Judo de los Juegos CAC 1974-2018 y mejor actuación en San Salvador 2002

imagen
El autor es dirigente deportivo y olímpico. Reside en Santo Domingo.

El pasado 1 de agosto 2018 en el periódico Hoy en su sección de Deportes titulaba “Judo hace historia gana segundo oro por primera vez en 32 años”, bajo la firma del destacado periodista José Cáceres Veloz.

“El judo dominicano cortó una sequía de 32 años sin ganar dos oro en unos juegos y ayer logró su segunda medalla al hilo, además aportó tres bronce, en la jornada número 12 de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, donde la delegación dominicana se mantiene firme en la quinta posición del medallero con 22 de oro, 19 de plata y 44 de bronce para acumular 85 preseas”, termina la cita.

No es el ánimo de polemizar con el insigne periodista más nos mueve la información precisa y la objetividad de la misma hacia los lectores dado que en los XIX Juegos Centroamericanos y del Caribe, San Salvador 2002, el judo dominicano se alzó con 6 medallas de oro, 4 de plata y 4 de bronce para dominar ampliamente el certamen atlético en ambas ramas y así declararse campeón absoluto, ojo, la opción de medallas máxima era de 18 preseas para una efectividad marcada por un 78 por ciento.

En modo alguno queremos demeritar la actuación del judo dominicano en estos juegos de Barranquilla 2018 aunque claramente no es la mejor de las participaciones en estas justas regionales desde que el judo inició la cosecha de medallas a partir de los XII Juegos Centroamericanos y del Caribe, Santo Domingo 1974 con una medalla de bronce repitiendo el mismo esquema en Medellín 1978 y la versión trece.

En la versión de La Habana 1982 el judo dominicano no participó por la falta de consenso entre Roque Napoleón Muñoz, a la sazón presidente del Comité Olímpico Dominicano y Sixto Rafael Incahustegui Rodríguez, presidente para la época de la Federación Dominicana de Judo del Kodokan, Fedojuko, lo que muchos entendieron que primo los desafectos personales entre ambos, esta fue la versión marcada con el número catorce.

Para Santiago 1986 la versión número quince el judo tuvo una muy destacada actuación totalizando 14 preseas lo que fue una sorpresa para los países participantes y del propio Comité Olímpico Dominicano ya que se sumó más del 25 por ciento de las preseas de la delegación dominicana. En la oportunidad se lograron dos medallas de oro, cuatro de plata y ocho de bronce para una efectividad del 82 por ciento.

Los XVI Juegos Centroamericanos y del Caribe 1990 tuvieron su sede en ciudad de México y donde el judo dominicano totalizó nueve preseas, cuatro de plata y cinco de bronce.

Para 1993 los juegos fueron a Ponce, Puerto Rico y esta vez nos colocamos con 11 preseas repartidas en cinco de plata y seis de bronce en la versión nuecero diez y siete de estos juegos los más antiguos a nivel continental.

A Maracaibo, Venezuela le fueron asignados los juegos en su versión número XVIII oportunidad en que logramos 12 preseas con cuatro de plata y ocho de bronce.

El Salvador en 2002 en la versión número 19  fue un hito para el judo dominicano siendo la mejor participación hasta la fecha con 6 preseas de oro, cuatro de plata e igual cantidad de bronce totalizando las 14 preseas empatando con Santiago 1986 en cantidad de medallas pero mejorando sustancialmente en la calidad de las mismas. Para esta version Cuba no estuvo presente alegando problemas de seguridad al igual que la version del 2010 en Mayaguez.

Para Cartagena 2006 en la versión número 20 los peladores dominicanos obtuvieron una presea dorada, seis de plata y cinco de bronce y donde se compitió por vez primera en Kata y equipo. Posteriormente el Kata fue eliminado de los juegos manteniéndose solo la competición por equipos.

Mayagüez 2010 fue una significativa participación en el judo dominicano con 13 preseas hicieron la marcada diferencia entre otras delegaciones con un oro, cuatro plata y ocho bronce donde Cuba no estuvo presente agotando la versión número veinte y uno.

En Veracruz 2014 tuvimos un marcado retroceso pues las preseas alcanzadas fueron cinco de plata y cuatro de bronce dejando atrás las medallas doradas que habíamos conquistado de manera consecutiva en 2002, 2006 y 2010, esta fue la versión número veinte y dos.

De Barranquilla 2018 y la versión número veinte y tres ya dijimos que la consideramos exitosa con sus tres preseas doradas, tres de plata y seis de bronce.

La condiciones en Barranquilla estaban puestas para que Dominicana dominara ampliamente el medallero en ambas ramas dado que Cuba descendió desproporcionadamente en relacion a versiones anteriores, Venezuela tiene una crisis política y económica que no le permite la preparación adecuada de sus atletas y Puerto Rico todavía no se recupera del desastre que produjo el Huracán Maria a finales del pasado 2017.

En otro orden los dirigentes del patio han tenido todo el apoyo económico y de facilidades en la preparación de los atletas de organismos oficiales estatales, olímpicos, empresariales e internacionales en contraste con versiones de los años ochenta, noventa y el inicio de la década de comienzo de siglo.
Ojala que los teóricos del patio no saquen a relucir que las medallas de San Salvador 2002 no tienen valor porque Cuba no fue al igual que Mayagüez 2010 pues sería lo mismo que decir sobre los medallistas olímpicos de Moscú 1980 y  Los Ángeles 1984 donde los Estados Unidos no asistió a Moscú 1980 y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) se ausentó de Los Ángeles 1984; dejan de ser Campeones Olímpicos?

En el medallero histórico el judo dominicano en las diferentes versiones de Juegos Centroamericanos y del Caribe acumula 105 medallas con 13 de oro, 37 de plata y 55 de bronce siendo Jose Eugenio Vazquez de Jesus el atleta que más preseas acumula con un oro, una plata y 4 de bronce en la rama masculina.

En mujeres los palmares se los lleva Dulce Maria Piña de Oleo con cinco metales repartidos en un oro, tres plata y un bronce.

En el país debemos de acostumbrarnos a valorar las acciones deportivas en el debido contexto de la estadística, de las medallas que otorga el certamen en cada disciplina, de las posibilidades reales de medallas de acuerdo a los experimentados técnicos en cada área, de las medallas que realmente se logran para contrastarlas con la proyección de los técnicos, de la composición de la delegación, de la inversión monetaria por equipo o por atleta, etc., y de situaciones médicas, sicológicas, y los cambiantes tiempos de una era de modernidad y de la información, etc.

Lo otro no es lo mismos competir en una planilla de deportes de combate con 10 o 12 competidores que hacerlo en una de 8 o siete

El nivel técnico del evento solo está reservado para la estadística precisa, los grandes maestros y profesores y la propia historia.

Comparte: