquier pacto no será con él y acusó a su Gobierno de haber “destrozado” el país. No precisó qué debería aceptar Kiev. No hace falta: territorio, neutralidad forzada y rendición con otro nombre.
Un presidente extranjero que exige reemplazar al líder de una nación invadida no está mediando. Está dictando. Y culpar a Zelenski de la ruina de Ucrania es absolver a quien la bombardea.
Para sostener el cuento, Trump infló los números: dijo que Ucrania perdió el 30 % de su territorio y que murieron más de dos millones de personas. Las estimaciones independientes citadas por AP hablan de alrededor del 20 % bajo control ruso, y no hay cifras recientes y confiables que respalden los dos millones. Se exagera la derrota para que rendirse parezca prudencia. Y tampoco resiste el análisis su tesis de que Zelenski es culpable del encarecimiento del diésel: el propio reporte recuerda que los precios de la energía también responden a la guerra en Irán.
Europa lo dice claro
En Bruselas, Zelenski agradeció el respaldo de los “líderes reales” de la Unión Europea, y el contraste con Washington quedó servido.
António Costa afirmó que no es momento de retirar el apoyo ni de levantar sanciones, sino de aumentar la presión. Ursula von der Leyen acusó a Moscú de hacer todo lo posible por destruir las infraestructuras energéticas y de agua de Ucrania, y recordó que Rusia no respetó ni un minuto el alto el fuego energético que propuso el propio Trump, sino que intensificó sus ataques. Anunció un 22.º paquete de sanciones: ninguna se levantará mientras Rusia no ponga fin a la guerra.
Europa endurece; Washington suspende. Esa es la distancia entre quien defiende un principio y quien negocia un precio. Zelenski, que no ve a Rusia lista para detener su invasión, prepara a su país para otro invierno: más defensa aérea, más energía, más financiamiento.
Las refinerías
Trump exige que Ucrania deje de golpear las refinerías rusas. Pero esas refinerías alimentan a un ejército invasor: atacarlas es defensa propia. Rusia, en cambio, destruye infraestructura energética y de agua que sostiene a civiles. Pedir que cese solo la primera es tomar partido, y Trump ya lo tomó.
La factura
Trump compra diésel, suspende sanciones, humilla al invadido y pide que lo reemplacen. A cambio, Putin recibe ingresos, legitimidad y un aplauso desde el Kremlin. En cualquier diccionario eso se llama complicidad. No hace falta un pacto firmado en la penumbra: bastan el decreto, el negocio y el silencio ante los bombardeos.
La guerra la puede terminar mañana el hombre que la ordenó. No depende de que Kiev cambie de presidente, sino de que Moscú retire sus tropas.
Zelenski no destruyó Ucrania. La destruye quien la bombardea. Y quien le levanta las sanciones al bombardero, después de prometer la paz en 24 horas, no tiene autoridad moral para dar lecciones a nadie.
JPM

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Trump también trabaja para los AGRESORES sionistas…..
Israel hace cosas perores en palestina que Rusia en Ucrania
La doble moral de siempre. Dios mío me tienen harto de tanta hipocresía.
Completamente de acuerdo. Trump es un traidor. Un monigote manipulado por el dictador ruso.
Excelente trabajo veo que los pasos que se estan dando contra Ucrania constituye un error. Hoy es Kiev, manana sin dudas sera JUNEAU. Levantar esas sanciones es alimentar a Putin invadir y anular el negocio de Alaska o Mexico reclamar a: California,Arizona,N Mexico,Texas,Nevada,Utah, y partes de Colorado,Wyoming,Kansa Y Oklahoma.EE.UU NO DEBE ACEPTAR ESE NEGOCIO SUCIO {regalo de Ucrania },EL ES ENEMIGO,APOYA A LOS ENEMIGOS DE EE.UU
El Emperador Trump trabaja para el Zar…
🇺🇦🪖Reclutadores de Zelenski reducen por la fuerza a un ucraniano
Al mismo tiempo, amenazan con rociar gas pimienta a una mujer que intenta impedirlo. El incidente ocurrió en la capital del país, Kiev.
Tanto trabajo que cuesta secuestrar uno, y Rusia los elimina en grupos de 30.
PERO ESO DE 30 NO ES NADA,UCRANIA AYER ELIMINO 2090 EN UN SOLO DIA,DIME CUANDO RUSIA O PUTIN HAN MATADO 500 EN UN SOLO DIA,MENCIONA LA CIUDAD Y EL DIA.
EL MONSTRUO TIENE DIARREA. YA SALIERON LAS SABANDIJAS DEL CAJON. EL BARCO SE HUNDE Y NADIE NI NADA LO PUEDE HACER FLOTAR…..EL SIONISMO AL DESNUDO.
RATA ZURDA
El comunista eres tú que defiendes a criminales de lesa humanidad como la rata de cloaca Vladimir Putin, buen ignorante.
Y si no eres comunista debes ser de estos ultraderechistas que se van con el enemigo número 1 de las democracias: el asesino sin madre, Vladimir Putin. En ese grupo de traidores está el loco de amarrar: Donald Trump.
Eso es para ti, BORRACHON, degenerado.
Disculpa SATAN, mi respuesta era para BORRACHON, que es un comunista completamente resentido y frustrado.
‘ete boca e’ toilet… en todas las irracionalidades… lo caracterizan… y aun siendo parasito… de donde cohabita… y peor, sin tener… genetica de familiariadad… es quien, donde no vive… lo elogia…
WA. WA, WA, WA, WA, gritos y más gritos, no se ven otras cosas. Ahora resulta, que después de estar en el fondo. ahora Putin es un Zar
Solo faltó que este díscolo diga directamente lo que a toda costa quiere decir: Que Donald Trump es un mentiroso.
«La guerra la puede terminar mañana el hombre que la ordenó. No depende de que Kiev cambie de presidente, sino de que Moscú retire sus tropas»
Hey, omitiste u olvidaste señalar
Que para terminar esa guerra Ucrania debe decir las palabras claves «NOS RENDIMOS SEÑOR PUTIN». No hay otra forma; las demás son solo deseos.
Excelente articulo. Sin desperdicios
SOLO UNA RATA ZURDA IMBECIL COMO TU PUEDE DECIR ESO.