OPINION: Diana de Gales, a 20 años de su partida

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Jaime Casanova Martínez es el presidente de la UPK.
Aquel 31 de agosto 1997 me sorprendió el fallecimiento de Diana, Lady Di, en momentos
en los que participaba en los Campeonatos Panamericanos de Judo realizados en Guadalajara, Jalisco, México, me parecía algo increíble.
Jaime Casanova y Miguel Vanegas
a la entrada del Hotel Ritz en Paris
La noticia me impactó ya que Diana había cautivado al mundo con su sonrisa, sencillez y los diferentes programas en favor de los necesitados pues era comúnmente verla en programas contra las minas antipersonales, como con la Madre Teresa o participando en reuniones y agasajos con lo más graneado de las monarquías mundiales, líderes políticos, etc.
Había nacido en Sandringham, Inglaterra el 1 de julio 1961 bajo el nombre de Diana Frances Spencer para pasar a la monarquía desde la posición de maestra de párvulos luego de ser cotejada por el Príncipe Carlos quien todavía hoy día y a sus casi setenta años es el número uno en la linea de sucesión al Trono Británico.
Luego de un tormentoso matrimonio Diana logró su divorcio en 1996 rompiendo con la tradición de la Monarquía pero continuando con su popularidad tanto en Inglaterra como el resto del mundo.
Las condiciones de ese divorcio en lo económico nunca fueron publicas pues una clausula del mismo obligaba a la confidencialidad y solo detalles como la perdida de toda posibilidad de ser reina pero con privilegios de madre de un futuro rey dado que su hijo Guillermo era el segundo en el linea de sucesión al trono británico.
Jaime Casanova en la puerta giratoria
en el Hotel Ritz por donde salio Diana
de Gales y acompañantes.
Uno de los acuerdos del divorcio decía: “será contemplada como un miembro de la familia real por lo que, de vez en cuando, y como en el caso de otros miembros de la familia real, recibirá invitaciones de la propia soberana o del Gobierno. En estas ocasiones, la princesa recibirá el tratamiento de que ha disfrutado hasta el presente”.
Atrás quedaba aquel 21 de julio 1981 de una boda que se realizo en la catedral de San Pablo y fue seguida por 750 millones de telespectadores en todo el mundo rodeada de la pompa que caracteriza a las monarquías mundiales, así mismo, el desconcierto de un divorcio, la relación con el cardiocirujado paquistaní Hasnat Khan y ahora la que mantenía con Dodi y los nunca comprobados rumores de embarazo y un supuesto anuncio de boda sin dejar de lado los sobresaltos de la relación sentimental de su esposo con Camila Parker Bowles hoy duquesa de Cornualles.
Otros romances le son achacados a Lady di que van desde su entrenador de equitación el mayor James Hewitt, el cantante Bryan Adams,  el de su entonces guardaespaldas Barry Mannakee, anexandole la supuesta noche de amor con John John Kennedy, hijo del fallecido presidente Kennedy, entre otros.
Sobre su muerte siempre se ha tejido un verdadero manto de misterio donde han resultado señalados en una trama los servicios de seguridad de la Gran Bretaña, los mundialmente famosos M15 y M16, sin dejar de lado a la propia rancia Monarquía Británica, incógnitas que se mantienen 20 años después del trágico suceso a pesar de que diferentes tribunales tanto de Francia como de Inglaterra han descartado esa posibilidad.
Viaducto debajo del Puente del Alma donde choco en
el soporte numero 13 el vehículo de Lady y sus
acompañantes.
Quizás el estado británico y su monarquía nunca le perdonaron a Diana su relación con el acaudalado Dodi Al Fallet de descendencia árabe pues resultaba inverosímil el aceptar que la madre del  futuro Rey de Inglaterra tuviera como esposo a un musulmán y a quien habría que darle tratamiento monárquico.
Así las cosas su sepelio realizado el 6 de septiembre congregó a todas las clases sociales, dignatarios, las cortes, en fin, el mundo estaba a sus pies para dar el último adiós a la llamada Reina de Corazones, ocasión en que la ceremonia la encabezaban el Príncipe de Gales, sus hijos Guillermo y Enrique, ademas Felipe Duque de Edimburgo y esposo de la Reina Isabel II, todos acompañados de Carlos, Conde Spencer, hermano de Diana.
Escena del accidente donde falleció Lady Di, su
amante Dodi y su chófer
Debo recordar que para el 31 de septiembre 1997 tuve la oportunidad de estar en París en la ocasión del Congreso Ordinario y Campeonatos del Mundo de Judo y que acompañado de mi amigo panameño Miguel Vanegas, tuvimos la oportunidad de hacer el recorrido similar al de aquella noche fatídica para Diana, Dody y su chófer Henri Paul donde solo sobrevivió el guardaespaldas Tevor Rees-Jones.
Llegamos al hotel Ritz en la Plaza Vendome para de inmediato sentarnos en la mesa que utilizaron Diana y Dody e iniciar el recorrido a la misma hora, saliendo por la misma puerta para abordar un taxi que nos condujo a velocidad promedio al soporte número 13 del Puente del Alma donde se produjo el desenlace fatal.
Parte superior del Puente del Alma con Miguel Vanegas.
a la izquierda y Jaime Casanova a la derecha.
Aquello parecería un desplazamiento macabro pues hicimos todo lo posible por hacer el recorrido en lugar, tiempo del recorrido e impacto, así fue.
Al día siguiente al encontrarnos en el propio Puente del Alma y observar los más variados ramos de flores en recordación de Diana nos dispusimos, caminando, acceder al propio soporte numero 13 donde nos fotografiamos previo al llamado de la policía quien nos conmino a abandonar la parte de abajo del Puente del Alma, vía donde impacto el vehículo de Diana y demás ocupantes.
Jaime Casanova en el Puente del Alma
lugar donde colocaban las flores
Diferentes versiones se han tejido sobre el traslado de Diana y el guardaespaldas a un centro medico de atención pues a pesar de que el impacto se registra a las 12:23 no fue hasta las 2:06 que llego a un centro asistencial.
Las versiones indican que se perdió un tiempo precioso para poder sacarla del vehículo accidentado y que los médicos en su traslado mandaron a reducir las velocidad para estabilizar la presión arterial de la princesa la que a pesar de ser operada sus lesiones no le permitieron continuar con vida a la que se apego desesperadamente.
Las incógnitas sobre la vida de Lady Di continuaran y la verdad sobre muchas de ellas nunca tendrán respuesta ya sea por que los actores desaparezcan y con ellos se lleven muchos detalles a la tumba o porque muchas de ellas son simple suposiciones o el morbo que siempre rodea a las personalidades de fama mundial.
of-am
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