Al hacer una evaluación objetiva, justa y obviando las pasiones humanas y mezquindades políticas, nos lleva a la conclusión de que el año 2019 arroja un balance positivo para la R. Dominicana (RD).
Lo anterior significa la existencia de varios acontecimientos económicos, políticos y sociales que impactaron en formas negativas las metas y calidad de vida de importantes sectores sociales de la RD. Veamos:
En el 2019, la economía de RD fue afectada por la campaña mediática que, a nivel internacional, se desató contra el turismo. Por esta causa, en la RD se redujo en un 4.2 % las visitas de turistas, debilitando importantes empresas y eliminando cientos de empleos dedicados a la producción de bienes y servicios destinados al turismo.
La inseguridad ciudadana, la delincuencia y la gran cantidad de feminicidios fueron lamentables realidades que afectaron el sosiego de los dominicanos, durante todo el 2019.
El raro y mediático manejo del “caso Odebrecht” por parte de la justicia, las frecuentes denuncias de corrupción, las acciones del narcotráfico, la “persecución” contra César El Abusador y el atentando contra David Ortiz, así como la crisis en el tránsito vehicular con su secuela de cientos de heridos y muertos incrementaron la percepción de que en el 2019, en la RD no existía régimen de consecuencias y se apañó la impunidad.
Las pugnas por retener o conquistar el poder del Estado produjo la inesperada salida del ex presidente Leonel Fernández y de sus seguidores del PLD, cuyas consecuencias se verificarán en las elecciones municipales, congresuales y presidenciales del 2020.
También la profunda e interminable crisis de la vecina república de Haití aumentó, peligrosamente, la masiva inmigración irregular de extranjeros indocumentados en territorios dominicanos.
Como valioso contrapeso a esas negativas situaciones, es válido presentar estos alicientes acontecimientos ocurridos en la RD en el 2019:
Se conservó la importante estabilidad macroeconómica con un 5 % de crecimiento del PIB, inflación anual controlada por debajo de 4.5 %, el incremento de 650 mil nuevos empleos, la llegada de nuevos inversionistas extranjeros, la ampliación de la tanda extendida en los centros educativos preuniversitarios, la asistencia de miles niños y niñas de primeras infancias en las 127 Estancias Infantiles para recibir atención de calidad gratuita y la paz política que predominó permitieron que la RD se quedara como simple observadora ante la convulsión económica y política que, en este 2019, recorrió por 13 diferentes países latinoamericanos.
Ese balance positivo que observamos (el vaso medio lleno) en el 2019 es la simiente que, junto a los actuales procesos que se están llevando a cabo para elegir nuevas autoridades municipales (16 de febrero), presidenciales y congresuales (17 de mayo), presentan perspectivas que permiten vaticinar un venturoso 2020 para la RD, con otro balance positivo para satisfacción y orgullo del pueblo dominicano.
JPM/of-am

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