SAN CRISTÓBAL.- Un número indeterminado de enajenados mentales deambulan por las calles de esta ciudad ante las miradas indiferentes de las autoridades.
Los enfermos mentales deambulan por las vías publicas, en especial las más concurridas, como las avenidas Constitución, Padre Ayala, Padre Borbón y Maria Trinidad Sánchez.
También sueln concentrarse en los mercados de la ciudad donde mendigan productos agrícolas.
Estos pacientes obstaculizan el tránsito a personas que se desplazan por las aceras que en muchas de las ocasiones se han atemorizados por la conducta incontrolada de estos como brincos, gritos, correteos o cuando realizan sus necesidades fisiológicas en plena vía pública.
Los munícipes esperan que los diferentes organismos del Gobierno busquen solución a la situación que es vivida en la ciudad por la proliferación sin límites de estas personas, requeridas de atención especializada y de conmiseración en tanto que seres humanos perturbados, pero que pueden llegar a convertirse en una amenaza por la índole de su padecimiento.
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