Mitigando riesgos en tiempo de huracanes

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EL AUTOR es Master en Gestión y Políticas Públicas. Reside en Santo Domingo

La República Dominicana está ubicada en la ruta de los huracanes y se hace necesario tener una ley de ordenamiento territorial y planeamiento urbano que erradique las vulnerabilidades y riesgos, que causan pérdida de vida y de propiedades, altos costos al Estado Dominicano y problemas relacionados con la seguridad de las personas en tiempo de huracanes.

La Constitución de la República Dominicana del 2010 establece en su artículo 194 el “Plan de ordenamiento territorial”. Establece, que es prioridad del Estado la formulación y ejecución, mediante ley, de un plan de ordenamiento territorial que asegure el uso eficiente y sostenible de los recursos naturales de la Nación, acorde con la necesidad de adaptación al cambio climático”. En ese sentido la Cámara de Diputados introdujo en el 2015 un “proyecto de ley Sobre la Ley de Ordenamiento Territorial y Uso de Suelo en República Dominicana”, que ahora está pendiente su aprobación.

La Estrategia Nacional de Desarrollo (END) establece en su segundo eje, específicamente el objetivo general 2.4 (cohesión territorial), los objetivos específicos y las líneas de acción a seguir:

Integrar la dimensión de la cohesión territorial en el diseño y la gestión de las políticas públicas.

Reducir la disparidad urbano-rural e interregional en el acceso a servicios y oportunidades económicas, mediante la promoción de un desarrollo territorial ordenado e inclusivo.

La END plantea el fortalecimiento de la planificación del ordenamiento territorial y la formulación e implementación de un plan de ordenamiento territorial que ayude en la regulación del uso del suelo.

El país debe disponer de una ley de ordenamiento territorial y planeamiento urbano urgente, que regule el uso racional de los recursos naturales y el desarrollo sostenible, pues vivimos en una isla cuyo territorio es limitado y además es una de las mas poblada de mundo. En la actualidad la Isla cuenta con de 20 millones de habitantes, distribuidos unos 8,9 millones en Haití y otros 10,8 millones en República Dominicana. Sin Ordenamiento territorial la ciudad se hace insostenible: Congestión del tránsito, inundaciones, hacinamientos, contaminación ambiental, dificultad para ofrecer los servicios, perdida de vida, propiedades y grandes costos.

Cuando se permite que ciudadanos inaprensivos construyan viviendas vulnerables alrededor de los ríos, cañadas y terrenos de vocación agrícola, estamos dejando expuestos al peligro esas personas y el mal uso que se le da al terreno con vocación agrícola le hace un daño muy terrible a la producción nacional, trayendo también como consecuencia que esos terrenos, por su ubicación son propensos a las inundaciones. Por ejemplo, en Bonao están usando terrenos de vocación agrícola para viviendas y eso debe ser inaceptable.

Se observa también que existe un uso indiscriminado de las áreas verdes de las urbanizaciones y residenciales, arrabalizando las áreas y causando problemas medioambientales, como son el congestionamiento de las aguas, por ende, las inundaciones y por otro lado se permite la contaminación ambiental y la mala calidad de vida para los ciudadanos residentes en ellas.

Se sabe que las autoridades tienen localizadas los lugares con alta vulnerabilidad en época de fenómenos, pero conlleva un alto costo su movilización y un alto riesgo. Las personas que permanecen viviendo en áreas vulnerables y cuyas viviendas son muy frágiles y cada vez que pasa un fenómeno natural el estado debe ir en su auxilio, gastando grandes cantidades de recursos, lo peor de todo es la perdida de vida. De hecho, hay que regular y readecuar el hábitat de esas familias.

También observamos cada día la arrabalizacion de las áreas verdes de las nuevas autopistas, con las construcciones sin dejar la distancia que establece la ley de planeamiento urbano y las autoridades se hacen de la vista gorda; muchas de esas construcciones las realizan en las áreas verdes especializadas para preservar el medio ambiente y para mantener una autopista bien reforestada para crear un balance entre la contaminación que producen los vehículos y los arboles existentes.

Es urgente disponer de una ley de ordenamiento territorial para que se pueda establecer cuales áreas de terrenos son de uso agrícola y cuales se pueden usar para viviendas, qué tipo de viviendas deben construirse y cuáles son las áreas establecidas para ello. Las grandes ciudades están creciendo de manera vertical y se están preservando los terrenos de vocación agrícola para la producción de alimentos y el establecimiento de grandes industrias, ejemplo que debemos imitar.

Se hace necesario aplicar la ley de planeamiento urbano por los Ayuntamientos hasta tanto se tenga la Ley de Ordenamiento Territorial y Planeamiento Urbano y evitar que cada día se invadan terrenos y se dediquen a usos no autorizados que están causando pérdidas de propiedades, pérdidas de vidas y enormes gastos de recursos por el estado dominicano. Mientras tanto estaremos mitigando riesgos en tiempo de huracanes.

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