DACA: la manipulación de Barack Obama

imagen
El AUTOR es escritor. Reside en Nueva York.
 
 
 
 
 
   En todos mis humildes aportes de opinión que he escrito por este medio digital y que en varias ocasiones han sido reproducidos por otros medios informativos, he mantenido siempre una postura vertical, definida y sólida de frente a la imagen del expresidente de los Estados Unidos Barack Hussein Obama II Dunham: ha sido el personaje político más protervo, indigno, demagogo y oportunista que ha tenido la presidencia de la Unión Americana.
   No es una animadversión per se simplemente, sino la recopilación de todas sus maldades y ejecutorias políticas cuando ejerció el cargo del hombre más poderoso del mundo y su claro empeño de ridiculizar, minimizar y reducir  la influencia de los Estados Unidos en el planeta; además de una vidente  inclinación en favorecer a todos aquellos gobiernos y líderes enemigos acérrimos de la patria de Thomas Jefferson Randolph.
   Su descaro y su demagogia política a lo interno de la nación, rebasó la mesura y ha creado a posteriori a su mandato, fricciones dentro del marco de la sociedad norteamericana, fomentado la división y enrarecido los valores políticos como nunca antes se habían percibidos en esta gran nación. Su sonrisa cínica y sus propósitos malsanos ocultos detrás de ella, eran las delicias de los que les gustaba escuchar de un presidente sólo lo que les convenía o querían oír.
   Renegando de los que era habitual en los mandatarios norteamericanos de colocar primero los intereses del pueblo norteamericano -como debe ser en cualquier país-, éste se dedicó a coquetear y complacer a una masa injertada dentro de la sociedad norteamericana, una gran parte de ella ilegal para hacerse “el gracioso y simpático” y por el otro lado,  motivar al segmento electoral de la parte legalizada para favorecer con ello al Partido Demócrata y su postulada.
   Bajo ese tenor, fue así que bajo su mandato surgieron medidas populistas como lo fue la llamada “Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) por sus siglas en inglés.
El panem et circenses americano
 
   Aprendimos de la Historia Antigua en nuestra época de estudiante, que los emperadores romanos acuñaron una frase que miles de años después, aún tiene vigencia en la política de hoy en día. Los gobernantes romanos decían: “Panem et circenses” que significa  “Al pueblo pan y circo”.  Con este ejercicio políticos es que las principales figuras y líderes del Partido Demócrata de los Estados Unidos, pretenden seguir en sus puestos y mantener su cuota de poder, importándoles un comino las consecuencias futuras de la nación.
   Como sabemos, si hay personas  que les gusta que le den de todo sin ningún sacrificio, que les fascina disfrutar del paternalismo del Estado y vivir sueños ajenos, es a una gran parte de los inmigrantes de la América Latina cuyos buitres políticos propios han devorado todo a su paso desde el poder y que ellos mismo, como perfectos masoquistas eligen cada cierto tiempo en sus respectivos países.
   Esa es la razón por la cual ven en estos líderes, que no escatiman esfuerzos en decirles al oído no lo que se debe hacer, sino lo que ellos quieren escuchar y de paso,  recibir los beneficios y los privilegios que sólo les debe tocar a los hijos de esta gran nación, forjadores de sus sueños y de aquellos que ha emigrados de sus países, pero que lo han hecho dentro de los cánones legales inmigratorios, respetando las leyes, adaptándose a las mismas como debe ser y teniendo un comportamiento digno y ejemplar.
   Los romanos daban “pan y circo” y los líderes del Partido Demócrata en los Estados Unidos dan y se esmeran en ofrecer a los que violan las leyes migratorias y entran de manera subrepticia al país:  WIC para las madres que vienen a parir aquí, educación gratuita para sus hijos, atenciones médicas en los hospitales, fomentar y expandir las mal llamadas “ciudades santuarios”  que van en contra de la propias leyes federales y, lo más importante: un tránsito seguro y fácil hacia la obtención de la residencia americana para un camino expedito y sin sacrificios hacia la obtención de la ciudadanía, como si la misma se tratara de una mercancía cualquiera, olvidando el hecho de que estos merecimientos no son un derecho sino un privilegio que hay que ganarlo cumpliendo las leyes sobre la materia.
   Hoy en día se ha llegado a un punto, en que los indocumentados  tienen el tupé y el descaro de marchar en las calles acusando  al presidente Donald Trump de “racista y xenófobo” en su propio país y reclamando que se supriman ciertas leyes o que las mismas se adapten a sus necesidades migratorias, cuando debe ser al revés.
 Son los mismos que vemos a diario en los noticieros televisivos, protestando en las vías públicas “exigiendo respeten sus derechos”, desafiando a las autoridades y haciendo marchas con banderas mexicanas y centroamericanas y en ocasiones,  exhibiendo muy orondo algunos de ellos un T-Shirt con la foto del mayor asesino que ha parido la América Latina: Ernesto Guevara de la Serna “El Che”. Como dirían los peruanos: !Que conchudos!
La miopía cerebral de los “Dreamers” (Soñadores)
 
   Cuando yo escucho a estos “Dreamers” sus reflexiones en torno a “Daca” y sus “exigencias”  a la administración actual, me pregunto: serán ilusos, viven en la Luna o como decimos los dominicanos: “Se están haciendo los locos” para no decir otra expresión? El programa DACA no es una Ley implementada por el Congreso norteamericano sino que fue una orden ejecutiva emitida por Barack Obama asumiendo atribuciones que no le correspondían y obviamente, con un sesgo demagógico a lo que él estaba acostumbrado.
   En consecuencia, la misma estaba sujeta a ser prolongada o descartada como lo hizo Donal Trump, asumiendo correctamente que dicha Orden era inconstitucional y remitiéndola al Congreso (siendo generoso de su parte) el único que tiene la autoridad para legislar en materia de inmigración y no el presidente que fue el caso de Obama. Es obvio que fue una argucia populista a las cuales tipos como Barack Obama les sacan mucho provecho político y de imagen, aunque la nación americana pague los platos rotos.
   Por otra parte, se asume que estos jóvenes que ya no son niños y que por demás “estudian”, deben entender y asumir sus responsabilidades y las faltas que cometieron sus padres al violar la fronteras, traerlos de manera irresponsable y  arriesgando sus vidas a una nación que no era la suya. Presumir inocencia y desconocer las leyes migratorias de una nación, no les da derecho a sus padres ni a ellos que ya entienden, desacatar sin asumir los riesgos que ello implica las violaciones cometidas. Como bien lo estipula un principio jurídico: “Desconocer la Ley no exonera a nadie de su cumplimiento” Si así fuera, sería la excusa idónea para hacer lo que se quisiera sin temor a castigo.
   Estos “Dreamers” ya es tiempo de que despierten de su letargo en que los sumió la demagogia política de Barack Obama y entiendan que sus padres cometieron una flagrante violación a las leyes soberanas de una nación, que los Estados Unidos no está en el deber ni moral, ni social ni político de acogerlos y que ellos no deben seguir perpetuando el error de sus padres y deben entender que es una potestad soberana del gobierno norteamericano de aceptarlos o no. Piensen que Obama y el Partido Demócrata en su primer cuatrienio en la Casa Blanca, tuvieron ambas cámaras a su favor y no movieron un dedo para hacer  lo que hoy se le exige al presidente actual Donald Jhon Trump MacLeod.
   Por último, es válido preguntarse: tienen estos “Dreamers” más primacía que millones de personas que esperan pacientemente su ingreso a esta gran nación y que cumplen a cabalidad todos los requerimientos que le son solicitado para no violar las leyes ni hacer lo indebido en su proceso migratorio?
   Cuando observo esta actitud oportunista de los llamados “Dreamers” y sus reclamos desaforados y sin sustentación alguna frente a lo que acabo de exponer, me viene a la memoria la frase del político francés Enrique Lacordaire quien dijo: “Todo lo que hay de grande en el mundo se ha hecho bajo la consigna del deber; todo lo rastrero se ha realizado en nombre del interés”.
jpm
Comparte:
ALMOMENTO.NET ha decidido publicar los artículos de opinión sin hacerles correcciones de redacción. Se reservará el derecho de rechazar los que estén mal redactados, con errores de sintaxis o faltas ortográficas.