El presidente Danilo medina durante la campaña decía; “Yo tengo mi propio librito para gobernar el país”, ‘Yo Tengo un Sueño de Nación”. Sabía muy bien lo que tenía en su proyecto de nación, para hacer lo que nunca se ha hecho y corregir lo que estaba mal. No se equivocó; sus acciones lo están diciendo todo.
Hoy vemos cómo el presidente Medina está respondiendo a su discurso, llevando a cabo lo que dice su propio librito, pues sólo con ver lo que se está haciendo, en la evaluación de los 100 días y el inicio de un nuevo año, hasta la oposición ha expresado satisfacción con el trabajo que viene realizando el Presidente. Esto dice mucho, sobre todo para los que no creyeron en su discurso en el proceso de campaña.
Con orgullo puedo decir que lo está haciendo bien y que el no está lejos del librito que utilizó el profesor Juan Bosch en sus siete meses de gobierno. Hoy tenemos otro de sus discípulos llevando las riendas del país, sobre todo demostrando que no es sordo, ni mudo y mucho menos ciego, porque él personalmente está viviendo la experiencia para luego buscar soluciones a los problemas del país, y para que nadie le cuente cosas que no son y después perjudicar su gobierno.
No se canse presidente, que no sea solo estos meses, siga haciéndolo siempre, ya que el pueblo lo está sintiendo como algo diferente, bueno y sano.
Una muestra es cómo utiliza los fines de semana para hacer visitas sorpresa en los lugares donde él entiende que se necesita su presencia, y en lo inmediato plantea soluciones a corto y largo plazo, ya que esto le puede ayudar a buscar otras soluciones que benefician a muchos, porque sabe que hay necesidades aisladas y que sólo con un poco de voluntad se puede solucionar el problema.
Enhorabuena al 4% para la educación y al plan de Alfabetización “Quisqueya Aprende contigo”.
Cada vez que el Presidente visita una de estas localidades toma de sorpresa a la gente, y la encuentra colando el café en el fogón, con el machete en la mano, otros tomando el descanso del domingo acostados en la hamaca, las mujeres con sus rolos secándose al sol; los niños son despertados por el corre corre de los adultos, quienes aclaman a viva voz; ¡Aquí está el Presidente!, si es él, en persona.
Esta gente puede ver al Presidente de nuevo, se sienta con él y conversa sobre la problemática existente; lo pueden tocar, lo sienten como si fuera uno de ellos. Por supuesto, esto les da confianza, además de que él nunca se va del lugar sin buscar solución a sus problemas. La oposición observa.
Soy una apasionada de las redes sociales; allí podemos conversar con la gente, también leer su forma de pensar sobre los males que afectan al país, donde descargan sus emociones con relación a los gobiernos. Que bueno que esto existe, y que los presidentes modernos están utilizando estos medios para dar respuesta a muchas de esas reivindicaciones. A través de éstas hemos visto a muchas personas que ayer se oponían al gobierno, hoy hablando positivamente del trabajo que viene realizando.
La gente está sintiendo a un presidente sin aparataje, sin séquitos ni adulones; está sintiendo a un presidente del pueblo, que le está diciend "Yo vine a servir al pueblo no a servirme de el".
Cuando público las informaciones de lo que está haciendo el presidente Medina, a través de las redes sociales, vemos cientos de felicitaciones hacia él, precisamente de aquellos que no le tenían fe, porque ya la habían perdido. Por tal razón mi percepción es que con Danilo no se juega. El no está por cogerle corte a nadie, como dicen la gente de mi barrio; él quiere salir con su nombre limpio porque tiene sus hijas y quiere que mañana no les digan a ellas: "Tu papá es un corrupto, ladrón". Sería muy duro esto para sus hijas.
Con el presidente Medina tengo la seguridad que de eso se cuidará, ya que conoce al tuerto durmiendo y al cojo sentado, como dice el refrán. No permita presidente que le vendan una cosa cuando en realidad es otra. Creo en su palabra de honor, creo en las acciones que hoy usted lleva a cabo; siga enviando el mensaje como presidente a los demás, los cuales junto a usted están llevando los destinos del país. Si no los asumen entonces “e’ pa fuera que van”.
No pierdo la esperanza en que tendremos el país que hemos soñado y, sabiendo que cuatro años no son suficientes, pero también tenemos hombres y mujeres con el mismo deseo del presidente Medina, con voluntad de hacer grandes cosas, continuar gobernando el país como se debe. Y con orgullo, con dignidad y decoro podamos decir: “servir al partido, para servir al pueblo, y este lema no se convierta en letras muertas ni en utopías.
¡MANOS A LA OBRA PRESIDENTE!, que se está sintiendo hasta en la oposición más fuerte que tenemos en el país. Usted será un ejemplo a seguir. El próximo o la próxima, que le tome el librito prestado.
Av/am
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