Carta a Duarte

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EL AUTOR es educador. Reside en Jersey City, Nueva Jersey.

Querido Patricio Juan Pablo Duarte:

Te escribo desde el año 2018. Al igual que tú vivo exiliado de la República Dominicana. Lamento mucho informarte que tú sueño de “libertad” y separación de Haití, es una hipérbole de lados encontrados entre algunos de los más indignos nacionales dominicanos y los otros que viven el resultado de la historia. Después de tú partida me duele decirte que tu lema Dios, Patria y Libertad ha pasado de moda. Vivimos sin Patria y sin honor.

La indolencia, la corrupción y la descomposición de la sociedad en la familia dominicana, son las nuevas cadenas de esclavitud que llevamos arrastrando en la actualidad. Sé que antes de tu muerte, viste de ante mano el principio de estos males, cuando fuiste perseguido y exiliado a Venezuela por el primer gran traidor de la patria Pedro Santana, quien hoy sus restos descansan al lado tuyo en el Panteón Nacional y sin ningún doliente que le avergüence que este ahí.

La nación ha sobrevivido a 46 presidentes caudillos y dos intervenciones militares de los Estados Unidos después de tu muerte el 15 de julio de 1876. La mayoría de los presidentes sedientos de poder, dinero y corrupción. Entre ellos hay tres dictaduras que marcaron el país; la primera, Ulises Heureaux conocido como Lilis, utilizó al General Gregorio Luperón, como Pedro Santana te traicionó a ti para llegar a la presidencia. Lilis era un ladrón, apático, asesino y déspota que desfalcó el gobierno con una gran inestabilidad económica y represión a todos los dominicanos.

El segundo dictador, todavía venerado por muchos en el 2018 y descendientes con aspiraciones al poder, fue el más cruel, el Generalísimo Rafael Leonidas Trujillo, quien gobernó el país por 31 años. Un asesino, demagogo, con complejos de Dios y violador; con el SIM (Servicio de Inteligencia Militar) mantuvo en terror a una nación que le acreditaba poderes sobrenaturales bajo el azote de las torturas, secuestros y terror. Jefe de todos los jefes, quien le dio nombre y apellido a naturaleza del actual político dominicano, en cada departamento y ministerio del gobierno, todos llevan como jefe algo de Trujillo.

Finalmente para mí, el ser más vil e infame que ocupó la presidencia de la República Dominicana el Dr. Joaquín Balaguer, quien le dio seguimiento de exterminar a los hombres y mujeres que lucharon en la Revolución del 24 de abril del 1965; aquellos que buscaban darle un final feliz a tú proyecto de independencia nacional fueron asesinados, hombres como Francisco Alberto Caamaño, Amaury Germán Aristy y Mama Tingo.

Balaguer no solo mató a los grades patriotas de la segunda mitad siglo XX, sino que sembró la semilla de la ignorancia, dependencia de dádivas esclavistas para someter al pueblo a su voluntad, y se negó en invertir en la independencia del pensamiento humano, con la no inversión en la sector de la educación; “muñecas y bicicletas”.

Al final, no podía morir sin darle el golpe más corrupto y dañino a nuestra patria. Balaguer usa a otro gran Patriota Juan Bosch, para robarle la presidencia al Dr. José Francisco Peña Gómez con el famoso Pacto por la Democracia, donde según el camino malo estaba cerrado, pero las puertas del infierno actual se abrían para el pueblo.

El desastre socio-político que se inicia a partir del año 1996: las bancas de apuestas fueron reconocidas como compañías, sus dueños llegaron a posiciones altas de poder dentro del gobierno, el vicio del juego y la promoción de la promiscuidad sexual con las cabañas, fueron las fuentes de perdición de la sociedad. En cada esquina colmadones y Drinks le quitaban la sed de alcohol a una sociedad sin educación, y los gobiernos utilizaron estos negocios como indicadores del crecimiento económico del país.

Se permitió con impunidad y sobornos el narcotráfico, sicariato y tráfico de armas. Aquellos en el poder entienden que un pueblo sin educación, perdura la nueva forma de tiranía en América Latina bajo la sombra de la democracia. Se sobornó al poder legislativo para encontrar impunidad a los que roban millones y condenar por muchos años los pobres que roban una gallina.

El hambre de dinero y poder hicieron que políticos vendieran las empresas públicas, destruyendo la estabilidad socio, macro y micro económica del país. Los políticos pasaron de ser servidores públicos a multimillonarios intocables, dioses en nuestra Quisqueya. Los políticos están a la venta al por mayor con sobornos y oportunismo sin importar el color o líder del partido político.

Se invirtió en la desinformación con periodistas y medios de comunicación vendidos a proteger, alabar y mentir a la defensa de los más grandes corruptos sinvergüenzas del país, y en vez de informar con seriedad al pueblo, se convirtieron en bocinas con fines de lucro personal pisoteando tú legado patriota, mi querido patricio Duarte.

La sociedad sin educación cambió sus hábitos culturales, porque aquí no se puede culpar a la sociedad si sus líderes no invierten en ella, no pueden producir grandes artes y ciencias. Nace la epidemia de los robos a mano armada, por aquellos que mueren en necesidad, se nutren de mala música para vender la fornicación, el uso de drogas, y el libertinaje.

La escuela dejó de enseñar moral y cívica, el pueblo en su mayoría dejó de buscar de Dios y la iglesia católica vendida al gobierno, se encuentra llena de sacerdotes pedófilos criollos y extranjeros haciendo más daño que bien al país. Sin duda, Duarte, la mayoría de los dominicanos tiene a Dios en el olvido.

Duele ver donde estamos, y sólo anhelamos que tu doctrina de patriotismo vuelva a las venas de esta sociedad dominicana huérfana, donde parece que todo está perdido, pero el día que los pocos patriotas dejemos de quejarnos y participemos para tener un país mejor y con nuestro voto luchamos por tú sueño, aquí desde el futuro seguirá siendo negro… peor… colorado, blanco o morado

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