Herencia del 2025: qué esperamos del 2026
El final de cada año llega siempre cargado de una invitación inevitable a la reflexión. Es una especie de pausa obligatoria en medio del trajín cotidiano que nos empuja a mirar atrás y a pasar balance: qué logramos, qué quedó a mitad de camino y cuáles fracasos nos golpearon, ya sea en lo personal, en la familia o en los negocios.
No es un ejercicio cómodo, pero sí necesario, porque de ese análisis honesto dependen muchas de las decisiones que tomamos para seguir avanzando o para corregir el rumbo.
Cuando hablamos de expectativas logradas no nos referimos únicamente a grandes metas. Muchas veces el éxito está en cosas aparentemente simples: sostener un empleo, mantener a flote un pequeño negocio, pagar una deuda importante, ver crecer a los hijos o preservar la salud y la estabilidad familiar.
Son logros que no siempre se celebran, pero que constituyen la base para seguir gerenciando con éxito cualquier proyecto. Identificar esas conquistas, por pequeñas que parezcan, fortalece la confianza y nos recuerda que sí somos capaces de avanzar.
Las expectativas que quedan en proceso, por su parte, no deben verse como fracasos. Al contrario, suelen ser señales de madurez. Un negocio que no creció al ritmo esperado, un proyecto personal que requiere más tiempo o una meta familiar que se pospone, forman parte natural de la vida.
La clave está en evaluar qué funcionó, qué no y qué ajustes se necesitan para el próximo año, sin caer en la frustración ni en el inmovilismo.
Los fracasos, sin embargo, merecen una reflexión más profunda. En términos personales o de negocios, suelen surgir por mala planificación, falta de información, decisiones apresuradas o, simplemente, por factores externos que no controlamos.
Esta reflexión individual no puede desligarse del contexto social y económico en el que vivimos. En sociedades donde las dificultades macroeconómicas se hacen sentir, los proyectos de los ciudadanos enfrentan mayores obstáculos.
El alza del costo de la vida, la incertidumbre y la desaceleración económica impactan directamente el campo social y limitan la capacidad de emprender, ahorrar o invertir con tranquilidad.
En el caso de la República Dominicana, el país ya alcanzó la condición de economía de renta media y ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años.
Desempeño bajo
Sin embargo, en este 2025 comienzan a aparecer señales de menor resiliencia. Según estimaciones de la CEPAL, el crecimiento rondaría el 2.9%, mientras economistas locales lo sitúan ligeramente por encima del 2%. Se trata de un desempeño por debajo del promedio histórico, que contrasta con indicadores que, en apariencia, cierran en cifras récord.
Las estadísticas oficiales hablan de una inversión extranjera directa que estaría creciendo y rondando los 4,500 millones de dólares, exportaciones que se ubican en torno a los 13,000 millones, remesas que superan los 11,000 millones de dólares y un turismo que rompe marcas con más de 10 millones de visitantes. Todo esto parecería indicar que la economía va bien, pero entonces surge la pregunta obligada: ¿por qué el crecimiento se siente limitado?
La respuesta apunta, en gran medida, a causas internas. Esto obliga a las autoridades a replantear políticas públicas, aumentar la inversión pública, reforzar la vigilancia de las finanzas del Estado para no repetir escándalos como el del Seguro Nacional de Salud (SENASA) y promover políticas verdaderamente inclusivas, que no se queden solo en programas sociales sin una transferencia efectiva de capacidades al ciudadano.
Hay que recordar que, según el Banco Mundial, una parte importante de los dominicanos que salió de la pobreza se encuentra en un segmento vulnerable. Cualquier desequilibrio económico relevante podría empujarlos de vuelta a esa condición, afectando directamente al emprendedor, al trabajador informal y a la familia que apenas comienza a mejorar su calidad de vida.
El gobierno espera estabilidad y confianza; la gente, por su parte, demanda crecimiento, oportunidades y desarrollo individual.
JPM

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Dinamarca se mantiene firme contra plan EU sobre Groenlandia
Dólar bajó ocho centavos; este viernes era vendido a RD$63.38
QATAR: R. Dom. participa en conferencia Naciones Unidas
Jet Set y SENASA, principales hechos noticiosos 2025 en RD
Gobierno dice benefició a 202 mil dominicanos con viviendas
Nuevo Alcalde anuncia medidas para enfrentar crisis vivienda NY
Prisión preventiva y crisis del garantismo: reflexión crítica
MÉXICO: Activan alerta por bajas temperaturas en la capital
Estrellas reciben a Albert Pujols
Herencia del 2025: qué esperamos del 2026















