Los saqueos se producen en medio de un clima de malestar de sectores de clase media y sindicatos enfrentados con la presidenta Cristina Fernández, que se han movilizado en los últimos meses en reclamo de reivindicaciones salariales y contra la inseguridad.
El Gobierno considera que estos hechos son instigados por los líderes sindicales Hugo Moyano y Pablo Micheli, organizadores de una masiva marcha de protesta el miércoles frente a la Casa Rosada.
“Hay un sector que quiere el caos y teñir de sangre a la Argentina en estas fiestas”, sostuvo el viceministro de Seguridad, Sergio Berni, en Bariloche, donde comenzó la sucesión de ataques y luego de que el Gobierno envió 400 gendarmes para apoyar a la Policía local que fue desbordada por la turba.
Moyano, líder del poderoso sindicato de los camioneros y de un sector de la central sindical peronista CGT, dijo sobre los saqueos que “hay muchísima necesidad y esto se ha expresado desgraciadamente en esto”, afirmando no poder imaginar que “esto pueda ser organizado por alguien”.
Comentarios