La Defensoría del Pueblo denunció que más de 320 personas, entre ellas mujeres, niñas y niños, han sido desplazadas en el Valle del Cauca debido a los enfrentamientos entre el ejército colombiano y grupos disidentes de las FARC liderados por Iván Mordisco, quienes abandonaron el proceso de paz y consolidan su control en una región marcada por la crisis de seguridad más grave en la última década.
Esta región es un bastión de grupos escindidos de las extintas FARC que se apartaron del histórico acuerdo de paz que desmovilizó al grueso de esa guerrilla en 2016.
Los disidentes aumentaron su presión contra la fuerza pública desde que su principal cabecilla, alias Iván Mordisco, abandonó los acercamientos de paz con el gobierno del izquierdista Gustavo Petro en 2024.
La Defensoría del Pueblo, el organismo estatal encargado de proteger los derechos humanos en el país, advirtió el miércoles en la red social X sobre «el desplazamiento forzado de más de 320 personas, 83 de ellas mujeres, niñas y niños» a raíz de los combates entre el ejército y estructuras adscritas al Estado Mayor Central (EMC), bajo el mando de Mordisco.
Los desplazados llegaron del poblado rural de Ampudia, en el departamento del Valle del Cauca, y levantaron un campamento en un coliseo deportivo de la zona urbana de Jamundí, a 30 kilómetros de Cali.

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