NUEVA YORK.- Los embajadores ruso y estadounidense ante la Naciones Unidas se lanzaron duras declaraciones acerca de Irak y Kosovo durante la reunión sobre el conflicto de Georgia del Consejo de Seguridad. En el encuentro, Rusia encontró poco apoyo a sus acciones en el Cáucaso.
Tan sólo el enviado sudafricano, apoyó a Moscú en su propuesta de invitar a la reunión a representantes de Osetia del Sur y de Abjazia, las dos regiones separatistas georgianas, una petición ante la que la delegación china, tradicional aliado ruso, no se pronunció.
Rusia ha realizado una nueva crítica a Occidente. El ministro de Exteriores, Sergei Lavrov, ha acusado a los países del G-7 -Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá y Japón- de justificar la intervención de Georgia contra Osetia del Sur y Abjazia al criticar la decisión de Moscú de reconocer la independencia de estas dos regiones georgianas.
Se trataba de la sexta reunión de emergencia del Consejo sobre este asunto pero, como en las ocasiones anteriores, el poder de veto ruso impidió lograr un acuerdo sobre la crisis. Las acusaciones entre los embajadores al más puro estilo de la Guerra Fría constituyen un reflejo de la creciente tensión entre las dos naciones.
El vice-embajador estadounidense, Alejandro Wolff, declaró que la invasión rusa había sido una violación de la carta de Naciones Unidas para los Estados miembros sobre el uso de la fuerza, o la amenaza de usarla, contra otras naciones. Wolff apuntó que el argumento de Moscú de que su campaña pretendía proteger a los ciudadanos rusos de Osetia de Sur era una farsa.
¿Las han encontrado ya?
Después, le tocó el turno al diplomático ruso, Vitaly Churkin, que aseguró que las declaraciones de EE UU eran una hipocresía. Churkin desvío su intervención hacia la invasión de Irak en 2003, a la que Moscú se opuso firmemente. "¿Las han encontrado ya en Irak o aún están buscándolas?", preguntó el embajador ruso en alusión a las armas de destrucción masiva.
"No soy un psicólogo y no sé qué le ha llevado a esa libre asociación", respondió el funcionario estadounidense. "Hubo divisiones sobre la guerra de Irak. Eso es bien sabido, pensábamos que estaba superado, pero no hay una ambición territorial o deseo de desmembrar a Irak", aseguró Wolff en una clara intención de descartar cualquier relación entre la situación de Irak con la de Georgia.
¿Y Kosovo?
Churkin también criticó la campaña de bombardeos de la OTAN en 1999 contra Serbia para obligarla a retirarse de la región de Kosovo. Además, vinculó la declaración de independencia de Osetia del Sur y de Abjazia con la secesión kosovar en febrero de 2008.
"Me temo que esa afirmación, embajador Churkin, simplemente, no se sostiene", contestó el embajador británico, John Sawers. Éste alegó que la incursión de la OTAN en Serbia fue multilateral, estaba destinada a impedir una crisis humanitaria y tuvo lugar después de que se extinguiesen todas las opciones pacíficas. Además, Sawers subrayó que la declaración de independencia de Kosovo siguió a nueve años de administración de la ONU.