Aumento de los feminicidios

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EL AUTOR es contador. Reside en Miami.
Recibí con mucha aflicción la triste noticia de que sólo en la tercera semana del mes de noviembre de este año, fueron asesinadas cuatros Dominicanas víctimas de feminicidios, lo cual es un indicador de que este paradigma ha ido alcanzando proporciones alarmantes y que superará con creces los 102 casos de promedios que se registran anualmente y que inciden principalmente en sectores de bajos niveles de educación y en pobladores de zonas marginadas.

Estos sucesos que perturban e intranquilizan la sociedad, son para que cualquiera en su sano juicio piense que estamos atrapados en una colectividad enferma, cargada de descontrolados mentales carentes de una asistencia sanitaria eficiente, basada en programas y políticas que prevengan la violencia de género y que es responsabilidad directa del estado dominicano.

Los feminicidios son producidos en la República Dominicana por varias razones de las cuales enfocaremos las más importantes: los celos que mayormente son causados por infidelidad, la intolerancia de los hombres de no aceptar la idea de separación; la violencia intrafamiliar en la que se producen de manera recurrente peleas con agresiones que pueden terminar en la muerte;el menosprecio a las mujeres que es una actitud negativa en la que los hombres no reconocen el valor e importancia que ellas merecen.

En todos estos elementos citados en el párrafo anterior como causantes de los feminicidios, el arraigo de la cultura machista de los hombres dominicanos, es el denominador común en la mayoría de esos hechos de sangre.Ése machismo que se traduce en superioridad y prepotencia, que manipula a la mujer, la subordina y discrimina, para luego terminar con el maltrato y la muerte.

Los asesinatos de mujeres por hombres( feminicidios), están dejando cada año una secuela devastadora con familias traumatizadas, hogares destruidos,niñas y niños huérfanos y afectados en lo emocional y manera de pensar, como también la muerte de mujeres en etapa productiva. Toda esta fatalidad o desgracia humana que afectan a las familias dominicanas, es consecuencia  del atraso cultural en la parte inmaterial que tiene que ver con la educación y los valores, temas que al parecer han estados en los últimos lugares de las agendas de nuestros gobernantes actuales y pasados.

Quiero finalizar señalando que el feminicidio como variante de la violencia intrafamiliar, no es un problema privado, es un asunto público que obliga al Estado a enfrentarlo en toda su dimensión y en los diferentes terrenos (económico, educación y justicia). En caso  de no hacerlo, se convierte en el cómplice principal de este desastre.
El momento requiere de los gobernantes medidas urgentes y eficaces tendientes a eliminar y prevenir la violencia de géneros, como una alta dosis de voluntad política y flujo de recursos económicos para implementar campañas  que concienticen y cambien la manera de comportarse, actuar y creer, de nuestra sociedad de que el hombre es superior a la mujer. 
JPM
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  • aalinareyes

    De su escrito me llamaron la atencion dos puntos que senalan incidencia en el feminicidio: la educacion y la infidelidad.
    Estamos de acuerdo: El descuido de los gobiernos en la educacion ha traido como consecuencia: la falta de respeto, la falta de moral y la carencia de buenos sentimientos. El hombre se ha vuelto salvaje.
    Ahora bien: hablemos de la infidelidad. Es penoso el descaro con que actuan las mujeres. En esos barrios marginados, las mujeres han perdido el respeto por si mismas, el respeto a sus esposos o concubinos y el respeto a sus hijos. Manejan la infidelidad de manera descarada y la manifiestan de manera que se sienten orgullosas. No todos los hombres reaccionan de igual manera ante una misma situacion.
    Cuando se corrijan estas dos situaciones, entonces veremos el fin de los feminicidios.

    • EL JABALI

      Mi amigo(a) aalinareyes: la infidelidad no es un asunto privativo de las mujeres. Los hombres siempre hemos sido mas infieles que las mujeres, pero por mucho. El asunto viene de lejos. La infedilidad del hombre es aceptada plenamente hasta por las religiones. De hecho, todas las religiones basan su fortaleza en la del hombre contra y contra la mujer. Y el asunto es que el hombre es el proveedor. En USA, donde la brecha ocupacional entre mujeres y hombres es mínima, no suceden tantos “feminicidios” (lo de las comillas es porque no estoy seguro de la validez del término, pues hace poco que la Academia la incluyó en su diccionario). Creo que la razón es evidente: no hay tanta dependencia del hombre, la sociedad es mas tolerante en virtud de su ejercicio cívico y humano y por último, se penaliza la agresión inicial hasta con cierta exogeración. Por demás, creo que la discusión merece mas cuidado por parte del Estado.