OPINION: Respuesta a Milton Ray Guevara

imagen
EL AUTOR es dirigente del PRM. Reside en Santo Domingo.

El magistrado Milton Ray Guevara, en una declaraciones recientes, calificó de un “Golpe a la Constitución” al contenido esencial del Manifiesto 3; que firmaron 267 ciudadanos de diversas profesiones, activistas sociales y políticos.

 

Dicho criterio o sentencia personal,   deliberada y con alevosía; constituye un desacato, del magistrado, al Artículo 2 de la Constitución Dominicana: “La Soberanía reside exclusivamente en el pueblo, de quien emanan todos los poderes”.

 

En base a ese principio fundamental, el Manifiesto de los intelectuales postuló un Acuerdo Político y Ciudadano. La Constitución que, dice el magistrado defiende, prevé la prerrogativa de Libertad de expresión en su Artículo 49.

 

El Juez Constitucional se atribuyó un papel orientador y pedagógico para defender la Constitución, lo cual, contradictoriamente, distorsiona con su infeliz comparación con “el golpe perpetrado contra el gobierno del presidente Juan Bosch, el 25 de septiembre del 1963.”

 

Al referirse a la petición de supresión del mandato actual y la solicitud de nuevas elecciones generales y convocatoria de la Asamblea Constituyente que hicieron los supradichos; el magistrado,  obvia, aposta, que los mandatos a los cuales ahora sirve, éticamente, son la cara opuesta de la transparencia con  que gobernó el fundador del hegemónico Partido en el poder.

 

Platón, en el primer libro de la Republica, hace la siguiente definición ética de la justicia “Mi doctrina –dice por boca de Trasímaco- es que la justicia es simplemente el interés del más fuerte.”

 

Es sabido por el magistrado Guevara que en la Comisión de las reformas a la Constitución de 2010, de la cual fue miembro destacado y luego premiado con el cargo que exhibe. Por su aprobación, en avieso contubernio, se bloqueó el acceso a las vías del plebiscito y del referéndum revocatorio de mandato.

 

El doctor Luis Gomez Pérez,  por las violaciones a las modificaciones aprobadas, renuncio de la Comisión Presidencial para la Reforma Constitucional que designó el presidente Leonel Fernández Reyna.

 

Más aun,  un recurso de inconstitucionalidad interpuesto por el referido jurista junto a los doctores Ramon Antonio Veras y Luis Scheker Ortiz “sobre la base que de lo que se trató no fue de una reforma, sino de una nueva Carta.” La jueza Katia Gomez rechazo el recurso de amparo, lo que confirmó lo que observó Platón hace siglos.

 

El presidente del Tribunal Constitucional en su transfuguismo por el Estado no puede justificar su afirmación “Nada fuera de la Constitución”. Ha sido protagonista de notorios desacatos a la Constitución, incluyendo su famosa Sentencia  168-13. Otra prueba, se hizo el sueco con la anómala reforma que implantó la reelección, en el 2015.

 

Irónicamente, en 1994, fue comisionado por el doctor José Francisco Peña Gómez, en la redacción del “Pacto por la Democracia”, que limito a dos años  la fraudulenta reelección al doctor Joaquín Balaguer y la convocatoria a nuevas elecciones presidenciales en 1996. Allá se forjó el “Pacto Patriótico” que su secuela, hoy todavía, cercena el sistema político, por cuanto se impone un nuevo orden democrático.

 

Por consiguiente su llamado “Es hora de fortalecer nuestra democracia, con el diálogo entre todos los sectores…”, es pura demagogia de quien negó su origen humilde para servir a la oligarquía.

JPM

 

 

Comparte:
  • Raibel Cisnero

    El autor del artículo: “La Soberanía reside exclusivamente en el pueblo, de quien emanan todos los poderes”. Ciertamente ello se establece en la Carta Magna; sin embargo, ¿267 ciudadanos constituyen el pueblo? ¿el pedido de esa minoría puede estar por encima de la mayoría -que guste o no- decidió reelegir la genuflexión?

    El autor del artículo: “La Constitución que, dice el magistrado defiende, prevé la prerrogativa de Libertad de expresión en su Artículo 49”. El simple hecho de que esos intelectuales presentaran ese “manifiesto” -postulando un “acuerdo político-ciudadano” ante la opinión publica- indica que se cumplió con lo establecido en el artículo 49 de la Ley Fundamental. ¿Acaso el Estado les cohibió su libertad de expresión?

    El autor del artículo: “El presidente del Tribunal Constitucional en su transfuguismo por el Estado no puede justificar su afirmación “Nada fuera de la Constitución”. Ha sido protagonista de notorios desacatos a la Constitución, incluyendo su famosa Sentencia 168-13. Otra prueba, se hizo el sueco con la anómala reforma que implantó la reelección, en el 2015.” ¿Olvida el articulista que su partido fue un adversario de la sentencia TC 0168/13 (declarativa)? ¿No alentó su partido el desacato a la Carta Magna con su postura demagógica?

    A diferencia de lo expuesto por el autor, el fallo citado no es un invento exclusivo de Milton Ray Guevara. Si vamos a eso, entonces, la sentencia No.9 de 14-12-05 de la SCJ, sería una “creación” de Jorge Subero Isa.

    En cuanto a la reforma Constitucional de 2015, se siguió el debido proceso para ello. ¿Por qué? El articulo modificado fue el 124 del Título IV, es decir, correspondiente al el “ejercicio del Poder Ejecutivo”. La Ley Constitución establece la manera en que puede modificarse (Art. 267), y cuándo se requiere para esto de un referéndum (Art. 272).

    Para modificar cualquier artículo contenido en el Titulo II sobre “Derechos, Deberes y Garantías Fundamentales”, entonces, sí se requiere de la aprobación del pueblo a través de un referéndum aprobatorio.

    Lo que se critica es que la Ley Fundamental de la nación (aun siguiendo las reglas para ello), haya sido modificada para favorecer las apetencias políticas de un individuo que ha hecho un daño grande a la identidad y/o base socio cultural del país, con su manejo errático del tema migratorio. ¿Se debería modificar nuevamente la Carta Magna para beneficiar Danilo Menidna?