Santo Domingo. Rep. Dom. - 01 de Septiembre 2014
Opinión
6 Agosto 2013, 03:43 PM, 12 Comentarios
Recuerdos: la calle Pasteur
Por JOSE DEL CASTILLO PICHARDO

Debió ser en los inicios de la década del 50. Era apenas un niño y vivía en casa de mi abuela Emilia en La Trinitaria 4, cuando mis tíos farmacéuticos Bienvenido y Cruz Emilia (Llullú) Pichardo Sardá, con aporte de capital del tío Arístides "Tico" Álvarez Sánchez, instalaron la farmacia Pasteur, ubicada en esa aristocrática avenida de Ciudad Trujillo, en la segunda cuadra desde la Bolívar.

En ese establecimiento, algunos sábados y en vacaciones, hice mis primeros asomos laborales, gracias a la generosidad del tío Bienvé y a la paciencia de Llullú. Allí "ayudaba": clasificaba facturas, envasaba en la trastienda aspirinas -el remedio del siglo- y píldoras de aceite de bacalao, rellenaba cajitas de vaselina desde un tanque con sifón. Veía a mis tíos preparar en el mueble del recetario prescripciones médicas, con balanza de precisión y mortero de loza con pilón, mezclando sustancias sólidas o líquidas, empaquetando o colocando en frasco el medicamento, etiquetado con la debida inscripción.

A medida fui creciendo, se me permitió despachar en el mostrador, brillantina Yardley o Glostora, talcos Mennen, navajitas Gillette, Agua de Florida de Murray & Lanman, Tricófero de Barry, jabones Reuter o estuches Maja de Myrurgia, polvo Felce Azzurra de Paglieri, maquillaje Max Factor y pintauñas Revlon, quizá Mentholatum en cilindros metálicos dorados. Dar el demandado Almanaque Bristol o el Cancionero Sal Uva Picot -con tiras cómicas de Chemo y Chema-, de distribución gratuita. Nunca medicina, porque era un menor.

 Allí fue a parar el tío Pilín, quien estudió leyes pero ejerció poco, y Nimia Rodríguez, una joven farmacéutica romanense que flechó a Bienvenido en una excursión que hicimos a Guayacanes y casaron. La Pasteur, con servicio a domicilio en bicicleta de canasto y luego motor, fue la única farmacia de Gascue hasta que surgieron otras como la Súper Rex en la Bolívar, con gran surtido de regalos, y la Carmina, en Pasteur con Independencia. Sobrevivió por el cobro de facturas de Codetel y la CDE, ayudado por una estafeta anexa de agua y basura.

ARQUITECTURA

En la Pasteur, coquetamente arbolada con almendros y otras especies, coexistían diversos estilos arquitectónicos. Desde ejemplares del Art Decó, pasando por modelos claramente Coral Gables, construcciones modernas de la vanguardia arquitectónica dominicana -tal el edificio de apartamentos de la esquina Casimiro de Moya obra de los hermanos González-, diseños eclécticos, y aportes de los republicanos españoles Auñón y Ortiz como la residencia García. Un verdadero reservorio de época que debió preservarse, con cañón de brisa fresca marina que subía desde el Malecón. Abandonado a su suerte por la inclemencia de la vorágine comercial y la indolencia miope de urbanistas que ejercieron todopoderosos disponiendo por décadas el curso del desarrollo de la ciudad.

En Bolívar con Pasteur tenía su residencia Gladys Caro -hermana del multifacético y talentoso arquitecto José Antonio Caro Álvarez, hijos ambos de don Francisco "Quico" Caro, el gran panadero de la ciudad, de grata y sabrosa recordación-, con acogedor patio sevillano provisto de maceteros floridos, enredaderas de buganvilias, enrejado, detalles de cerámica, bancos y fuente para enamorados. Una gran dama, quien estuvo casada con el Dr. Manuel Sánchez Acosta, cuando ambos residían en New York con apartamento en Park Avenue. A veces le llevaba algún pedido, cuando el mensajero hacía otros despachos, recompensado por doña Gladys con limonada o refresco. Bajando hacia la Josefa Perdomo, se hallaba el Estudio Fotográfico Ana María, de una europea pionera en retratos a color. En frente funcionó un atelier de ropa elegante para damas. En la esquina, la familia Leyba Polanco encabezada por el general Antonio Leyba Pou y Genarina Polanco.

LOS LUGAREÑOS

Frente al inmueble que ocupaba la farmacia, propiedad de los Volmar Álvarez, se hallaba el teatro Elite, de don Joaquín Ginebra. De hermosas líneas Art Decó, pintado con colores pasteles, arte en relieve en las paredes -como si nos halláramos en Hollywood Boulevard o en Miami Beach-, dotado de una cafetería lateral bien surtida de golosinas. A un costado, los hermanos Tabaré y Luis Álvarez Pereyra mantenían consultorios médicos, otorrino uno, oftalmólogo otro, y Dino Marranzini, odontólogo. Residía asimismo el Dr. José Sobá, fundador de Laboquidom. Colindando con la farmacia, la casona de don Amable Nadal, padre del jovial Amablito Nadal Rincón, por décadas jefe de protocolo de la Cancillería, hoy Funeraria Savica. Cuatro familias Pacheco en el vecindari don Juan y su descendencia -César, casado con Ernestina Morales Piantini, padre de mis primos Pilón, Negrito, Johnny y Sonia; Nena P. de Alsace; Juan Rafael Pacheco, quien en 1952 fuera el primer administrador dominicano del Banco de Reservas. En 1944 Negrito -el urólogo César Pacheco Morales- hizo el pool de 5 mil pesos en el Hipódromo Perla Antillana, aplicados a la vivienda familiar.

En el entorno inmediato de la Santiago, la bella casa de José Roldán Reus, cuyo negocio abarcaría en 1955 los Laboratorios. En otro ángulo la de Frank Parra Alba. Imponente, la casa solariega de don Pipí Troncoso (presidente 1940-42), donde funcionó desde 1953 el Instituto Cultural Dominico Americano, uno de mis destinos favoritos, con biblioteca, revistero, discoteca, actividades culturales. Colindando, Marino Cáceres e Isabel Troncoso. Por allí, Mario Mathis. Más tarde el ICDA se mudó a la mansión de don Porfirio Herrera, presidente del Senado, en la última cuadra con Independencia, dotada de amplios jardines, marquesina y patio español.

Vivió también en la Pasteur el presidente (1938-40) Jacinto Peynado, quedando su viuda Cusa Soler, en la esquina Casimiro de Moya. Igual, los Acevedo Gautier -Quique, dirigente de Unión Cívica y presidente del Escogido, su hermana Ivelisse-, Máximo Gómez P., Rafael Esteva, Juan Vives, Pedro Malla, Abelardo Jiménez -de la Farmacia Abelardo de la Mella. Don Virgilio Díaz Ordóñez (el poeta Ligio Lizardi), farmacéutico, diplomático, y su esposa Lolita Carrión. El joven coronel Neit Nivar Seijas y su esposa Yolanda. Estuvo la Alianza Francesa, en edificación conexa al apartamento que ocupara más tarde el talento poliédrico de Manuel Rueda junto a su madre, próxima a Fermatta, una exquisita tienda de discos atendida por su dueño Arístides Incháustegui -un verdadero delicatesen musical.

En la última cuadra, entre Independencia y Malecón, la farmacia de Garo Trujillo -donde está Villar Hnos-, el colmado de Candita, una española asesinada por asaltantes, una pensión donde vivieron Vincho y Aristeo Castillo. El hogar de Carlos Pellerano y Mercedita Amiama Tió -cuyo hermano Luis residió poco tiempo en la Pasteur- y sus hijos Victoria y Chiqui. El abogado Herman Cruz Ayala, presidente del ICDA y de la Junta Central Electoral. El canciller Porfirio Herrera Báez. Dino y Carlos Marranzini. El arquitecto José Horacio "Sancocho" Marranzini Turull, su padre Domingo y madre Marina. En la casa de arco pronunciado, que sobrevive, la abuela Julia Ricart vda Turull. El edificio de apartamentos de don Ramón Menéndez, padre del querido Papo. En los 70 operaba allí tienda de alta costura de Oscar de la Renta, en sociedad con Alma Vicini.

Alvarito Arvelo, cuyas tías residían en el vecindario, visitaba con frecuencia la Farmacia Pasteur, sosteniendo ilustrativas pláticas con mi tío Bienvenido, sobre las múltiples materias que desde adolescente manejaba este genio, una auténtica enciclopedia humana. Yo, tras el mostrador, observaba admirado ante tanta sapiencia precoz. Don José Ernesto García Aybar, abogado laboralista, era otro personaje que recuerdo con afecto, a quien adolescente visitaba en su hogar equipado con una nutrida biblioteca. Al doblar, en la Santiago, la Embajada de Cuba, que quedó cerrada tras la ruptura de relaciones diplomáticas al final de la dictadura.

LOS MEDICAMENTOS

Los laboratorios y representantes que nos suplían entonces, incluían a Daniel Espinal, Font Gamundi, Juan Gassó y Gassó, Abbott Laboratories, Warner Chilcot, Lolón Guerrero, el Laboratorio del Dr. Collado, Laboquidom, Charles de Mondesert, la Sterling, la Farmacia Esmeralda con los rollos Kodak, entre otros. Las aspirinas se vendían como loco, la gente se las tragaba para cualquier cosa como si fueran una poción mágica. La sal de uva Picot o la sal de fruta Eno, la Leche de Magnesia Phillips, Alka Seltzer (la tableta efervescente que prohijó a Prontito, convertido en alcancía de goma) servían para disipar ese ardor estomacal provocado por comidas pesadas o exceso de tragos. "Mejor mejora Mejoral", otro resuelve todo. "La afeitada suave con Gillette".

Emulsión de Scott, etiquetado con el hombre con el bacalao a cuestas. Toallas protectoras Kotex. El milagroso Bálsamo del Perú, que realmente lo es como cicatrizante, algo que sé por experiencia propia. El polvo rojizo llamado litargirio, una oxidación de plomo que se empleaba para cortar el grajo. Las cajitas de vaselina que el servicio doméstico y los mensajeros se llevaban. Jabones Palmolive, Camay, Heno de Pravia. Crema dental Colgate, Squibb, Kolynos y Pepsodent. Cepillos TEK. Agua de colonia 4711, Tosca y Yardley. Polvos y cold cream Pond's. "Cabellera seductora si se peina con Glostora". Eran sólo algunos renglones de este bazar de paliativos farmacológicos, fortificantes nutricionales, afeites para el embellecimiento femenino o la apostura masculina, que brindaba con amabilidad esmerada la Farmacia Pasteur. Donde pasé los años más felices de mi vida, rodeado de los míos a quienes quise con esmero de muchacho bueno. Gente decente como ya aparece poca.

  • Compartir en:

Comentarios

Enviado el 06 de Agosto 2013  |  #80852

G. REYES.


Que lindos recuerdos de aquella epoca ida, donde por lo general la gente era decente, buena y solidaria.

Enviado el 06 de Agosto 2013  |  #80913

Anaxagoras


Podria ayadir que, apesar de que en esos a~os se estaba viviendo parte de la era de Trujillo, la gente, toda, incluyendo en sus diferentes estamentos sociales, se vivian como toda una sola familia; la gente se conocia,se sabia quien era quien, con los cuales se hacian amistades verdaderas; no como las de hoy en dia, donde el que tiene un amigo sincero es como encontrar un perla en la ostra.

Enviado el 06 de Agosto 2013  |  #80918

Anaxagoras


A Jose Castillo lo conoci en esa farmacia cuando yo iba con mi abuela paterna a comparar esos diferentes productos que el menciona que, muchos de ellos todavia existen. A do~a Llulu la conoci siendo muy ni~o. Mi abuela, asi, por ese aapodo, la llamaba.
Es una lastima que en este momento yo me encuentro muy lejos, para ir en persona agradecderle A Castillo, primo lejano de mi abuela que con el apellido era que se reconocia a la gente en esa epoca que gentilmente nuestro amigo refresca.

Enviado el 06 de Agosto 2013  |  #80946

Anaxagoras


Pido disculpas por la omision al mencionar a Jose, debbi decir Jose del Castillo.
Jose del Castillo lo que esta haciendo mas bien haciendo un cuadro sintetico con unas pinceladas de una epoca muy diferente a la actual. Los que vivimos siendo ni~os o mosalbetes en aquellos dias podemos atestiguar que la principal diferencia esta en que se vivia con mayor decencia y pulcritud moral. Habia una ingenuidad que nos permitia disfrutar la vida de un modo mas natural.
Sigue escribiendo por favor Jose,

Enviado el 06 de Agosto 2013  |  #80948

Anaxagoras


Disculpen de nuevo mis errores, no estoy para contarselo como excusa, pero tengo problemas visuales y motoros en los dedos. Lo hago por respeto lo cual cada uno de los que aqui lean lo merecen.

Enviado el 06 de Agosto 2013  |  #80986

Una corrección


En la Esquina donde está Del Villar fue construida por el Maestro constructor Jaime Malla y el vivió ahí en uno de los cuatro apartamentos y en uno de ellos vivía su hijo Pedro Malla dueño de Malla y CIA.
Amén la primera planta estuvo el Salón de Belleza Rosita por muchos años.

Enviado el 06 de Agosto 2013  |  #81006

johnn


y este cara de gallo e traba??

Enviado el 06 de Agosto 2013  |  #81030

santos reyes


Mi papa siempre me decia que si no tenia algo inteligente que opinar, que mejor me quedase callado y el rebuzno tecleal de un tal John (sera ingles el cuadrupedo), lo pone de manifiesto. Aprovecho para felicitar al autor de ese bonito y nostalgico escrito y conste, soy Santiaguero.

Enviado el 07 de Agosto 2013  |  #81055

Kasumba peguero


Por un rato retrocedi en el tiempo al tener el privilegio de poder leer y recordar con nostargia lo que fue la verdadera convivencia del dominicano de aquellos tiempos, comparado con el salvajismo que se vive ahora en nuestro pais, Gracias al ditinguido caballero, JOSE DEL CASTILLO PICHARDO por este aporte tan valioso a las nuevas generaciones, que no tienen conocimientos de lo que es convivencia ni urbanidad.

Enviado el 07 de Agosto 2013  |  #81085

Patricia Columna


Yo quiero decir algo; para los que no saben cuando el dice bungavilias al parecer vivio en La Florida esas flores son las trinitarias que vienen moradas, anaranjadas, rosadas, blancas y son bellisimas; pero en buen dominicano son "trinitarias"

Enviado el 07 de Agosto 2013  |  #81230

santiago matos


todo esto,me ha creado una retrospectiva de mi capital amada.continua jose,removiendo recuerdos necesarios para que las nuevas generaciones puedan comparar,el ayer que ya,no volvera.

Enviado el 07 de Agosto 2013  |  #81440

Brinio


EXCELENTE ARTICULO..........ESO ES LO UNICO QUE QUEDA, LOS RECUERDOS DE LO BUENO.
Para usted publicar un comentario simplemente escríbalo y presione el botón ENVIAR COMENTARIO. Inmediatamente lo verán miles de personas en más de 120 países que regularmente visitan este periódico. ALMOMENTO.NET no revisa la ortografía ni el texto de los comentarios que escriben sus lectores, por lo que no se hace responsable de los conceptos emitidos en los mismos. En caso de violación a las leyes, suministrará al agraviado o a las autoridades el IP de la computadora desde donde fue escrito el comentario en cuestión. Rogamos a nuestros lectores dar buen uso a esta facilidad de libre expresión que ponemos en sus manos.

 
Refrescar Imagen
Escriba la palabra:
Más Noticias