OPINION: Geanilda Vásquez y el PRM

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EL AUTOR es periodista y politólogo. Reside en Santo Domingo.

Por EDDY PEREYRA ARIZA

Si el acuerdo entre  Hipólito Mejía y Luis Abinader fue una realidad (y no tenemos por qué dudarlo, ya que se encontraría dentro de la lógica de la  política), las demás candidaturas a la presidencia del Partido Revolucionario Moderno (PRM) estarían en desventajas.

No hay que ir lejos: los liderazgos de Abinader e Hipólito han sido  capaces de convertir a ese partido en la primera fuerza opositora del país. El PRM es una marca.

Su convención del 18 de febrero para escoger su nueva directiva, como todas las competencias políticas, trae crispaciones, ofrece espacio para ser cuestionada de manera afirmativa o negativa; también mensajes de la democracia y nuevos retos.

Para el puesto presidencial aspira una mujer de corazón, la doctora Geanilda Vasquez. Una cibaeña, mocana de pura cepa,  que busca las mismas posiciones que desean importantes  hombres del PRM.

Geanilda Vásquez  es abogada, empresaria y política, con experiencia administrativa, debido a que ha ocupado funciones públicas y privadas. Actualmente ella y Calorina Mejía son las mujeres más destacadas de la nueva generación política del PRM. En su campaña, la doctora Vásquez, da la alarma de que “las bases del Partido quieren un cambio”.

Geanilda Vásquez.

Por eso, la aspirante presidencial cree en la conexión con la gente y plantea como metas, la formación política de sus dirigentes y la descentralización del presupuesto. Aboga asimismo, por una presidencia  abierta, participativa, incluyente, transparente, moderna y progresista.

Posiblemente su equivocación estratégica para alcanzar la presidencia del PRM  ha sido, mantenerse con autonomía, equidistante de Hipólito y Abinader, quienes cuentan con historia, recursos, estructura y un alto reconocimiento público. Pero, fuera de los dos sagrados dedos, su postura le ha dado un notable grado de posicionamiento social y político, colocándola en una modesta tercera opción en termino de liderazgo partidario, lo que la sitúa, además, como una importante alternativa futura.

Geanilda es una mujer de la televisión, con un fuerte atrayente telegénico. No mendiga el poder, sino que anda detrás de él con coraje. Posee un discurso lleno de pasión, produciendo confianza, lo que le permite conectar y convencer.

Y si hablamos de su conveniente condición de género femenino, solo en términos electorales, las mujeres constituyen el 49%  y proyectan para el 2020 acercarse más o superar el umbral del 50%, amén de su participación en pleno crecimiento.

La aspiración  de la doctora Vásquez, al creer en la fortaleza de sus sueños,  la hace ser una política abanderada de la mujer joven y la mujer adulta, que demandan el derecho de un espacio social en igualdad de condiciones.

Al margen de toda simpatía partidaria, he de admirarse a toda mujer que sale en búsqueda de lo que le han negado por siglo a las mujeres. Aquellas que no  aceptan, que desafían a un sistema excluyente y salen tras el poder. Por eso he sido encantado por Alejandrina German, Rafaelina Peralta,  Maritza López, María Teresa Cabrera, Lincy Kasahara, Rosa Roa, Sonia Díaz, Creotilde Sánchez (Creo)  y otras joyas más.

Las posibilidades de Geanilda Vásquez de salir gananciosa en su aspiración a la presidencia del PRM, son altas. Y sea escogida o no, el país tendrá que contar con una política moderna, confiable, optimista y firme. Una extraordinaria mujer, decidida a cambiar la política.

jpm

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