Antonio Duvergé y Pedro Santana, El Número y Las Carreras

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EL AUTOR es historiador, presidente de la Comisión Nacional de Efemérides Patrias y Miembro de Número de la Academia Dominicana de la Historia Reside en Santo Domingo.

(I)

El pasado 21 de abril, en ALMOMENTO.NET , vio la luz pública un artículo del licenciado Nasarquín Santana titulado “La batalla de Las Carreras narrada por Francisco del Rosario Sánchez”, en el que, entre otras lindezas, acusa a la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, y a quien esto escribe, de: a) celebrar “con sospechosa timidez” el triunfo de una parte del ejército dominicano ocurrido en Las Carreras, un 21 de abril de 1849;  b) que la institución que dirijo “oculta el accionar militar y patriótico del héroe indiscutible de esa hazaña bélica” que lo fue Pedro Santana; y,  c) que “de no haber sido por una victoria de tanta importancia, hábilmente capitaneada por Santana…, la nacionalidad dominicana habría desaparecido junto a la República, que por igual habría sucumbido por segunda vez bajo el poder de la dominación de Haití”. Se impone responder cada uno de estos asertos en el orden en que fueron formulados.

La Comisión de Efemérides

1.1. El portal de la CPEP ha sido diseñado con el fin de brindar una herramienta de orientación, dirigida especialmente a estudiantes y al público amante de los estudios históricos nacionales, enfatizando, claro está, el tema de los Símbolos Patrios, así como las más relevantes efemérides nacionales. Se trata de un portal que en modo alguno pretende ser abarcador ni mucho menos exhaustivo y su contenido se halla en constante revisión, ampliación y enriquecimiento. El portal, o página web, por tanto, se ha subido a las redes a modo de prueba, confiando en que a partir de las referencias básicas que se ofrecen, el interesado acudirá a otras fuentes, más ricas y diversas, que le permitan ampliar y documentar adecuadamente sus conocimientos en el campo de la historia patria.

1.2. La CPEP, en virtud del Decreto 36-97, que la creó, tiene funciones específicas, a saber: “preparar y organizar los actos y festejos apropiados para conmemorar las más gloriosas jornadas históricas que han ocurrido en la conservación y desarrollo de la nacionalidad dominicana”. Entre esas gloriosas jornadas del pasado figuran “el Mes de la Patria, del 26 de enero al 27 de febrero” y la “Semana de la Soberanía Nacional, del 10 al 16 de agosto…” Conviene citar que el primer Considerando del referido Decreto establece que este organismo especializado fue creado debido a “que resulta estimulante y beneficioso infundir a la conducta cívica del pueblo dominicano el más acendrado patriotismo mediante el conocimiento sostenido y reiterado de sus más gloriosas jornadas y de las actividades ejemplares de sus más relevantes valores humanos”. En consecuencia, corresponde a la CPEP, junto con el Ministerio de Educación y el Ministerio de Defensa -entre otras instituciones oficiales-, preparar y organizar, en adición a los actos del Mes de la Patria y los de la Restauración de la República, los festejos oficiales de las dos grandes efemérides militares de la independencia nacional, a saber: la batalla de Azua, del 19 de marzo, y la batalla de Santiago, del 30 de marzo de 1844. Las demás epopeyas bélicas que ocurrieron durante la guerra dominico-haitiana -que duró 12 años- son celebradas en menor grado, sin que ello signifique desmeritar la relevancia particular de cada cual; y en la organización de tales actividades, la CPEP al igual que el MINERD tienen participación, aun cuando es el Ministerio de Defensa, por razones obvias, la dependencia oficial que tiene mayor protagonismo y cumple fielmente su deber y atribuciones en ese sentido. Ninguna de esas efemérides militares jamás pasa desapercibida, pues todas son celebradas con la participación de las autoridades competentes y con la debida representación estudiantil de las comunidades o zonas en donde ocurrieron.

La CPEP y Pedro Santana

2.1. Cualquier interesado en confirmar si es verosímil la acusación del licenciado Santana, en el sentido de que la CPEP ha ocultado el accionar militar del general Santana en 1849, tras revisar nuestra página web podrá comprobar que hay un apartado titulado “Nuestras batallas. Las batallas en donde la sangre dominicana nos definió como nación” (la cual está intacta, tal y como la consultó nuestro impugnador). Pues bien, en dicho apartado aparecen enumeradas las principales batallas acontecidas en el país en el lapso 1844-1856, y sobre Las Carreras puede leerse lo siguiente: “La batalla de Las Carreras fue una de las grandes batallas durante la Guerra de la Independencia Dominicana y se libró el 21 de abril de 1849, cerca de Baní, provincia de Peravia. Tropas dominicanas, una parte del ejército del Sur, dirigidas por el general Pedro Santana, derrotó a una fuerza del ejército haitiano que superaba en número al dominicano, encabezado por el emperador Faustino Soulouque”. Si hubiésemos tenido interés en excluir a Pedro Santana del portal de la CPEP, no habría sido necesario mencionar su nombre y colocar su foto en la reseña que describe el triunfo del ejército dominicano en Azua, el 19 de marzo de 1844; ni mucho menos se hubiese consignado su nombre, como se ha hecho, en el párrafo alusivo a Las Carreras citado precedentemente. 

No ha habido omisión del nombre ni tampoco de la figura del general Pedro Santana. Admito, sin embargo, que la foto que encabeza la información sobre Las Carreras es del general Antonio Duvergé, y debe ser una del general Santana, lo que evidentemente obedeció a un involuntario desliz del diseñador de la página y, sobre todo, de quien elaboró la información, que será enmendado próximamente. Es importante señalar, empero, que la presencia de la foto del general Duvergé en dicha información no es fortuita, debido a que falta incluir una reseña relacionada con la batalla de El Número, que tuvo lugar nada menos que dos días antes del otro choque bélico en Las Carreras. En este punto justo es consignar, para ilustración de los amantes de nuestra historia patria, que El Número y Las Carreras son batallas prácticamente inseparables, no solo por su cercanía en tiempo y espacio geográfico, sino porque el héroe De la primera, Antonio Duvergé, también estuvo presente en el desenlace de la segunda.

Las Carreras y la nacionalidad dominicana

3.1 Afirma el licenciado Santana que el triunfo de Las Carreras impidió que desapareciera la nacionalidad dominicana; y que de no haber sido por esa victoria del general Santana, la República “por igual habría sucumbido por segunda vez bajo el poder de la dominación de Haití”. Se trata de una aseveración inexacta, porque, para que en esas circunstancias hubiese desaparecido el Estado nacional, habría sido necesario que los haitianos ocuparan la totalidad del territorio dominicano y doblegaran a la totalidad de la población; toda vez que un triunfo parcial de los invasores en una batalla determinada, no implicaba una derrota de la totalidad del ejército dominicano y tampoco significaba que se hubiese perdido la guerra. El Lic. Santana incurre en un error de apreciación y confunde las épocas históricas, pues, que se sepa, el Estado dominicano, es decir, la República Dominicana, que nació el 27 de febrero de 1844, nunca ha sucumbido frente a Haití; de suerte tal que yerra al sostener que, si Soulouque hubiese triunfado en Las Carreras, la República habría desaparecido por segunda vez por obra del dominio haitiano (tal vez quiso referirse al pueblo dominicano, que es una noción sociológica y antropológica diferente del concepto político de Estado).

En las próximas entregas me referiré brevemente a la figura histórica del general Antonio Duvergé, “el más gallardo de nuestros capitanes en la lid contra el haitiano” -al decir de Emilio Rodríguez Demorizi- y sobre cuya trayectoria militar sin mácula el licenciado Santana, olímpicamente, ha echado un barril de lodo con el propósito de favorecer a su ídolo, el general Pedro Santana, y presentarlo como el gladiador que acumuló mayores lauros militares en el curso de la guerra dominico-haitiana. Asimismo, me referiré al testimonio de Francisco del Rosario Sánchez del que se ha valido mi impugnador para sobredimensionar el papel de Pedro Santana en Las Carreras, tal y como procedieron los áulicos del Chacal del Guabatico, como entonces ya llamaban a Santana-, en un fútil intento por opacar el triunfo de los dominicanos en la batalla de El Número.

 

La Batalla de Las Carreras narrada por Fco. del Rosario Sánchez

 

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