Inmigración haitiana y mercado laboral dominicano (1)

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EL AUTOR es demógrafo. Reside en Santo Domingo.

Las percepciones y apreciaciones de los dominicanos frente al tema del impacto de la inmigración haitiana en la sociedad dominicana no son tan controvertidas, como ocurre con respecto a las cifras de haitianos residentes en el país.

 

En su mayoría los dominicanos le atribuyen efectos negativos a los flujos y stock de haitianos en RD en áreas diversas, que van desde el empleo, los salarios, los servicios públicos (salud, educación, etc.), las finanzas públicas, el medio ambiente, la pobreza, la seguridad nacional, la política, y hasta en la composición étnica e identidad cultural del dominicano.

 

Uno de los impactos que concita más atención es el relativo al mercado laboral. Es casi de unanimidad entre los dominicanos -incluidos académicos, intelectuales, investigadores, comunicadores y otros profesionales que asumen como axioma, no como hipótesis a comprobar- que la mano de obra haitiana produce en el país un desplazamiento de trabajadores nativos no calificados y mantiene estancados los salarios, presionándolos a la baja.

 

Sin embargo, la mayoría de los dominicanos -incluidos muchos de los profesionales, políticos y comunicadores  sociales que reproducen en los medios este razonamiento- no conocen las investigaciones sobre la temática realizadas desde los años 70, sobre todo  en las últimas dos décadas, por sociológicos, demógrafos, economistas, antropólogos, historiadores y otros cientistas sociales.

 

Por tanto, desconocen que en general los resultados de esos estudios, basados en datos recopilados en encuestas de hogar representativas- incluida la 1ra. Encuesta Nacional de Inmigrantes (ENI-2012),  y en menor medida en los censos nacionales población, no confirman el axioma o creencia de sentido común antes indicado.

Las pocas investigaciones en las que se ha analizado el efecto de la inmigración haitiana en el mercado de trabajo han arribado a conclusiones similares con respecto a si la mano de obra haitiana está desplazando la nativa y/o presionando a la baja los salarios de los dominicanos.

Esos estudios coinciden en su mayoría en que los datos disponibles no muestran evidencias de que la mano de obra inmigrante haitiana esté desplazando la fuerza laboral nativa y/o que esté deprimiendo los salarios (OCDE, 2017; Mejía Santana, 2016; Banco Mundial, 2006 y 2013; Lozano, y Báez, 2010; CEFASA, 2012. Mejía Santana, 2009).

Sólo un controvertido estudio del economista  Jaime Aristy Escuder, aplicando un modelo econométrico a datos de una pequeñísima muestra de trabajadores de la construcción y servicios en Santo Domingo y Santiago concluye que la mano de obra inmigrante haitiana desplaza la dominicana, y  por cada incremento de 10% de la mano de obra inmigrante haitiana los salarios de los nativos se reducen en 1%  (Aristy, 2008).

 

En la siguiente entrega de este artículo presentaremos una breve síntesis de las conclusiones a que arribaron  tres de las más recientes investigaciones realizadas en los últimos dos decenios, las que utilizan diversas herramientas de análisis estadístico y económico robustas, como son el análisis de regresión y la econometría.

Inmigración haitiana y mercado laboral dominicano (y 2)

 

En los últimos cinco años se han realizado tres investigaciones que, haciendo uso de diversas herramientas de análisis estadístico y económico robustas -como son la econometría y el análisis de regresión y correlación-, no han encontrado efectos estadísticamente significativos de la mano de mano haitiana en  el mercado laboral dominicano.

El primero de esos estudios, Interacciones entre Políticas Públicas, Migración y Desarrollo en República Dominicana, realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), coordinado por el sociólogo dominicano Wilfredo Lozano, y publicado en este año 2017, concluyó, con respecto a la inmigración haitiana que:

“Al parecer, los inmigrantes ayudan a contrarrestar la pérdida de mano de obra causada por la emigración aportando nueva mano de obra y tienen más probabilidades que otros individuos de trabajar en puestos de baja calificación. Debido a sus características demográficas, los inmigrantes realizan una importante contribución a la oferta de mano de obra del país, especialmente en sectores que requieren baja calificación, tales como la construcción y la agricultura”.

 

En la segunda investigación, Inmigración haitiana, empleo y desempleo en República Dominicana (1991-2015) -de mi autoría, inédita aún -, aplicando varias herramientas de análisis cuantitativo robustas y otras más sencillas, y  utilizando una gama de datos de encuestas de hogar y del censo nacional de población de 2010, no encontré evidencias de que los niveles y tendencias del empleo y el desempleo estén siendo afectados por los niveles de participación de la inmigración haitiana en la fuerza laboral.

El tercero de los estudios, Haití, República Dominicana: Más que la Suma de las Partes,  del Banco Mundial (año 2013), utilizando un modelo de equilibrio general concluye que “el impacto de la inmigración haitiana sobre los salarios dominicanos es limitado:

 

Dada la rigidez de los salarios de trabajadores no calificados, los inmigrantes adicionales no ejercen una presión a la baja en los salarios de los trabajos nativos, Además, debido a su bajo grado de sustitución con los trabajadores dominicanos, estos migrantes producen incrementos no significativos del desempleo entre trabajadores nativos...”.

 

Los hallazgos anteriores sugieren que más que un efecto de desplazamiento o sustitución de la mano de obra nativa por la haitiana, se estaría operando en el mercado laboral dominicano un proceso de reemplazo de mano de obra de baja calificación, sobre todo en los sectores de mayor presencia de trabajadores haitianos, como son la agropecuaria y la construcción y algunos servicios de vigilancia, servicios domésticos, etc.

Esto es debido a que muchos trabajadores dominicanos se han desplazado hacia otras actividades menos rudas y mal pagadas, (moto concho, zonas francas, comercio informal, etc.), generando nichos laboralespara la inserción de los inmigrantes haitianos.

Si bien los resultados de los citados estudios no evidencian que la mano de obra inmigrante haitiana esté impactando y perjudicando al mercado laboral dominicano, el tema no debe darse por cerrado.

El país requiere de estudios en profundidad más puntuales, en sectores específicos como el trabajo doméstico y otros servicios personales de baja calificación  (vigilancia, cuidado de ancianos, etc.), en los que la mano de obra haitiana sí podría estar produciendo un efecto de desplazamiento o sustitución y de presión a la baja o estancamiento en los salarios  o ingresos laborales de trabajadores nativos.

JPM

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